Seguimos con los chiles en nogada. Ya hablamos del capeado, los tipos de chiles y sus diferentes rellenos. Ahora vayamos a algo que me parece todavía más interesante: ¿de qué color debe ser una nogada?
Hoy casi todos responderíamos: blanca. Pero cuando revisamos los recetarios mexicanos del siglo XIX descubrimos que no existía una sola nogada, ni todas se parecían a la que conocemos actualmente.
En El Cocinero Mexicano de 1831 aparecen, para empezar, dos completamente diferentes. Una se preparaba con pan francés remojado, almendras, comino, sal, agua y aceite. Sin leche, sin crema, sin queso y, curiosamente, sin nuez. Probablemente sería una salsa entre marfil y beige.
Pero el mismo libro dice literalmente: “De otra nogada”. Y ésta llevaba nueces, chile ancho remojado, comino y pan frío. Además, se freía hasta quedar espesa. Por sus ingredientes y técnica, difícilmente podía ser la salsa blanca que hoy asociamos inmediatamente con el chile en nogada. Debió moverse entre tonos rojizos, ladrillo y café rojizo.
Y ahí empieza lo verdaderamente interesante. Durante el siglo XIX encontramos nogadas con diferentes combinaciones de nuez, almendra, pan, ajo, queso, aceite, vinagre, especias, comino y hasta chile ancho. Las había crudas y cocinadas, con lácteos y sin lácteos, con nuez y, sorprendentemente, también sin nuez.
Y no servían exclusivamente para chiles. Había aves en nogada, calabacitas en nogada, gallinas en nogada y otras preparaciones bañadas con estas salsas.
Décadas después, La cocinera poblana seguía distinguiendo diferentes preparaciones: “Nogada”, “Nogada para chiles con jamón” y “Nogada para chiles rellenos”. Es decir: ni siquiera existía una única nogada para los chiles.
Con el tiempo algunas fórmulas fueron desapareciendo y otras se consolidaron hasta llegar a esa maravillosa salsa blanca de nuez de Castilla que hoy identificamos inmediatamente con el chile en nogada.
Pero históricamente, “nogada” no significó una receta única, blanca e inmutable.
Significó una familia de salsas.
Y quizá eso nos obliga a volver a la misma pregunta que ha atravesado toda esta conversación:
si aceptamos que la nogada cambió, que el relleno cambió, que algunos ingredientes aparecieron y otros desaparecieron, ¿por qué imaginamos que existe una sola receta intocable del chile en nogada?
La historia parece decir exactamente lo contrario.
La tradición no llegó hasta nosotros porque permaneció inmóvil. Llegó porque fue capaz de transformarse.
La #Tierra no es perfectamente redonda. El #planeta tiene una forma irregular llamada #geoide, que la obtiene debido a la #gravedad del #espacio. Hoy, la #NASA difundió imágenes de su forma exacta que obtuvo gracias a datos recopilados por satélites durante 15 años:
El reciente examen de la UNAM es —aunque duela decirlo— el espejo del país: una minoría dispuesta al estudio y al esfuerzo, y una mayoría dada al agandalle, al atajo y a la trampa.
Esta generación jamás sabrá lo que era ir a un ciber para alquilar una computadora por 30 minutos, después de eso regresabas a tu casa y no volvías a tocar el internet...
Hasta que regresaras al ciber.