Qué poca educación y qué poco respeto hay en nuestra sociedad.
Riéndose de nuestra fe (sí, siempre contra los mismo) y jugando con lo más sagrado e importante, cometiendo un sacrilegio gravísimo.
El que come al Señor indignamente come su propia condenación.
La conmovedora historia de Cristina Weber: su padre no sabe leer ni escribir. Con la ayuda de Asociación Conciencia, logró recibirse de bioquímica con el mejor promedio y obtuvo la medalla de Oro de la Universidad Nacional de Misiones. ❤️
#OtroDíaPerdido
📿 El chico de 12 años que fabrica rosarios para niños hospitalizados
«Les hace más felices, y a mí también»
✝ Ha llamado la atención en las redes sociales por su extraordinaria misión, sigue leyendo en: https://t.co/3pVDzcVpp4
La selección de Croacia es la única 100% europea.
Son católicos. Fueron a misa antes de viajar.
Modric tiene una imagen de la Sagrada Familia en sus canilleras.
El entrenador reza el rosario durante los partidos.
¿Qué tal si lo damos a conocer al mundo?
Necesitamos más de esto.
Un joven le mostró su rosario al Papa León XIV para que se lo bendijera a la entrada de la Abadía de Montserrat. El Papa en cambio, lo cogió y se lo metió en el bolsillo.
Minutos después el Papa lo utilizó para rezar el Santo Rosario.
El joven le esperó varias horas a que saliese después de comer de Montserrat, le pidió al Papa que se lo devolviera y este se lo lanzó por la ventana del coche.
THE WOMAN WHO WAS SUPPOSED TO DIE - AND THE BRAIN ANEURYSM THAT SIMPLY VANISHED
On April 8, 2011, millions of Catholics around the world were preparing for the beatification of Pope John Paul II.
In Costa Rica, one woman was preparing for something else.
She was preparing to die.
Floribeth Mora Díaz, a wife and mother, had suffered a catastrophic brain aneurysm. Doctors examined her condition and delivered devastating news.
There was little hope.
The damage was severe.
The risk of death was high.
Even if she survived, the future appeared uncertain.
Her family prayed.
Her friends prayed.
And Floribeth prayed.
On the night before the beatification of John Paul II, she watched the ceremony from her bed. Too weak to do much else, she turned to the newly beatified pope and asked for his intercession.
The next morning, something happened that no one expected.
She woke up feeling different.
The symptoms were gone.
The weakness had disappeared.
The suffering that had dominated her life was suddenly absent.
Medical examinations followed.
Doctors searched for evidence of the aneurysm and hemorrhage that had threatened her life.
What they found stunned them.
They found nothing.
No trace of the condition remained.
No gradual improvement.
No lengthy recovery.
No medical explanation sufficient to account for what had happened.
The hemorrhage that had endangered her life had simply vanished.
For the Church, this was not accepted blindly.
The case underwent years of investigation.
Medical experts reviewed the records.
Theologians examined the circumstances.
The Vatican studied the evidence.
Only after extensive scrutiny was the healing recognized as miraculous.
That miracle became the one officially attributed to the intercession of Blessed John Paul II.
And because of it, the Church proceeded with his canonization.
On April 27, 2014, Pope Francis declared John Paul II a saint of the Catholic Church.
Think about that for a moment.
A woman in Costa Rica prayed.
A dying brain aneurysm disappeared.
An investigation followed.
And a saint was proclaimed before the entire world.
Whether one sees this event through the eyes of medicine, faith, or both, one fact remains:
The healing of Floribeth Mora Díaz changed Church history.
Millions knew Saint John Paul II as the pope who helped transform the modern world.
Few know that a woman thousands of miles away played a decisive role in his path to canonization.
Perhaps the most remarkable part of this story is not that a miracle was claimed.
It is that the Church spent years trying to disprove it before accepting it.
Because Catholic miracles are not declared by emotion.
They are investigated.
Questioned.
Examined.
And only then recognized.
Today, Saint John Paul II is honored by Catholics across the globe.
Yet behind his canonization stands a mother from Costa Rica whose impossible healing continues to raise a question that medicine alone has never fully answered:
What truly happened on the morning Floribeth Mora Díaz woke up healed?
Saint John Paul II, pray for us.
If you believe God still works through the prayers of His saints, share this story and pray one Our Father, Hail Mary, and Glory Be for those suffering from serious illness today.
And one question remains:
If this miracle had happened to someone you love, would you call it coincidence, medical mystery, or something more?
Las madres de Ángeles Rawson y de Chiara Páez, contaron que no se sienten representadas por el NI UNA MENOS porque las feminazis lo usan para hacer politica.
"Nosotras somos provida, rechazamos al aborto"
La izquierda corrompe todo lo que toca.
No olvidemos que encontraron el cuerpo de una adolescente de 17 años estrangulada dentro de una cámara séptica en una obra abandonada.
Justicia por Dulce María Beatriz Candia (17), quien permanecía desaparecida desde hacía doce días en Misiones.
Ustedes son muy jóvenes para recordarlo, pero en 1990 sucedió un caso similar
- Desapareció una chica de 17 años (María Soledad Morales)
- La buscaron intensamente durante dos días
- Apareció muerta
- El caso estuvo en boca de todo el país
- Se descubrió que la había matado el hijo de un diputado peronista
- Durante la investigación, se descubrió que varios politicos del peronismo organizaban fiestas con drogas, alcohol y niñas menores de edad
Entre los políticos inplicados judicialmente estaban
1) Angel Luque: Diputado del peronismo✌️
2) Ramón Saadi: Gobernador de Catamarca por el peronismo✌️
3) Arnoldo Saadi: Primo del gobernador peronista Ramón Saadi
4) Pablo Jalil: Sobrino del intendente peronista José Jalil✌️
5) Diego Jalil: Tambien sobrino del intendente peronista José Jalil✌️
6) Miguel Angel Ferreyra: Hijo del jefe de la policía de Catamarca nombrado por el peronismo✌️
7) Luis Tula: amigo del diputado peronista Angel Luque✌️
De todos los implicados, solo dos personas fueron condenadas y pasaron solo 14 y 5 años en la cárcel respectivamente
Hoy ambos están libres, y tanto ellos como el resto de los implicados, viven en libertad, siendo dueños de empresas u ocupando cargos públicos en Catamarca por el Peronismo✌️
El Papa León XIV reza el Rosario por la paz en la Gruta de Lourdes, en los Jardines Vaticanos, recordando a todos que “¡Dios busca constructores de paz!”. Y pide a la Virgen María que “nos ayude a responderle cada día con nuestro propio ‘Aquí estoy’, no solo con palabras, sino también con obras”.
Fieles en santuarios marianos de todo el mundo, incluidos Fátima, Lourdes, Knock, Loreto y otros, se unieron al Papa León XIV mediante transmisión en vivo para rezar los Misterios Gozosos, recordando de manera especial a quienes viven en zonas afectadas por la guerra y la violencia.
Voy a decir algo que incomoda.
Y no me importa.🤷
La escuela argentina no se cayó sola.
La tiraron abajo con premeditación y alevosía.
Durante veinte años aplicaron un modelo educativo que fue, en los hechos, una demolición cultural sistemática.
Y lo hicieron con una coartada perfecta: los derechos del niño.
Nadie se iba a oponer a eso. Genial. Aplausos.👍
Pero detrás de esa bandera vinieron tres operaciones que destruyeron generaciones enteras:
- Le sacaron la autoridad a los docentes.
El maestro pasó de ser una figura de respeto a ser un empleado maniatado.
No puede exigir, no puede reprobar sin justificarse ante diez formularios, no puede corregir sin que le digan que "violenta".
Lo castraron pedagógicamente y después se preguntan por qué los chicos no aprenden nada.
- Le sacaron la autoridad a los padres.
La escuela se convirtió en el brazo del Estado para hablarle a tus hijos por encima tuyo.
Sin pedirte permiso. Sin escucharte.
Agenda de género, ideología, educación sexual desde la infancia.
El hijo ya no es tuyo.
Es del sistema.😳
Nivelaron para abajo y lo llamaron inclusión.
Sacaron la exigencia.
Sacaron el esfuerzo.
Sacaron la nota que duele y te obliga a crecer.
Todo era trauma, todo era violencia, todo era exclusión.
El resultado está a la vista: chicos que terminan el secundario sin poder escribir una carta ni resolver una cuenta simple.🤌
Y mientras hacían todo eso, ¿saben qué desapareció silenciosamente del aula?🤔
- Los modales.
- El protocolo social.
- El castellano correcto.
- La música.
-El arte.
-La estética.
-La formación del carácter.
Todo aquello que hacía que un pibe de barrio saliera de la escuela sabiendo pararse ante el mundo con dignidad.
Eso era la verdadera movilidad social.
Eso era igualdad de verdad.👍
Lo borraron.
Y lo reemplazaron con adoctrinamiento que no le sirve para conseguir trabajo, criar una familia ni entender la realidad.
Esto no es una crítica a los docentes.
Al contrario.👍
Los docentes son las primeras víctimas de este esquema siniestro.
Los que tienen vocación se rompen el alma tratando de enseñar dentro de un sistema diseñado para que no puedan.
La crítica es al modelo.
A la ideología que lo construyó.
A los que lo diseñaron sabiendo exactamente adónde llevaba.
Una generación sin autoridad que la contenga.
Sin belleza que la eleve.
Sin exigencia que la forje.
Eso no es un error.
Eso es una política. 😳🇦🇷
Y los resultados los estamos pagando todos.
👇 ¿O me equivoco?
SCIENCE CANNOT EXPLAIN WHY THIS WOMAN STILL LOOKS LIKE SHE IS SLEEPING AFTER 140+ YEARS IN THE GRAVE.
In 1909, Church officials and medical doctors exhumed the body of St. Bernadette Soubirous, the visionary of Fatima's predecessor shrine, Lourdes, who died in 1879.
While her rosary had completely rusted away, her flesh was perfectly intact, soft, and completely free of decay, defying all laws of natural decomposition.
Medical records confirmed her internal organs were perfectly preserved.
Today, she rests in a glass reliquary in Nevers, France, looking exactly as she did the day she closed her eyes.
What is God trying to tell a skeptical world through the miraculous preservation of His saints?
Drop a “Miracle” in the comments if this strengthens your faith.
Say this prayer right now:
St. Bernadette, pray for my healing and give me a heart that trusts completely. Amen.
Repost this to share the undeniable power of God.
QUE LOCURA LA VIDA 🇦🇷✨🥹
Soy Nico, fotografo submarino argentino, tengo 26 años y hoy mis fotografías quedaron seleccionadas entre las mejores 35 fotos aéreas del mundo ¿Me ayudas compartiendo para que el mundo conozca esta cara de la naturaleza? 🥹🌊🫶🏻 Gracias por tanto apoyo siempre, me cambian la vida segundo a segundo ♥️
Durante a Segunda Guerra Mundial, uma mãe italiana rezava todos os dias diante de uma pequena imagem de Virgem Maria pelo filho desaparecido no фронte. Meses sem notícias. Nenhuma carta. Nenhuma confirmação de vida.
Ela já começava a perder as forças quando, certa noite, acendeu uma vela e disse apenas:
“Mãe Maria… se ele estiver vivo, cuide dele como eu cuidaria.”
Na mesma madrugada, o filho, ferido e perdido longe de casa, contou depois que sentiu uma paz inesperada em meio ao medo. Segundo o relato dele, uma mulher desconhecida apareceu perto do abrigo improvisado onde estava, deu água, cobriu-o com um manto e disse:
“Sua mãe está rezando.”
Quando amanheceu, soldados encontraram o rapaz vivo. Ele tentou procurar a mulher para agradecer, mas ninguém sabia de quem ele estava falando. Não havia registro de nenhuma enfermeira ou moradora naquele lugar durante a noite.
Anos depois, já reunidos novamente, mãe e filho perceberam que o horário da oração dela coincidia exatamente com o momento em que ele disse ter recebido aquela ajuda.
J’ai élevé mon fils seul après le divorce. Je me suis privé de tout ce que j’ai pu pour qu’il ne manque de rien. Le jour de mon 60e anniversaire, le téléphone est resté silencieux toute la journée. À 23 h 47, un message est arrivé : « Papa, bon anniversaire, j’ai oublié. » Je l’ai lu trois fois. Puis j’ai pris mon téléphone et j’ai pris la décision la plus difficile de ma vie…
Je m’appelle Ernesto. J’ai 60 ans et je suis de Bilbao.
Mon mariage avec Lucía s’est terminé quand Adrián avait quatre ans. Il n’y a pas eu de grands drames — seulement deux personnes qui n’avaient plus rien à se dire et qui ont décidé de partir avant de se faire plus de mal. Adrián est resté avec moi. Lucía est partie vivre à Madrid avec son nouveau compagnon. Au début, elle appelait les week-ends. Puis de moins en moins. Puis presque plus.
Alors c’est moi qui ai été là.
Seulement moi.
Les premières années ont été vraiment difficiles. Je travaillais dans une entreprise de logistique, en horaires coupés, et je devais tout organiser pour qu’Adrián soit récupéré à l’heure, dîné, lavé, avec ses devoirs faits. J’ai engagé une femme, Concha, qui allait le chercher à l’école et lui donnait le goûter. Je lui payais une grande partie de mon salaire, mais je n’avais pas d’autre solution.
J’ai appris à cuisiner par nécessité. Les premiers mois, c’était pâtes et omelette, pâtes et omelette. Puis j’ai ajouté d’autres choses. Adrián avait des goûts très clairs dès petit — il aimait le riz au lait, détestait les lentilles, demandait des croquettes le vendredi comme si c’était un droit constitutionnel. Je faisais les croquettes du vendredi.
J’ai assisté à toutes les réunions de l’école. À toutes les fêtes de fin d’année. Une fois, j’ai été malade avec de la fièvre et j’y suis allé quand même pour un match de foot en salle, parce qu’Adrián était gardien et je ne voulais pas qu’il soit sans son père. Je suis resté sur le bord du terrain, l’écharpe remontée jusqu’au nez.
Je ne me plains pas. Je l’ai fait parce que je voulais le faire. Adrián était ma responsabilité et ma vie, les deux à la fois.
Quand il a eu dix-huit ans, il est parti étudier à Barcelone. Ingénierie. J’étais très heureux — c’était ce qu’il voulait et ce pour quoi il avait travaillé. L’appartement est devenu silencieux d’un coup, mais je me suis dit que c’était normal, que cela devait être ainsi.
Au début, il appelait souvent. Puis les week-ends. Puis seulement quand il avait besoin de quelque chose — de l’argent pour un livre, que je fasse un virement, que je lui trouve une information. J’ai toujours répondu. J’ai toujours été là.
Il a obtenu son diplôme il y a trois ans. Il a trouvé du travail à Barcelone, a rencontré une fille, a construit sa vie là-bas. Je suis allé le voir deux fois. La première fois, j’ai dormi sur le canapé de son appartement, parce qu’il n’y avait pas de chambre d’amis. La deuxième fois, il m’a dit que ce serait mieux à l’hôtel, que tout le monde serait plus à l’aise. J’ai trouvé ça étrange, mais je n’ai rien dit.
Les appels se sont espacés. À Noël, il venait, oui. À certains ponts. Mais de plus en plus court, de plus en plus téléphone à la main, de plus en plus pressé de retourner à sa vie.
Cette année, j’ai eu soixante ans.
Un chiffre rond. Je n’attendais pas de fête ni rien de spécial. Mais je pensais — il va sûrement appeler. Je pensais qu’il viendrait peut-être un week-end, qu’on mangerait ensemble, qu’on parlerait vraiment un peu.
Le téléphone est resté silencieux toute la journée.
Je me suis réveillé, j’ai pris mon petit-déjeuner seul, je suis allé me promener dans le Casco Viejo comme je le fais le dimanche. Je suis rentré, j’ai mangé le riz que j’avais préparé, j’ai regardé un peu la télévision. Toutes les heures, je regardais le téléphone. Rien.
À neuf heures du soir, ma sœur de Vitoria m’a appelé. Nous avons parlé une demi-heure. Elle m’a chanté bon anniversaire, elle m’a fait rire. Quand j’ai raccroché, le silence est revenu.
À 23 h 47, quand j’étais déjà au lit, il a vibré.
Un message d’Adrián.
« Papa, bon anniversaire, j’ai oublié. Bisous. »
Je l’ai lu une fois.
Je l’ai lu une deuxième fois.
Je l’ai lu une troisième fois.
J’ai oublié.
Il n’était pas en voyage sans réseau. Il n’était pas aux urgences. Il n’était pas dans une situation qui aurait pu l’excuser. Il avait simplement oublié. Comme on oublie d’acheter du pain ou de payer une facture.
Soixante ans. Trente-six années à l’élever seul. Les croquettes du vendredi. La fièvre au bord du terrain de foot. Le canapé dans son appartement.
Il avait oublié.
Je n’ai pas répondu au message cette nuit-là. Je suis resté longtemps à regarder le plafond, le téléphone posé face contre la table de nuit.
Et j’ai pris une décision qui me trottait dans la tête depuis un moment, mais que j’avais toujours repoussée parce qu’elle me semblait égoïste.
À partir de maintenant, je vais vivre pour moi.
Je ne vais pas attendre des appels. Je ne vais pas être disponible à n’importe quelle heure. Je ne vais pas réorganiser ma vie pour m’adapter aux trous qu’il me laisse.
J’ai soixante ans.
Et pour la première fois depuis longtemps, cela ne me ressemble pas à une fin.
Cela ressemble à un début.
—
Avez-vous déjà eu l’impression de tout donner pour quelqu’un, puis d’arriver à un moment où vous devez choisir entre continuer à attendre ou recommencer à vivre pour vous-même ?