Las personas pueden ser reemplazadas en un lugar, pero no en su esencia. La forma de cuidar, de acompañar, de respetar, de sostener en los momentos difíciles o de alegrarse por los logros ajenos no es intercambiable.
Somos reemplazables por lo que hacemos, pero irreemplazables por quienes somos. Cualquiera puede ocupar tu lugar en una tarea, pero nadie puede replicar tu esencia: lo que transmites sin darte cuenta y la huella que dejas en el corazón de los demás. Eso no lo reemplaza nadie.
Me va a faltar vida para agradecer a mi familia todo lo que hacen por mí y por no dejar que me hunda, tendrán sus cosas pero les quiero con toda mi alma y es la mejor familia que me ha podido tocar❤️🩹