Acompáñenme a presenciar el mejor error de Navidad de la historia. Resulta que mi hija, Clara, hizo esta carta para Papá Noel (prestar atención al punto 1):
ayer me pasó a buscar una amiga y cuando subí al auto ya tenía puesta mi playlist favorita. Y pensé: el amor está en recordar lo que hace sonreír al otro.