Voy a difundir por tierra, mar y aire este vídeo de Adriana Hest a ver si la gente se entera de una vez de la movida.
En serio, invertid 10 p**tos minutos de vuestra vida en entender el mundo y luego ya seguís con el scroll infinito.
1️⃣ Derrocar a un dictador suena moralmente justo. Nadie llora por un tirano. Pero el derecho internacional no se construyó para proteger a los buenos, sino para contener a los poderosos. Por eso prohíbe la fuerza casi sin excepciones: no porque ignore la injusticia, sino porque sabe que, si cada país decide a quién “liberar” a balazos, el mundo vuelve a la ley del más fuerte.
2️⃣ El problema no es Maduro. El problema es el precedente. Cuando la fuerza militar se usa para cambiar gobiernos sin reglas claras, la soberanía deja de ser un límite y se vuelve un estorbo. Hoy es “derrocar a un dictador”; mañana será “corregir una elección”, “proteger intereses”, “restaurar el orden”. El derecho no absuelve dictaduras, pero tampoco legitima cruzadas unilaterales.
3️⃣ La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda.
No hace falta que te guste Maduro para que te parezca una barbaridad que EE.UU. invada países y secuestre presidentes (por muy despreciables que sean).
Solo hace falta que defiendas el derecho internacional y te preocupe que Estados Unidos se comporte como un matón que interviene donde quiere sin ni siquiera aprobación de su propio Congreso.
Antes de que llegue la justificación de "lucha contra el narco" (hace años fueron las armas de destrucción masiva), recordad que Trump acaba de indultar a Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras condenado a 45 años por meter 400 toneladas de cocaína en EE.UU.
El mismo Trump que dice invadir Venezuela "para combatir el narcotráfico".
Les da igual la droga. Quieren petróleo, poder y control de América Latina.
No puedes curar a las personas que amas. No puedes tomar decisiones por ellos. No puedes rescatarlos.
Puedes prometer que no viajarán solos. Puedes prestarles tu mapa. Pero este viaje es de ellos.
Sé amable contigo mismo: es un trabajo duro estar presente en la libertad del Otro