@alitomorenoc@Jorge_Meade@Claudiashein descenso, el estudio revela un fenómeno particular: la mandataria conserva niveles de aprobación entre los simpatizantes de la oposición. El 54% de los panistas y priistas, así como el 46% de los afines a MC, aprueban su gestión, aunque en menor medida que en meses anteriores.
@vonderleyen Behind this benevolent action to lend money to México, lays a hidden totalitarian agenda.
Control over the economy, production, free transit and basically over every single human being.
New World Order is it’s name. Shame on you all!
@JaimeCCS@FelipeCalderon@Claudiashein Toda la retórica y el discurso político de la que hizo alarde en este acto, se va al carajo, cuando la realidad nos dice que a través de GGL era todo lo contrario.
@V_TrujilloM@lopezobrador_ Sí, hizo mucho daño a acólitos del poder político del prian. Porque aún las tías prianistas que vociferan en contra de "las dádivas", las reciben gustosas.
Tú odio hacia AMLO es manifiesto y eso vulnera tu objetividad.
Vaya pues, un aplauso largo y tendido para quien lo merezca.
@Armandoreporta Hace dos décadas consideraba tu trabajo, existían muy pocos reporteros hispanos en la tv gringa. Parecías y dabas la impresión de ser profesional.
Un reportero y periodista se deben a la objetividad, la verdad y la neutralidad.
Muy lejos hoy de todo eso. Auto destruyes tu nombre.
‼️Salinas Pliego desenmascarado‼️
Hace unas horas, en sus redes sociales, el dueño de @gruposalinas se jactó de haber sido invitado por Trump a su cena de Navidad en la Casa Blanca.
Pero mintió.👇
@RicardoBSalinas utilizó sus plataformas digitales para enmarcar este evento como un reconocimiento a su figura por parte del gobierno estadounidense.
Sin embargo, el dueño de @Azteca mintió.
Y es que, a través del rastreo de las dinámicas operativas del club privado Mar-a-Lago, se pudo confirmar que la asistencia de Ricardo Salinas Pliego a la cena de Navidad no derivó de una relación diplomática o personal con Donald Trump, sino de una transacción comercial en el mercado secundario de acceso.
Y es que Mar-a-Lago opera como un club de membresía. Y, en ese esquema, los socios reciben cortesías o boletos preferenciales que, en una práctica común pero éticamente cuestionable, son revendidos a terceros que buscan “estatus por asociación”.
Cabe destacar que Mar-a-Lago es una mansión y club privado en Palm Beach, Florida, construida por la heredera Marjorie Merriweather Post, diseñada para ser un refugio para dignatarios y que se convirtió en la residencia de invierno de Donald Trump, siendo conocida como su “Casa Blanca de invierno”.
Pero le digo más: no se trata de una cena íntima; es un evento de recaudación y relaciones públicas masivas.
El pago de 100,000 dólares incluye la cena y una fotografía protocolaria.
Para el equipo de Trump, Salinas Pliego es el sistente #342, de 850, no un aliado estratégico.
El deudor fiscal pagó, aproximadamente, 1,799,790 pesos al tipo de cambio actual.
No hay un reconocimiento mutuo: para Trump, Salinas es un extraño que pagó su entrada.
Debemos decir que, en la era de la posverdad, la imagen de la influencia es más valiosa que la influencia misma. Y eso es precisamente lo que quiere el jefe de Javier Alatorre.
En este caso, la foto con Trump funcionaría como un “significante” de poder que Salinas pretende utilizar para amedrentar a sus adversarios locales en México, haciéndoles creer que goza de un respaldo internacional que es, en realidad, un recibo de compra.
Resulta fascinante ver que un multimillonario se comporta como un “fan” o un aspiracionista. Esto revela una jerarquía de poder global donde incluso los hombres más ricos de países en desarrollo se sienten obligados a pagar por la validación de los centros de poder del primer mundo.
Infelizmente, la billetera de Salinas Pliego es grande, pero su necesidad de validación es mayor.