Tu mejor inversión no es un bolso.
Es convertirte en una mujer que:
— sabe hacer dinero
— sabe invertirlo
— sabe multiplicarlo
— y no depende de nadie para vivir como quiere.
De eso hablamos aquí.
MujerConCapital.
Porque ser guapa está bien.
Tener capital es mejor.
Pregunta para mujeres emprendedoras:
¿Qué harías diferente en tu negocio si supieras que nadie va a juzgarte?
¿Subirías precios?
¿Mostrarías más tu trabajo?
¿Cambiarías de nicho?
¿Dejarías a algún cliente?
A veces el mayor límite de un negocio no es el mercado.
Es el miedo de su dueña.
El problema de ahorrar “lo que sobre” es que casi nunca sobra nada.
Cobras.
Pagas.
Compras.
Sales.
Y al final miras la cuenta.
Prueba lo contrario:
ahorra primero y aprende a vivir con lo que queda.
No parece gran cosa.
Pero cambia completamente la dirección del dinero.
Cena con otros tres empresarios. Hablamos de negocios, facturación y crecimiento. Todo normal.
Hasta que uno me pregunta cuánto facturo al año.
Soy honesto y le doy la cifra exacta: 420.000€.
En un segundo cambia su expresión:
“¿Solo eso? Yo conozco empresas que facturan varios millones”.
Sonrío.
Abro el móvil, le enseño un dato y le digo algo que no esperaba…
Una mujer emprendedora no necesita parecer ocupada.
Necesita que su negocio funcione.
Responder mensajes a las 23:00 no demuestra compromiso.
Tener procesos que funcionen sin ti sí.
Tu primer objetivo como emprendedora no debería ser:
“Quiero ganar 10.000 € al mes.”
Debería ser:
“Quiero crear algo que la gente esté dispuesta a pagar de forma repetida.”
Porque una gran facturación un mes impresiona.
Un negocio que genera dinero todos los meses cambia tu vida.
@Padre_en_apuros Exacto. Si te meten urgencia, desconfía. Una buena oportunidad debería soportar preguntas, números y tiempo para pensar. Si no te dejan analizarla con calma, quizá la verdadera oportunidad sea decir que no.
A una amiga le llegó un mensaje de alguien que decía tener una oportunidad de inversión para ella.
“Puedes entrar con 1.000 €. Pero necesito que me confirmes hoy porque mañana cerramos”.
No se puso nerviosa.
En casa tiene una regla desde hace años.
Antes de invertir, siempre hace una pregunta...
@AhorroDePadre Totalmente. La urgencia es una mala compañera para invertir. Si una oportunidad no soporta que la estudies con calma, quizá el problema no sea que vayas a perderla, sino que todavía no has descubierto el riesgo
Pregunta para mujeres emprendedoras:
¿Qué te cuesta más?
A) Venderte
B) Poner precios
C) Decir que no
D) Delegar
E) Mostrarte en redes
Yo creo que hay una que gana por goleada.
@Juan_Global1992 La familia no siempre empieza con la sangre. A veces empieza con alguien que decide quedarse, cuidar y demostrarte cada día que esta vez no te van a abandonar. ❤️
A una amiga le llegó un mensaje de alguien que decía tener una oportunidad de inversión para ella.
“Puedes entrar con 1.000 €. Pero necesito que me confirmes hoy porque mañana cerramos”.
No se puso nerviosa.
En casa tiene una regla desde hace años.
Antes de invertir, siempre hace una pregunta...
Haz esto antes de invertir tu próximo euro:
Cuando alguien te diga “es ahora o nunca”, responde:
“Perfecto. Entonces nunca”.
Después investiga por tu cuenta.
La oportunidad que desaparece porque necesitaste 24 horas para pensar quizá no era una oportunidad.
Era presión.
Tu dinero necesita estrategia. No prisa.
@VLourdes97 Las situaciones límite nos recuerdan lo que muchas veces dejamos de lado cuando todo marcha bien. Quizá la verdadera prueba de la fe no está en acordarse de Dios cuando llega el miedo, sino en mantenerlo presente también cuando no necesitamos pedirle nada.
@MelchorSan26 La confianza no significa cerrar los ojos. Significa poder preguntar sin miedo y recibir una respuesta coherente. En una relación sana, la comunicación evita que una duda se convierta en sospecha. Confiar sí, ignorar señales no.
@Juan_Global1992 El objetivo de un buen negocio no es conseguir que el cliente compre una vez. Es conseguir que, cuando vuelva a tener un problema, piense en ti sin comparar cinco presupuestos.
@JulCastGar La clave no es solo ganar más, sino ampliar el margen entre lo que ganas y lo que necesitas. Ahí es donde empieza a crecer de verdad el patrimonio.