De vez en cuando pónganse en el lugar del otro y entiendan que lo que para ustedes no tiene ninguna importancia, al otro le puede doler un montón y eso no significa que esté exagerando. Empatía se llama.
Me siento desconectada de un montón de cosas y personas que antes amaba, y por primera vez entiendo que quizás no está mal. Todos cambiamos, todos crecemos y, a veces, simplemente dejamos de sentirnos plenos en lugares, vínculos o circunstancias que antes nos hacían felices.