Corté muchísimos vínculos cuando me di cuenta que si yo no hablaba, no me hablaban. Si yo no decía de juntarnos, no nos juntábamos. Si yo no preguntaba cómo estaban, no me lo preguntaban. Duele darse cuenta, pero también es un poco aliviador ya no rogar amistad o atención.
Siempre de corazón, nunca por interés, enemigo de las traiciones, del malagradecido y del que muerde la mano al que le dio de comer. Soy de los que cree que el respeto se gana con respeto y que la sinceridad y la lealtad, vale mas que el oro.
Solo porque me perdiste como amigo no significa que me ganaste como enemigo, soy mas grande que eso, todavía quiero verte comer, solo que no en mi mesa.