Yo creía que la comunicación era la base de todo, pero al final es la comprensión, porque puedes decir todo lo que quieras, pero si alguien no está dispuesto a entender, seguirá siendo un caos.
Normalicemos unas vacaciones tranquilas. Sin planes. Sin horarios. Sin presión. Dormir sin culpa, desconectar de verdad y hacer solo lo que apetece. No todo tiene que ser productivo.
Los niños necesitan cariño, sí. Necesitan amor, ternura, presencia.
Pero también necesitan límites. Normas claras. Un “no” firme, aunque no les guste. Aunque lloren. Aunque pataleen. Porque educar no es complacer.
Pero estamos en proceso de mejora diaria.
Simplemente se añora dormir con alguien, cocinar para alguien, ver series/pelis con alguien, follar antes de dormir…
Mañana mis padres se vuelven a la península. La casa se queda vacía, sin comidas familiares, sin besos de buenas noches, sin abrazos llenos de esperanza.
El silencio inunda la casa, la soledad vuelve a acechar las largas noches de insomnio.
Estoy nervioso.
A mí no se me ocurriría decirle a un médico cómo es la manera correcta de hacer su trabajo o a cualquier profesional; sin embargo todos los que algún día pasaron por un aula creen que por ello tienen el conocimiento para decirnos a los docentes cómo tenemos que enseñar. 🙃
Un padre me envió un mensaje diciéndome exactamente qué adaptaciones tengo que hacer en mi materia para su hijo después de la lesión que ha tenido.
Si lo sé me ahorro la carrera, el máster, las formaciones, la preparación de actividades inclusivas, la experiencia y la vocación 😅
Año a año, los docentes van asumiendo responsabilidades de otras profesiones (enfermería, psicología,trabajo social, sexología, ciberseguridad…)
De este modo, se ahorran muchos puestos de trabajo, pero a costa de la salud mental de los docentes y de la baja atención al alumno.