Los cerca de 30.000 trabajadores del sector nuclear de España, junto con nuestras familias, nunca olvidaremos los siete años de incertidumbre generados desde que esta irresponsable política impulsó el llamado “acuerdo” de cierre con las eléctricas bajo la amenaza de un cese inmediato de actividad. Se negó posteriormente a revisar el calendario, incrementó la carga fiscal y las tasas al sector en torno a un 72% para forzar el cierre patronal y dejó en una situación crítica a decenas de empresas con un prestigio internacional consolidado.
Tampoco olvidemos que todavía sigue activo el plan de cierre nuclear en España, que empieza el año que viene con el cierre de Almaraz 1.
Y no es una noticia de @elmundotoday, es de @elEconomistaes.
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Los Venezolanos son los inmigrantes que más trabajan y aportan en España.
Si volvéis a casa que sea con la cabeza bien alta, pero sepáis se os echará de menos.
'Brigada antifraude'.
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No cabe un puto chiringuito más en este país.
La diferencia entre Alfonso Ussía y Máximo Pradera (bueno, en realidad hay muchas, casi un abismo, empezando por el talento) es que Alfonso Ussía podía soltar un ex abrupto de alguien, pero no lo hacía el día de su muerte, principalmente porque no era un hijo de la gran puta.
Franco bombardeó Madrid en 700 ocasiones y los madrileños resistieron hasta el final de la guerra derrochando heroísmo con el enemigo ya dentro de la ciudad. Los gudaris del PNV aguantaron apenas un mes y se rindieron a los fascistas italianos traicionando de paso a la República. Puestos a pedir perdón, igual son ellos los que deberían hacerlo por cobardes y traidores.
No me quiero imaginar las caras de los ciclistas de la Vuelta a España cuando sepan que ayer el Barcelona jugó con total normalidad contra un equipo de Israel en la Euroliga.
No se podía saber que el Partido Bolivariano, de Putin y de Hamás también es el Partido Pekinés. Nunca podremos agradecerles suficiente su labor como brújula inversa.