Todos tenemos conductas autodestructivas y la mía siempre será pensar, pensar y pensar TODO EL TIEMPO. Sobreanalizar cada detalle, imaginar lo PEOR siempre y darle vueltas al mismo tema de manera obsesiva. ES DEMASIADO ESTRESANTE.
Este año me hizo mirar la vida con otros ojos. Mi salud mental fue puesta a prueba como nunca antes. Mi comprensión del amor, la amistad y la familia cambió profundamente, y no creo que vuelva a ser la misma después de todo lo vivido.
Lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloró mis lágrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.