Chicas, ELIJAN AL QUE LAS TRANQUILIZA. El que no juega, el que no marea, el que no hiere. El que entiende miradas, acompaña silencios y cuida sueños. Ese es amor del que dura.
Se necesita ser fuerte para sentarse a solas, calmar la tormenta y curar todos los problemas sin arrastrar a nadie a tu caos, en el destino hacia el amor propio se viaja solo.