Todas las cosas que no salieron como esperabas también te están llevando a donde debes estar. Si esta semana no pudiste con todo, no pasa nada. Descansa. Disfruta. Recarga.
Hoy me agradezco por seguir adelante; por haber sido valiente todas esas veces que quise salir corriendo; por seguir intentando y no rendirme; por soñar y amar a pesar de las circunstancias. Hoy me agradezco, me valoro y me felicito.
Y un día aprendí que todo lo que llega a mi vida tiene derecho a irse; que nada es mío y todo cambia; y que la verdadera paz está en aprender a soltar lo que te retiene para poder recibir lo que te renueva.
Quien te respeta te dice la verdad, aunque dude de tu capacidad para soportarla o manejarla. El asunto no es si podrás aceptar la verdad; el asunto es que, si hay amor, eso te hace digno de saber la verdad, aunque por el momento no la puedas manejar. Quien te ama no dilata la verdad y menos cuando dice ser una persona transparente. La gente que guarda la verdad, por lo regular, cuando se lo hacen a ellos, no sabe tragar, ni masticar ni aceptar la verdad. Ya que ellos creen que son los únicos dignos de custodiar la verdad.
Irse de donde no te quieren es un acto de amor enorme. Porque quedarse donde no te valoran es una forma lenta de morir, de apagarte en cuotas, de ir perdiéndote en los ojos de alguien que ya no te ve, como si la dignidad pudiera ponerse en pausa a cambio de un poco de cariño a medias. No vinimos al mundo a mendigar presencia, ni a sobornar corazones con paciencia infinita. Amar también es entender que tu luz no puede reducirse solo para encajar en la sombra de alguien más. Entonces a veces el amor no es quedarse, sino irse a tiempo.
#danielhabif