El mundo entero asiste a un eclipse total del corazón. Bonnie Tyler, la voz que convirtió el dolor en himno, se ha ido.
Aquella mujer de voz rasgada y corazón de roca ha cerrado los ojos para siempre, dejando un vacío que nadie podrá llenar.
Con “Total Eclipse of the Heart” nos enseñó que el amor puede ser oscuro, intenso y devastadoramente hermoso.
Hoy, esa canción ya no es solo un tema:
Es realidad.
El sol se ha ocultado, la luna cubre nuestro pecho y el mundo parece más oscuro sin su luz.
Sus baladas poderosas, su fuerza inquebrantable y esa capacidad única de convertir el sufrimiento en canto épico quedarán para siempre.
Cada vez que suene esa introducción inolvidable, volveremos a sentirlo:
El eclipse total del corazón que ella misma inmortalizó.
Gracias, Bonnie.
Dondequiera que estés ahora, ojalá haya un escenario eterno y un micrófono que nunca se apague.
El corazón del mundo late hoy más lento, eclipsado por tu ausencia.
Descansa en paz, leyenda
@tiopedritosola Muy bien Pedrito, la verdad es que si se pasó con las ideas de exterminio, creo que fue un impulso, no lo creo capaz de eso, pero pues coincido en que es de muy mal gusto que lleven mascotas a plazas comerciales y restaurantes.