TODO SE PUEDE COMPRAR.
Por US$ 299 dólares en Estados Unidos, o $172.300 pesos más envío desde China, compra tu propia granja de bots vía eBay o AliExpress. Saca el Cerimedo que llevas dentro.
Fuentes aseguran que el actual jefe de la Secom fue el eslabón directo para que el operador político de la ultraderecha aterrizara en Chile y que "lo más probable" es que haya sido quien lo llevó a la Casa Común, un comando de empresarios por el rechazo con sede en Vitacura, donde fue contratado para realizar una serie de encuestas de dudosa metodología
¿Y tú, qué opinas? ¡Te leemos en los comentarios!
Lee la nota completa en el link 🔗https://t.co/QEXmZV2OuH
Cada vez que un dirigente progresista se tiente a negociar con el actual gobierno, no olvide nunca que Kast está siguiendo rigurosamente todos los pasos para convertirse en un "dictador constitucional", tal como comenzara Hitler en la Alemania nazi.
Aquí, una muestra mas.
URGENTE: Periodista estadounidense Abby Martin: "No olvidaremos a los palestinos llevando a sus hijos en bolsas de plástico. Nunca olvidaré un dron usando el llanto de un bebé para atraer a los niños fuera de sus hogares. No pueden encubrir esto con mentiras de propaganda." Vía @GBC_Press 👇👇👇👇
No le funcionó el salvataje que el gobierno de Kast estaba haciendo a las empresas de servicios básicos (y en contra de las víctimas de incendios), para tratar de impedir que se aplicara la norma que las obliga a realizar reconexiones gratuitas en zonas afectadas por incendios 🇨🇱
[Megarreforma empresarial] "A través de esta megarreforma, que incluye una reforma tributaria encubierta, se eliminan obstáculos para que las grandes empresas acumulen sin contrapeso. Lo que hemos visto es un proceso regresivo, porque para mí son reformas restauradoras de poder de la clase dominante, de los principales dueños del país". Revisa la entrevista completa en:
https://t.co/uAwNP133X7
Cuando un gobierno tiene ministros que se acostumbran a ofrecer disculpas frente a cada declaración desafortunada, y ello se hace recurrente, es una señal de que nombraron gente incompetente. Lincolao no está a la altura del cargo y punto. Nunca lo estuvo y su nombramiento respondió a razones ideológicas, a falta de candidatos y a la minimización de la ciencia por parte del gobierno.
GRANJA DE BOTS
Cerimedo dijo manejar una granja de bots con más de 50.000 cuentas falsas para influir en elecciones. (Infobae)
Las granjas de bots tienen un objetivo que suele entenderse mal. No necesitan convencer directamente a millones de personas. Su primera víctima es el algoritmo. Si consiguen engañarlo, será la red social la que haga buena parte del trabajo.
Los algoritmos no son jueces de la verdad, no discriminan la falsedad ni la mentira de lo veraz. Son sistemas de recomendación diseñados para detectar aquello que parece interesarnos y mantener nuestra atención amplificando su presencia. Observan señales: visualizaciones, velocidad de crecimiento, “me gusta”, comentarios, reposteos, permanencia y clics. Una granja de bots intenta fabricar artificialmente esas señales.
Imaginemos una publicación falsa que normalmente recibiría menos de cien visualizaciones y luego desaparecería. Una red coordinada de cientos o miles de cuentas comienza inmediatamente a verla, compartirla, comentarla y marcarla como favorita. Algunas son automáticas y otras humanas. Lo decisivo es coordinarlas.
En pocos minutos la publicación exhibe una actividad anormalmente alta. El sistema puede interpretarla como señal de interés y comienza a recomendarla a personas que jamás estuvieron vinculadas con la granja. Ahí aparece el multiplicador.
Los primeros 5.000 “me gusta” pueden ser artificiales, pero ayudan a conseguir otros reales. Después llegan usuarios auténticos. Algunos apoyan, otros insultan y otros comparten para denunciarla. Incluso quienes intentan combatir una mentira pueden aumentar su circulación.
La secuencia es simple: actividad artificial → señal de popularidad → recomendación algorítmica → usuarios reales → nuevas interacciones → mayor recomendación.
El bot empuja la primera ficha del dominó. Después las empujan los usuarios.
Aquí reside el problema: repercusión no es veracidad. Una publicación no se vuelve cierta porque tenga 80.000 likes, dos millones de visualizaciones o 30.000 reposteos. Esos números describen circulación e interacción; no certifican verdad. El algoritmo no necesariamente pregunta si algo es verdadero: evalúa, entre muchas variables, si consigue atención.
La falsedad, además, posee ventajas: sorprende, escandaliza y moviliza emociones con enorme facilidad.
Nuestra atención tampoco mide verdad. Reacciona ante sorpresa, miedo, indignación, escándalo y confirmación de prejuicios: precisamente las emociones que explota la desinformación.
Una granja de bots, por tanto, no fabrica solamente likes. Fabrica apariencia de relevancia. Puede transformar una opinión marginal en tendencia, instalar un hashtag o crear la sensación de un consenso social inexistente.
Entonces aparece el segundo engaño: el psicológico. Vemos 200.000 likes y pensamos: “por algo será”. Observamos miles de comentarios similares y creemos estar frente a una multitud. Opera la prueba social: si muchos parecen creer algo, tendemos a concederle mayor credibilidad. Pero mil cuentas no equivalen necesariamente a mil personas, ni cien mil interacciones representan cien mil opiniones independientes.
Ese es el poder de estas operaciones: convertir cantidad artificial en legitimidad aparente y legitimidad aparente en influencia real. Una manipulación pequeña puede convertirse en conversación nacional cuando usuarios, periodistas y políticos reaccionan ante aquello que fue inflado.
Por eso necesitamos alfabetización digital: no confundir popularidad con verdad, viralidad con importancia, tendencia con mayoría ni interacción con respaldo ciudadano.
En la plaza pública sabíamos quién gritaba. En la digital podemos leer diez mil cuentas y descubrir detrás apenas un par de personas.
Los algoritmos no miden la verdad: miden señales de repercusión. Cuando una sociedad confunde el ruido de las máquinas con la voz de sus ciudadanos, el problema deja de ser tecnológico. Se convierte en un problema que atenta contra la democracia.
@MisColumnas
La calidad moral y ética de un político y autoridad es lo mínimo q se puede pedir, pq garantiza - en parte - q va a usar el poder en beneficio de la sociedad. Por eso, q confianza puede tener un ciudadano informado en el Gobierno cuando su jefe de comunicaciones y jefe de asesores formó parte del círculo q trabajó con Cerimedo en la “casa común” por el rechazo a la constituyente.
¿Q valores pueden tener estos funcionarios públicos y quien los contrató? Angustia solo pensarlo.
https://t.co/QbSPv7xH8u
El caso Cerimedo deja claro que la derecha y ultraderecha en América Latina, con vínculos con EEUU e Israel, antes daban golpes militares y hoy dan golpes de desinformación contra la democracia y el pueblo.
Juan Pablo: no hay q ser comunista para apoyarlo. Te acompaño documentos de la CS, OECD y del CEP que han apoyado flexibilizar el secreto.
Y respeto al caso Junaeb: se investigan coimas desde el 2018 y sólo el 2026 se alza el secreto. Con un sistema eficiente eso pasaría antes👇🏽
La maquinaria electoral de Brad Parscale (Cambridge Analytica) usada por #Cerimedo con distintos softwares - ligados a emociones y corrientes de opinión - son usadas por candidatos, políticos y partidos sin instintos políticos desarrollados, sin contacto con la población y sin convicciones firmes, les permite no solamente participar de la conversación digital, sino dominarla desde un tablero de control y ganar elecciones. Pero, una vez que llegan al poder quedan al descubierto sus inhabilidades, un ej. los primeros 6 meses de Kast o Milei en Argentina.
https://t.co/rS6bXnhI1i a través de @diario_red_
Me tinca que nadie va a hablar de esto en ningún matinal ni programa de televisión abierta el día de hoy… ni ningún otro día… curioso, porque son los mismos programas que pasaban horas mostrando la (inútil) zanja…
كلام كبير من مرشح الرئاسة الفرنسية جان-لوك ميلانشون يهاجم به إسرائيل:
"فقط منذ أسبوع، سمعنا الإبادي بن غفير يدعو إلى قتل 30 إلى 40 فلسطينيًا كل ليلة.
يتم التنكر للقانون الدولي. وقد شجع ذلك على الإبادة الجماعية في غزة والغزوات الإسرائيلية للبنان وسوريا.
تلك هي نتيجة الجبن والعار.
عار عليهم، على المسؤولين. عاشت مقاومة الشعوب!"
Mara:
Leí su entrevista en El Mercurio y deja una impresión curiosa: parece menos destinada a explicar sus 69 días como ministra que a corregir las consecuencias de aquello que usted misma dijo después de abandonar el cargo.
Hoy afirma: “Este es mi gobierno y yo voy a hacer todo lo posible para que le vaya bien”. Es su derecho. Puede mantener su adhesión al Presidente Kast. Pero la lealtad no modifica los hechos ni convierte declaraciones anteriores en errores de interpretación.
Cuando usted habló de presiones, conflictos y dificultades dentro del Gobierno, esas palabras no fueron inventadas por la oposición. Las pronunció usted. Si eran ciertas, explique qué ocurrió. Si fueron imprecisas, asúmalo. Lo difícil es sostener que contó honestamente su experiencia y, al mismo tiempo, responsabilizar a quienes entendieron aquello que sus palabras permitían entender.
Dice además que su lealtad al Presidente es “absoluta”. En democracia ninguna lealtad política debiera ser absoluta. La lealtad de una autoridad encuentra límites en la Constitución, la ley, los hechos y la responsabilidad pública. Lo absoluto pertenece mejor al territorio de los afectos personales que al ejercicio republicano del poder.
Y usted fue ministra, no integrante de un club de amigos.
También reconoce algo revelador: “Para no cometer ciertos errores debí haber chequeado cierta información”. Pero verificar información no era una precaución extraordinaria. Era parte esencial de su trabajo. Una ministra vocera habla en representación del Gobierno. No basta con recibir información y repetirla: debe contrastarla, comprenderla y responder por ella.
Por eso sorprende que su explicación termine encontrando refugio en un adversario externo. Según usted, la izquierda “se va a articular profundamente para atacar al gobierno del Presidente Kast y a nuestras ideas”.
Señora o señorita Sedini, una oposición se opone, por ello se le llama oposición. Pero además fiscaliza, critica, cuestiona y aprovecha políticamente los errores del Gobierno, como lo hace cualquier oposición cuando cambian los papeles. Eso no es una conspiración ni una anomalía. Es democracia. Usted lo hacía y vociferaba con megáfono en el espacio Sin Filtros, ¿o ya lo ha olvidado?
Más útil sería explicar por qué una ministra permaneció apenas 69 días en una cartera estratégica. ¿Qué falló? ¿Fue usted? ¿Fue el equipo presidencial? ¿Hubo efectivamente presiones internas? ¿Recibió información equivocada? ¿Quién se la proporcionó? ¿Continúa sosteniendo aquello que dijo después de abandonar La Moneda?
Esas preguntas permanecen abiertas.
También afirma que seguirá siendo “independiente”, aunque se declara oficialista, habla de “mi gobierno” y de “nuestras ideas”. Puede no militar y apoyar al Gobierno, por supuesto; pero eso es independencia partidaria, no política. Su posición está perfectamente definida.
Su entrevista contiene además referencias al cariño y a los vínculos personales construidos durante la campaña y el Gobierno. Pueden ser sinceros y valiosos, no lo dudo, pero el afecto no es una categoría de evaluación de la gestión pública. Los ministros se evalúan por competencia, resultados, criterio y responsabilidad.
Por eso la pregunta nunca fue si usted quiere al Presidente Kast. La pregunta es por qué dejó de ser su ministra después de 69 días. Y esa pregunta sigue sin una respuesta convincente.
Usted tiene todo derecho a continuar en política, ingresar a un partido, participar en centros de estudios, defender al Gobierno y librar la “batalla cultural” que estime conveniente. Pero existe algo que debería conocer especialmente bien quien alguna vez ocupó una vocería: las palabras no desaparecen cuando dejan de ser convenientes.
No fue la izquierda quien pronunció sus declaraciones anteriores. No fueron los periodistas ni quienes las comentaron. Fue usted.
Y antes de responsabilizar a quienes las interpretaron, corresponde hacerse responsable de haberlas dicho.
Atte.,
@Eneatipo7 / @MisColumnas
¿Se acuerdan del “mamarracho” de Constitución que nos convertiría en Chilezuela?
Ese mamarracho era Noruega o Alemania al lado de la Constitución bolivariana de Kast que pretende con su reforma.
Reservaba la suspensión de la libertad personal y la interceptación de comunicaciones para una situación de guerra internacional, exigía proporcionalidad y necesidad y permitía control judicial incluso sobre el mérito de las medidas.
Hoy Kast quiere llevar facultades de esa intensidad a la seguridad pública.
Y una pequeña ironía histórica: Venezuela perdió su democracia mientras el poder se fue concentrando en el Ejecutivo y debilitando sus controles. Justamente lo que hace el gobierno de José Antonio.
Al final, “Chilezuela” está más cerca de Kast que del "mamarracho".
CERIMEDO TIENE LOS DÍAS CONTADOS…
No me extrañaría que al argentino Fernando Cerimedo, dueño de la Derecha Diario, lo asesinen en la cárcel en Bolivia. Eso le daría mucha tranquilidad a Milei, a Kast, a Bolsonaro y a varios más en la región.
Este infeliz distorsionó e intervino elecciones en Argentina, Chile, Brasil, Honduras, Bolivia, Colombia y Paraguay…en todos esos lugares donde la extrema derecha ganó en base a engaños. En Chile operó en el Plebiscito y en la campaña de José Antonio Kast con sus granjas de bots y medios digitales. Ahora detenido por enviar a asesinar a su pareja. Esto recién comienza…
Qué hermoso. Ojalá este joven idealista que representa a la “verdadera izquierda” llegue algún día a ser presidente y así evitar que acceda al poder alguien que le entregue sin licitación la mayor reserva mundial de litio a los herederos de Pinochet. Alguien que no consolide el sistema de capitalización individual dando más poder y recursos a las administradoras de fondos de pensiones. Que impida que acceda al poder alguien que impulse una ley para modificar una sentencia judicial que obliga a las aseguradoras de salud privadas a devolver millones de dólares ilegalmente retenidos permitiéndoles a las empresas subir unilateralmente la valores de los planes de salud para pagar en cientos de cuotas…