Qué digna me siento al no tener cara de cotillón de Once. Sin extensiones de pestañas, sin botox, sin pómulos de pepona, ni labios de chorizo. Digna, hecha mierda, pero digna
Una descubrió que el marido la engañaba porque encontró la puntita del paquete de forros. El demonio está en los detalles y nosotras los encontramos, ni tenemos que buscarlos
VAMOS A EMPEZAR A DEPORTAR EXTRANJEROS QUE LE FALTEN EL RESPETO A NUESTRO GLORIOSO PAIS.
ES UNO DE LOS DIAS MAS FELICES DE MI VIDA.
TIEMBLEN ODIADORES DE ARGENTINA. QUE SE ACABO LA JODA!!!!