Últimamente le pido mucho a Dios que me dé la sabiduría y la inteligencia emocional para entender que no todo tiene que salir como espero. Que me ayude a aceptar lo que no puedo controlar, soltar lo que no depende de mí y confíar en que no todo lo que cambia de rumbo está mal.
Yo solo quiero estar tranquila. No triste, no insegura, no sobrepensando todo, no ansiosa, no sintiéndome vacía. Solo quiero estar en paz conmigo, con mi vida y con lo que venga. Quiero tranquilidad, nada más.
Y al final del día somos mi mamá y yo a veces me cierro para no contarle todo mi desastre emocional pero ella siempre está y no me abandona ni un instante ❤️🩹
Llena de empatía porque este año supe lo que es sentarse con un nudo en la garganta, mientras le haces miles de preguntas a Dios y solo sientes que se te caen las lágrimas 🥺