📍Tan lucrativo se volvió ese millonario negocio para su original despacho -#FirmaJurídica y Fiscal- que en noviembre 2021 decidieron canalizar este negocio a una razón social alternativa, sólo para atender a clientes “del sector energético”.
La opinión de @ramonalberto en #QueAlguienMeExplique: 👇
https://t.co/55t780INQl
Quiero felicitar al empresario, @ABDELAESPRIELLA por su triunfo arrollador sobre la Casta corrupta colombiana de Gobiernicolas, en la primera vuelta de las elecciones.
Colombia y México se merecen gobiernos que persigan y combatan a quienes rompen la ley, necesitamos políticos que busquen como objetivo principal el restablecimiento de la libertad y el orden.
Espero poder verlo pronto en persona para afianzar nuestra amistad y expresarle mi apoyo en la causa de la libertad de los Colombianos.
QUE PASÓ MORENARCOS, COMO LES QUEDO EL OJO, USTRDES QUE SE LLENABAN LA BOCA CON GARCÍA LUNA! 🤷🏼♀️
PUES AHORA USTEDES YA TIENEN SU GARCÍA LUNA
PORQUE ALFONSO DURAZO FUE EL SECRETARIO DE SEGURIDAD DE ANDRES MANUEL LÓPEZ OBRADOR.
@AlfonsoDurazo
O SEA SU GARCÍA LUNA! 😝🤣🤣🤣🤣
@lopezobrador_
Y MUY PRONTO LE VA HACER COMPAÑIA AL OTRO GARCÍA LUNA.😝🤣👇🤣🤣🤣🤣
Que está pasando allá en Tulum? En lugar de apoyarlos ante los embates del sargazo y el crimen organizado las autoridades parece también acosarlos. Tulum y sus habitantes necesitan apoyo y no acoso !!!!
Cuando @Claudiashein pedía apoyo a @RicardoBSalinas para ganar la presidencia y hablaba maravillas de TVAzteca y hasta de @ChapoyPati
Atrás un Harfuch que parece “chalán” no galán de telenovelas.
‼️ Más imágenes -son jovencitos-• Sicarios y Google Street JÓVENES ARMADOS DETIENEN VEHÍCULO DE GOOGLE STREET EN MOJOLO, #SINALOA‼️
Local.- Un grupo de seis presuntos sicarios jovencitos con logotipos de CJNG y "Pizzas" detuvo y revisó una unidad de Google Street View en la sindicatura de Mójolo, Culiacán; tras inspeccionarla, permitieron que continuara su camino sin incidentes.
🔴 Un sujeto que manejaba una camioneta, se bajó furioso para golpear a un ciclista en plena calle, el cual quedó tirado en el pavimento. Todo fue grabado con la cámara del ciclista.
La presidenta @Claudiashein dijo en su conferencia que la periodista Roxana fue "levantada". Eso a pregunta de un colega que usó el mismo término.
Todos están mal. Roxana fue SECUESTRADA en su propia casa.
SECUESTRADA.
Eso de "levantar" es narcolenguanje revictimizante.
No pasa un solo día sin un reportaje, una investigación, una revelación de la corrupción dentro de @PartidoMorenaMx y la 4T. Ya lo habíamos padecido en el pasado pero este grado de depredación parece insólito. Personajes como Adán Augusto López llegaron a robar, agandallar, distribuirse el botín. Y con la más absoluta impunidad.
Escribí en @El_Universal_Mx
El último recurso.
En los tribunales y en la política hay señales inequívocas de debilidad argumentativa cuando el acusado está perdiendo la batalla. Primero se niega el hecho. Si el hecho resiste, se le reinterpreta o se intenta justificarlo. Y cuando ya no es posible negarlo ni justificarlo, queda un movimiento final: impugnar a quien acusa, el procedimiento, su legitimidad o sus intenciones. Ese suele ser el último recurso de una defensa acorralada.
Algo de ese desplazamiento recorre la defensa que Morena y sus voceros han construido alrededor de la acusación del Departamento de Justicia contra el gobernador Rubén Rocha Moya y otros nueve exfuncionarios de Sinaloa.
Viridiana Ríos leyó la carta que López Obrador dirigió a Donald Trump como el anuncio de una estrategia: resistir hasta las últimas consecuencias, "morir en la batalla", aun a sabiendas de que el incendio alcanzará también a México. Y para darle linaje a esa decisión invocó a Lula da Silva, que "enfrentó a Washington con la valentía de quien no tiene nada que perder”.
La analogía suena seductora y nacionalista, pero es patriotera y defectuosa.
El episodio brasileño giró en torno al uso de instituciones judiciales para alterar una competencia electoral: la sospecha de que ciertos actores del sistema de justicia habrían actuado con motivaciones políticas para impedir una candidatura presidencial. La discusión de fondo era si un poder extranjero, con Trump a la cabeza, buscaba influir en un asunto interno en favor de Bolsonaro.
El caso mexicano corre en sentido contrario. No estamos frente a una disputa electoral entre Morena y la oposición, ni ante una controversia sobre la elegibilidad de un candidato. Estamos frente a una fiscalía extranjera que acusa a funcionarios mexicanos de asociarse con una organización criminal.
La analogía de Ríos sólo funciona si primero se da por probado lo que precisamente debería demostrarse: que las acusaciones contra Rocha Moya y los demás son falsas y que su único propósito es debilitar a Morena. Es un salto sin fundamento. Aun si aceptáramos que Trump tiene motivaciones políticas, ello no convierte en fabricación cualquier acusación contra alguien cercano a Morena, a Sheinbaum o a Obrador. Las motivaciones del acusador no determinan la verdad de lo que afirma: se puede actuar por interés propio y, al mismo tiempo, señalar problemas reales.
Conviene recordar un dato. Las acusaciones no cayeron de la nada en pleno proceso electoral, como quiere hacerlo ver Palacio Nacional o, más veladamente, Ríos en su columna. Se inscriben en una serie de investigaciones que la fiscalía del Distrito Sur de Nueva York lleva a cabo desde 2023, con más de treinta integrantes y operadores del Cártel de Sinaloa procesados. Esto parece más un proceso de investigación que una ocurrencia diseñada para la coyuntura mexicana.
Para la historia queda la reacción. Quien confía en que los hechos lo respaldan exige investigaciones transparentes e independientes, abre archivos, pone a sus funcionarios a disposición y busca desechar la sospecha. El gobierno de Claudia Sheinbaum ha hecho lo contrario: desde el principio convirtió un debate sobre seguridad y criminalidad en uno sobre soberanía y persecución política. Cuando, en lugar de responder a los señalamientos, se cuestiona a quienes los formulan, el objetivo deja de ser esclarecer los hechos para politizarlos.
Por eso la carta de López Obrador se entiende mejor como un síntoma del estado actual de Morena. Su tono es el de quien ya contó la derrota y ahora cuenta el miedo: el de quien entiende que el costo de una investigación puede ser enorme y que ciertos señalamientos podrían alcanzar a estructuras de poder más amplias, no sólo a individuos concretos. Es la preocupación de quien necesita convertir una investigación en una agresión política para que la atención no permanezca donde comenzó.
Volvamos al tribunal del principio. Cuando un defensor deja de discutir las pruebas y dedica su alegato a denunciar motivaciones políticas, el jurado todavía no sabe si el acusado es culpable, pero sí sabe que su abogado ya está en modo defensivo. Una democracia saludable distingue entre la defensa legítima de un proyecto político y la obligación de rendir cuentas. Cuando ambas se confunden, toda crítica se vuelve traición y toda investigación, persecución.
https://t.co/aYFyaAO8Hf
¡ Boooom !
Van a modificar la ruta del Tren Interoceánico.
"El Tren Interoceánico NO está funcionando para pasajeros y vamos a cambiar el trazo"
Dice Claudia Sheinbaum.
¿Y entonces Bobby López que hizo?
Ahh... ya me acordé..
¡ ROBAR !
Vean..
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Roberto Velasco dice que: "Hay una costumbre que se ha vuelto frecuente de que vengan visitantes a decirnos en México a los mexicanos quiénes somos".
Se refiere a @cayetanaAT no a @abrahamendieta. La primera viene a nuestro país a dar conferencias, el segundo se quedó aquí para impulsar un gobierno populista autoritario.
La historia del viejito no es una de miedo. Al revés. Es de miedo pero de los otros. Miedo de Zedillo a vetarlo. Miedo de Fox a encarcelarlo. Miedo de Peña a defender sus reformas. Miedo de los empresarios a perder sus privilegios. Miedo de la oposición a los expedientes. Miedo de los ministros a defender a la república. Miedo de los medios y universidades a decir la verdad. Miedo del pueblo a hacerse responsable. Es un historia de cobardía colectiva. Por eso precisamente es que ha crecido. Hasta destruir al país.
Ayer desplegué una manta en el Monumento a la Revolución con el rostro de mi hijo, Carlos Emilio.
La sostuve frente a un país que sigue avanzando entre discursos, celebraciones y llamados a respaldar un proyecto de nación, mientras miles de familias seguimos sobreviviendo con la ausencia de nuestros hijos.
Y hay algo profundamente doloroso en esa imagen.
Porque días antes, en ese mismo lugar, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo había convocado para defender y celebrar el rumbo del país.
La misma plaza.
El mismo espacio.
Dos realidades completamente distintas frente a frente.
Por un lado:
discursos, narrativa política, celebraciones, plazas llenas y mensajes de fortaleza institucional.
Por el otro:
una madre sosteniendo la fotografía de su hijo desaparecido.
Y esa analogía retrata con crudeza el México que hoy vivimos.
Porque mientras desde ese espacio se hablaba de transformación, estabilidad y éxito gubernamental, yo llegaba días después al mismo sitio cargando 8 meses de angustia, incertidumbre y desgaste, en la búsqueda de mi hijo a Carlos Emilio.
Mi hijo tiene 21 años.
Un joven deportista, disciplinado, lleno de sueños, metas y una vida sana construida con amor, educación y valores.
Ama recorrer caminos en bicicleta.
Correr maratones.
Superarse.
Disfruta la gastronomía.
Construir su futuro.
No nació para convertirse en una ficha de búsqueda.
Desapareció el 5 de octubre de 2025 en Mazatlán, Sinaloa, dentro del bar Terraza Valentinos, propiedad de Ricardo Velarde Cárdenas, entonces Secretario de Economía del Estado.
Porque después de ocho meses sigue siendo inverosímil que Carlos Emilio no esté en casa.
Inverosímil que un joven privado de su libertad siga sin regresar mientras las instituciones reorganizan fiscalías, redefinen competencias y administran tiempos.
Inverosímil que una familia tenga que convertir su dolor en manifestación pública para exigir que el Estado mexicano actúe con la urgencia, firmeza y transparencia que este caso exigía desde el primer día.
Y profundamente doloroso entender que en México una madre no solo tiene que sobrevivir a la privación de la libertad de un hijo… también tiene que sobrevivir al desgaste institucional, a la opacidad y a la sensación permanente de estar luchando contra estructuras demasiado grandes para una familia sola.
Ocho meses después, resulta legítimo y necesario cuestionar:
¿por qué un caso que fue atraído por la FGR termina moviéndose hacia otra instancia mientras Carlos Emilio sigue sin aparecer?
¿Qué explicación institucional existe para modificar el enfoque original del caso?
¿Y por qué ciertos contextos, relaciones y posibles responsabilidades alrededor de los hechos parecieran mantenerse permanentemente fuera del centro de la investigación pública?
Porque cuando las instituciones no logran devolverle respuestas a una madre, lo que termina fracturándose no es solamente una investigación.
Se fractura la confianza completa en el Estado.
Carlos Emilio no es una cifra.
No es una narrativa política.
Es mi hijo profundamente amado.
Y yo no voy a dejar de buscarlo.
#CarlosEmilio
#DóndeEstáCarlosEmilio
#HastaEncontrarlo
#DesaparecidosEnMéxico
#NiUnoMás
#justiciaparacarlosemilio
#mamanoserinde
@FGRMexico@ErnestinaGodoy_@Claudiashein@omargarciahar
Todas las investigaciones de EU llevan a López Obrador. Por eso publicó la carta en la que ruega que vuelva “el otro Trump”, horas después de que se filtrara que Alfonso Durazo y Américo Villarreal están en la mira de agencias inteligencia.
👇 https://t.co/SdeE6OUBRh
El grupo de choque de @martibatres
y @DianaSanchezBar son quien está controlando la entrada al zócalo , los mismos qué amenazaron a quien intentó poner las mantas de la narcopresidente hace unos días.