Yo no le mando solicitudes a los novios de mis amigas, ni mucho menos reacciono o comento sus fotos como si fuésemos amigos o algo así, mi amistad es con ella, no con su pareja. Se llama
respeto.
Hay personas que lograron superar sus peores momentos gracias a un perro que insistía en salir a pasear o a un gato que nunca dejó de acostarse a su lado. No son mascotas, son familia, y no pienso discutirlo.
Mi verdadero "open eyes" de este año, fue entender que ya no puedo seguir dando más de lo que recibo. Si me dan ausencia, respondo con distancia; si están, estoy: si me cuidan, cuido. Aprendí a ser recíproca en todo, en el amor y en el desinterés.