Hablemos de lo lindo que es el hecho de que alguien quiera pasar el tiempo contigo solo porque eres tú. Una pequeña cita, ver una película, un paseo, llamadas telefónicas, mensajes de texto sin parar e incluso los silencios cómodos. Es saber que quiere tener tu presencia.
Iba a odiarte, pero entendí que tu peor castigo eres tú. Arrastras tus miserias a cada vínculo; mientes hasta perderte, cambias de versión según te convenga.
Dices "amar" sin saber quererte ni tü mismo, hablas de exclusividad sin entenderla y de lealtad sin practicarla.
Arruinas todo lo que tocas, y eso ya es suficiente porque la vida te odio primero.