Mientras Miguel se debate por la vida, el gobierno habla de otros temas. Desde su seno nos invitan a buscar acuerdos para prevenir nuevas masacres. Y la inteligencia internacional me informa de la preparación de otro atentado en mi contra.
Petro y su Gobierno quieren sembrar la idea en la opinión pública de que el atentado al precandidato Miguel Uribe fue perpetrado por “un enemigo del Gobierno”. No puedo hablar por Miguel, pero estoy segura de que si pudiera responder a esa “conveniente hipótesis” del Gobierno, la rechazaría de manera vehemente.
Hablemos claro.
Este Gobierno y en voz de quien ha sido captado por las cámaras dando alaridos y diciendo groserías contra opositores, pide “desescalar” el lenguaje y llama “sectarios” a medios por informar sobre el atentado criminal contra Miguel Uribe.
Lo absurdo es que han sido Petro, varios de sus funcionarios y sus bodegas pagas, quienes han utilizado su poder y la plata pública para atacar y perseguir a la oposición y a cualquiera que se oponga a su plan contra Colombia.
Nazis, corruptos, muñeca de la mafia y muchos más señalamientos, son los utilizados por el presidente y su gente contra opositores. Miguel ha sido víctima de esos señalamientos y otros más. Solo horas antes de recibir los balazos, Petro lo atacaba.
Siempre utilizando nombres propios. Nunca Petro ha dado buen ejemplo. Ahí está, revisen su discurso el 1 de mayo o el de Barranquilla en el tal Cabildo. Una verdadera INSTIGACIÓN.
Cuando ya hay una persona de la oposición, el precandidato presidencial Miguel Uribe, luchando por su vida por culpa de las balas asesinas, ¿ahora sí llaman a desescalar el lenguaje? Cuando no han hecho más que INSTIGAR el crimen, el ataque, con su agresividad.
Por eso, Petro es el principal responsable político de lo ocurrido.
Lo que Petro y este Gobierno tienen que hacer es garantizar el rigor y la eficacia de las investigaciones, no permitir que las tuerzan o torcerlas con falsas hipótesis, y proteger a Miguel y a su familia e igual con los demás candidatos.
Que Dios cuide a Miguel y le devuelva la salud, que le dé más fuerza cada minuto a su familia. Eso es lo más importante.
Petro, es mucho más peligroso que Chávez, es más embaucador, mucho más mentiroso y venenoso.
¡Salvemos la nación!
Colombia contó con la suerte de una segunda oportunidad, la cual Venezuela nunca pudo tener.
Estoy en la clínica donde atienden a Miguel Uribe en Bogotá, después del atentado. Los médicos están atendiéndolo y estabilizándolo. Ya llegó el neurocirujano y tenemos todas la esperanza en que Miguel va a superar esta difícil situación. Su familia lo acompaña y los médicos hacen su trabajo. Todos los colombianos tenemos que estar unidos en este momento más que nunca. Fuerza Miguel.
1era vez que escucho un 'discurso' completo del Presidente de Colombia... No para de divagar; Simón Bolívar, Freud, García Marquez, Quijote, Pablo Escobar, Arhuacos 🤯 No dijo nada.
Que Dios nos acompañe en este País sin rumbo 🙏🏻
¿Qué cosas no?
La derecha ‘asesina’ protegió la vida del miserable de Gustavo Petro.
Pero la izquierda en el poder no pudo proteger la vida de Miguel Uribe.
El cambio era retroceder a la Colombia de los años 90's.
Atentar contra Miguel Uribe no es solo un ataque a un senador, es un golpe brutal contra la democracia. El país no puede seguir normalizando la violencia política. El Estado debe actuar con contundencia y sin cálculo político. ¡Esto no se puede tolerar ni un día más! #NoMás
Nací en 1999. No me tocaron los disparos. No crecí con miedo a una bomba. No entendía por qué mis papás querían saber siempre dónde estaba.
Hoy ya lo entiendo.
Entiendo lo que es sentir cómo tiembla el alma al ver -así sea por una pantalla- que vivo en las historias de mis abuelos, en el país en que pensar distinto se paga con sangre.
A Miguel lo atravesó una bala hoy. Pero empezaron a dispararle hace rato.
Como a tantos.
Llevaba meses secuestrado por sicarios digitales, por fanáticos que confunden el odio con la justicia y la amenaza con el debate.
Lo quisieron silenciar con insultos. Y hoy, alguien, convencido de que el enemigo es quien piensa diferente, apretó un gatillo.
Esta es la Colombia que nos prometieron distinta. La de los que hablaban de amor, pero sembraron odio.
A Miguel lo atacaron los mismos que convirtieron la diferencia en trinchera.
Y hoy, como generación, no podemos hacernos los que no entendemos. Porque ahora sí nos tocó.