El Santo Rosario es el cordón umbilical que nos mantiene unidos a Dios, a Jesucristo y a la Virgen María. !Alabado sea la Santísima Trinidad y Mamá LA Virgen María!.
Te quiero así;
con tus defectos y manías,
con tu raro optimismo,
con tus creencias y abstinencias,
con tu sonrisa rota y seductora.
Jamás te pediría
que cambies tu ideología,
lo único que te pido
es que respetes la mía.
Yo no quería una vida contigo, solo quería verte feliz, el tiempo necesario. Por eso, cuando vi que tu sonrisa se apagaba, preferí marcharme, con el corazón en la mano y la alegría de saber,que lo di todo y que en algún momento, fuimos infinitos.
Hay que saber cuándo marcharse.