CUANDO SE ACABA EL NEGOCIO DEL MIEDO, APARECEN LOS CRÍTICOS
Durante años, El Salvador fue señalado como uno de los países más peligrosos del mundo. No era un titular exagerado ni una narrativa construida desde afuera: era la realidad cotidiana de millones de salvadoreños. Vivíamos bajo la sombra del miedo, con la incertidumbre instalada en cada salida de casa, en cada trayecto al trabajo, en cada despedida familiar que bien podía ser la última. La violencia no solo arrebataba vidas, también robaba sueños, oportunidades y dignidad.
Hubo un tiempo en que el país parecía resignado a esa realidad. Las pandillas no solo controlaban territorios, sino también la vida de la gente. Extorsionaban, asesinaban y decidían quién podía vivir y quién no. Era, sin exagerar, un estado paralelo que había secuestrado a la nación. Y en medio de ese caos, también surgieron sectores que, de una u otra forma, se acomodaron a esa dinámica. Algunos lucraban política, mediática o económicamente del dolor ajeno.
Por eso, aunque suene duro, no sorprende que todavía exista una minoría que, consciente o inconscientemente, añore ese pasado. Un pasado donde el desorden era rentable para ciertos intereses. Donde la inseguridad generaba protagonismo, financiamiento y poder. Donde el miedo era utilizado como herramienta política.
Pero ese país quedó atrás.
La llegada del Presidente Nayib Bukele marcó un punto de inflexión en la historia reciente. Su apuesta por la seguridad no fue tímida ni complaciente. Fue directa, firme y, sobre todo, respaldada por una población cansada de vivir de rodillas ante el crimen. La implementación de medidas contundentes contra las pandillas transformó el panorama nacional. Hoy, los salvadoreños pueden caminar con mayor tranquilidad, los negocios operan sin la sombra constante de la extorsión y las comunidades han recuperado espacios que por años estuvieron secuestrados por la violencia.
Decir que “de la seguridad no se come”, como lo han expresado algunos actores políticos, no solo refleja desconexión con la realidad, sino también una peligrosa indiferencia hacia el sufrimiento histórico del pueblo. La seguridad no es un lujo ni un accesorio: es la base sobre la cual se construye todo lo demás. Sin seguridad, no hay inversión. Sin seguridad, no hay empleo. Sin seguridad, no hay desarrollo posible.
Hoy, El Salvador vive una nueva etapa. Y como todo proceso de cambio profundo, también enfrenta resistencia. Han surgido nuevos críticos: algunos políticos tradicionales, organizaciones con agendas cuestionables y ciertos medios de comunicación que parecen más interesados en defender narrativas que en reconocer transformaciones. Sus discursos, en muchos casos, parecen más alineados con la defensa de quienes violentaron la ley que con las víctimas que durante años clamaron justicia.
No deja de llamar la atención que haya voces que pidan abiertamente la liberación de personas vinculadas a estructuras criminales. ¿Dónde queda entonces la memoria de las víctimas? ¿Dónde queda el derecho de los salvadoreños honrados a vivir en paz? La justicia no puede ser selectiva ni acomodarse a intereses particulares.
El país que hoy se construye no es perfecto, pero es innegablemente distinto. Es un país que ha decidido romper con el ciclo de violencia y apostar por el orden, la seguridad y la dignidad. Y eso, aunque incomode a algunos, representa una victoria colectiva.
Los verdaderos protagonistas de este cambio no son los discursos políticos ni las cifras frías, sino la gente: el vendedor que ya no paga extorsión, la madre que puede ver a sus hijos jugar en la calle, el joven que ahora tiene opciones más allá del miedo. Son ellos quienes validan, día a día, que el rumbo tomado ha sido el correcto.
El Salvador ya no es la capital del crimen. Es, cada vez más, un símbolo de lo que puede lograrse cuando un país decide enfrentarse a su realidad sin miedo. Y aunque aún hay retos por delante, una cosa es clara: retroceder ya no es una opción.
CLÁUDIA ORTIZ ASISTIÓ A CUMBRE PROGRESISTA EN ESPAÑA FINANCIADA POR FUNDACIÓN DE ALEX SOROS Y SURGEN INTERROGANTES SOBRE SU VIAJE
La diputada del partido VAMOS, Claudia Ortiz, se encuentra en el centro del debate público tras confirmarse su participación en la Cumbre Global Progressive Mobilisation, realizada recientemente en Barcelona, España.
La presencia de la legisladora cobró notoriedad luego de que se viralizara una fotografía en la que aparece junto a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, durante el evento que reunió a líderes y representantes de movimientos progresistas a nivel internacional.
De acuerdo con información difundida por fuentes vinculadas al encuentro, la cumbre fue financiada y coorganizada por Alex Soros, a través de la Open Society Foundations. En ese espacio participaron también figuras como el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, además del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, quien tuvo un rol destacado en la clausura.
No obstante, uno de los principales cuestionamientos gira en torno al financiamiento específico del viaje de la diputada salvadoreña. Hasta el momento, no existe información oficial que detalle si su traslado y participación fueron cubiertos directamente por los organizadores del evento, por la fundación vinculada a Soros, o mediante recursos propios.
La ausencia de una aclaración pública por parte de Ortiz ha intensificado el debate en redes sociales, donde distintos sectores demandan transparencia sobre el origen de los fondos utilizados para su participación en este tipo de espacios internacionales.
LA NUEVA HISTORIA DE EL SALVADOR
Durante décadas, la seguridad fue la gran deuda histórica del Estado salvadoreño. Gobiernos pasaron prometiendo soluciones que nunca llegaron, mientras las pandillas se apoderaban de comunidades enteras, imponiendo su ley desde la extorsión hasta la muerte. Hoy, ese capítulo está cerrado, y no por casualidad, sino por una decisión política firme.
Este domingo 22 de marzo no fue un día más. Con su cierre, El Salvador acumula 17 días sin homicidios en lo que va de marzo de 2026, según datos de la Policía Nacional Civil. Pero el dato que marca un antes y un después es aún más contundente: 1,170 días sin muertes violentas desde el inicio de la gestión del Presidente @nayibbukele.
Esto no es solo una estadística; es el resultado de una estrategia clara, sostenida y respaldada por un enfoque de Estado que priorizó la seguridad como base del desarrollo. La articulación entre el Gobierno y las fuerzas de seguridad ha permitido recuperar territorios que por años estuvieron bajo el dominio del crimen.
No hace mucho, los salvadoreños vivíamos bajo el constante asedio de las pandillas. La “renta” era una obligación impuesta con violencia, y la vida misma dependía de obedecer reglas criminales. Hoy, esa realidad ha sido desplazada por una nueva dinámica: comunidades en paz, comercios activos y ciudadanos que vuelven a apropiarse de sus espacios.
Este cambio también tiene una lectura política clara. Cuando hay voluntad, liderazgo y decisión, los resultados llegan. La seguridad ya no es un discurso, es una política pública efectiva que está transformando la vida de millones.
El Salvador no solo ha reducido la violencia, ha redefinido su futuro. Y en ese camino, la paz deja de ser una promesa para convertirse en el nuevo estándar nacional.
En los últimos días hemos visto cómo algunos partidos de oposición se mofan y se llenan la boca haciendo cálculos alegres de cara a las próximas elecciones. Según sus propias cuentas, ya se reparten curules, poder y privilegios como si el país no tuviera memoria.
ARENA dice que alcanzará una bancada de al menos 16 diputados.
VAMOS asegura que su apuesta es llegar a 17 parlamentarios y el FMLN, en un ejercicio más cercano a la fantasía que a la realidad, afirma que tendrá una fuerza “muy importante”.
En su mundo ideal, la oposición lograría reunir casi la mitad de la Asamblea Legislativa. En sus cálculos, también ganarían la Presidencia. En sus números, arrasarían con todo.
Y claro, en esas mismas cuentas imaginarias, liberarían a los pandilleros del CECOT, desmantelarían el modelo de seguridad que hoy protege a la gente honrada y nos harían retroceder al sistema de gobierno que durante años sometió a este país al miedo, a la extorsión y a la miseria.
En sus cuentas, también volverían sus viejos privilegios, los pactos en lo oscuro, la impunidad y la política al servicio de unos pocos.
Pero hay una gran diferencia entre sus cálculos y la realidad: el pueblo salvadoreño despertó. La gente ya vivió ese pasado y no lo quiere de regreso. Hoy El Salvador es distinto, y la memoria pesa más que cualquier encuesta fabricada.
Por eso, con fe y con convicción, podemos decirlo claro: eso no va a pasar.
Gracias a Dios, y gracias a un pueblo que ya no se deja engañar.
#ProhibidoOlvidar
🇸🇻🇪🇸 MACARENA OLONA Y EL VIAJE MÁS PERSONAL A EL SALVADOR
@Macarena_Olona llega a Espacio tras vivir su octava visita al país acompañada de su madre, una experiencia que marcó su vínculo con El Salvador.
En esta entrevista, habla del país, su gente y del impacto internacional del modelo de seguridad.
🇸🇻 De un país marcado por el miedo a uno que camina con esperanza: seguridad, crecimiento y futuro sí son posibles. — @tuiterolobato.
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https://t.co/kJP57H6sx8
🎥⚖️ El @ProcuradorGral, René Escobar, explica cómo la @PGR_SV usa unidades móviles y tecnología para llevar la justicia a comunidades históricamente excluidas, reduciendo tiempos y poniendo a las personas en el centro del servicio.
Son 84 familias de Ahuachapán las que están cada vez más cerca de recibir las llaves de su nueva vivienda, gracias al Gobierno del Presidente @nayibbukele, a través del trabajo articulado que lidera la ministra @misol140.
Este proyecto no solo entrega casas dignas, adecuadas y seguras, sino que también fortalece el sentido de comunidad. Las familias beneficiarias forman parte activa del proceso bajo el modelo de ayuda mutua, aportando horas de trabajo y esfuerzo en la construcción de su propio hogar.
Actualmente, el avance del proyecto alcanza el 90 %, y en poco tiempo cada familia podrá abrir la puerta de una vivienda que representa estabilidad, esperanza y un futuro mejor.
Son acciones como estas las que llenan el alma y confirman, con hechos, que cuando hay compromiso y visión social, un buen gobierno se nota en la vida de la gente.
✨🎬 ¡Estreno exclusivo! Espacio de Diario La Huella presenta al joven actor Mateo Honles, quien comparte su experiencia en el cine junto a grandes talentos.
Conoce más:
https://t.co/j5bdwlzT3Z
La Cofradía de las Flores y las Palmas ya es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la @UNESCO. 🌸🌺
Esta declaratoria, la primera en su categoría para El Salvador, es un logro que concretamos en conjunto con el Ministerio de @culturasv.
@cancilleriasv#ElSalvador #flores
Los datos de @cidgallup solo confirman lo que vemos todos los días en las calles, en los parques llenos de familias y en los rostros tranquilos de nuestra gente, nuestro Presidente @nayibbukele sigue contando con el respaldo de 9 de cada 10 salvadoreños. 🇸🇻
Hace seis años llegó con una visión clara y una aprobación del 70 %. Hoy, después de transformar la seguridad, devolver la esperanza y abrir oportunidades que antes parecían imposibles, su apoyo creció hasta convertirse en uno de los mandatarios mejor evaluados de todo el continente.
Este nivel de confianza no se compra ni se improvisa, se gana con resultados, se sostiene con trabajo, se fortalece cuando la gente siente en su propia vida el cambio.
Porque cada mamá que hoy camina tranquila, cada joven que vuelve a soñar con un futuro aquí, cada barrio que recuperó su libertad… es parte de esta historia.
Y desde nuestro espacio político seguimos acompañando este rumbo, defendiendo los avances y trabajando para que este país nunca vuelva atrás.
#ElSalvador decidió vivir sin miedo, vivir con dignidad y seguir construyendo futuro y ese camino lo seguimos recorriendo juntos.
DIOS UNIÓN LIBERTAD 🇸🇻