Mi padre nos abandonó a mi madre y a mí hace 20 años para irse con otra mujer y empezar una 'vida nueva'. Pasamos hambre, mi mamá tuvo 3 trabajos y yo crecí odiando el mundo.
Hoy, la vida dio mil vueltas. Soy dueño de una desarrolladora inmobiliaria y me va mejor de lo que jamás soñé.
Ayer, mi padre apareció en mi oficina después de dos décadas. No vino a pedir perdón, vino a pedir ayuda. La mujer por la que nos dejó lo abandonó, está enfermo y vive en una casa que mi empresa acaba de comprar para demoler y construir un centro comercial.
Me suplicó que no lo desalojara, que es un anciano y que 'la sangre es más fuerte que el rencor'.
Le entregué la orden de desalojo personalmente. Le dije que para mí él no es sangre, es solo un ocupante ilegal en una de mis propiedades. Le di 24 horas para irse o llamaría a la fuerza pública.
Mi madre, que sufrió todo por su culpa, ahora me dice que 'sea mejor persona que él' y que le dé un lugar donde vivir. Yo le dije que ser mejor persona es no dejar que la gente que te destruyó regrese a disfrutar de lo que construiste sobre tus propias ruinas.
¿Soy un monstruo sin corazón por echar a mi propio padre a la calle, o soy un hombre con memoria que no premia la traición?
Los leo. ¿Ustedes perdonarían por 'piedad' o ejecutarían el desalojo?
Anonimo.
"Nuestro deber es claro: no volver atrás, no entregar lo que hemos conquistado, pero también seguir construyendo paso a paso, sin retroceder.
No vamos a permitir que nadie nos diga que no se puede, porque sí se puede. Ya lo probamos, ya lo vivimos y si Dios lo permite, lo vamos a seguir demostrando", Presidente @nayibbukele.
Quiero aclarar algo, y también ofrecer una disculpa.
Aclaro que no me arrepiento de nada de lo que he escrito sobre el papel del hombre y de la mujer en un mundo ideal. Y ofrezco una disculpa por no haberlo dicho antes con toda claridad, como está escrito en la Biblia. Lo dijo Dios, no yo.
Creo firmemente que el hombre es la cabeza del hogar, y que la mujer, en ese orden de amor y verdad, está llamada a confiar en él y a seguirlo con respeto.
Pero eso solo es posible si el hombre ama profundamente a su esposa, la cuida, la protege y está dispuesto a dar la vida por ella.
De lo contrario, todo lo que he escrito no aplica. Así de claro.
Las cosas como Dios manda. Punto. Se acabó el debate.
No se trata de dominio, se trata de entrega.
No se trata de imponer, sino de servir por amor a Dios y a tu esposa.
El liderazgo verdadero es amor en acción.
Esa es mi convicción, y la sostengo con el corazón en paz, porque así lo revela Dios en su Palabra:
“Porque el marido es cabeza de su mujer, así como Cristo es cabeza de la Iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.”
Efesios 5, 23
“Esposos, amen a sus esposas como Cristo amó a la Iglesia y se entregó por ella.”
Efesios 5, 25
“Las mujeres deben someterse a sus esposos como al Señor.”
Efesios 5, 22
Así está escrito. Así lo creo. Y así lo vivo.
Y ahora, con toda honestidad:
¿Qué mujer no querría a un hombre que la ame profundamente, que sea fiel, leal y responsable, y que esté dispuesto a dar la vida por ella y por sus hijos?
Sigamos adelante, firmes, y con Dios por delante.
Ánimo.
¡Viva la mujer!
@nayibbukele Gracias por pensar siempre en su pueblo, espero que acepte reelección indefinida presidente, lo necesitamos por mucho tiempo para seguir transformando El Salvador. ¡Dios lo bendiga! 🇸🇻🫶