No sé ustedes, pero yo veo esperanza en esta campaña. Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo nos demostraron que sí podemos llegar a un acuerdo a pesar de las diferencias.
Señores, me ilusioné. 🇨🇴
Esto es hermoso, emocionante.
En pleno centro de Teherán, la capital de Irán, las mujeres se están quitando los velos y los prenden fuego. Todo un símbolo de liberación.
La mayor revolución femenina del siglo XXI está ocurriendo frente a nuestros ojos ahora mismo.
La confirmación de los hechos ocurridos en Venezuela marca un momento de enorme trascendencia para la región.
Durante años, el pueblo venezolano ha padecido una profunda crisis humanitaria, política y económica como consecuencia de un régimen que cerró los caminos democráticos y vulneró sistemáticamente los derechos fundamentales.
Dicho esto, Colombia y América Latina deben ser claras en un principio esencial: la estabilidad regional solo es sostenible cuando se respeta el derecho internacional, la soberanía de los Estados y las soluciones multilaterales.
Ninguna transición será duradera si no cuenta con legitimidad democrática, garantías institucionales y el respaldo de la comunidad internacional.
El futuro de Venezuela debe construirse con elecciones libres, participación ciudadana y acompañamiento internacional, evitando acciones que puedan abrir precedentes peligrosos o escalar tensiones en la región.
Colombia seguirá comprometida con la paz, la democracia y la defensa de los principios que han permitido resolver los conflictos más complejos por la vía política y no por la fuerza.
El presidente de Colombia debe actuar con prudencia y mesura en sus palabras. Lo que está en juego frente a la intervención militar en Venezuela es demasiado serio para la improvisación.
Por eso, es urgente reforzar nuestra frontera con una estrategia clara y con toda la capacidad del Estado, incluyendo a nuestras Fuerzas Militares.
La caída del dictador Maduro es un alivio. La recuperación de la democracia en Venezuela es una necesidad urgente después de años de una dictadura que sumió al país en una profunda crisis humanitaria, violó sistemáticamente los derechos humanos y convirtió su territorio en un paraíso del crimen organizado, afectando gravemente a Colombia.
Es urgente abrir canales de diálogo para que el país no desemboque en un conflicto tras la captura de Maduro y Colombia no termine seriamente perjudicada. Hoy hay que proteger nuestras fronteras con todas las capacidades de nuestras Fuerzas Militares.
Ahora, la ruptura del derecho internacional con la intervención militar en un país vulnera los principios de la Carta de la ONU, en los que Colombia siempre ha creído, y contribuye a la continuidad del quiebre de las Naciones Unidas, algo que debe preocuparnos a todos y frente a lo cual debemos trabajar para fortalecerla.
Colombia siempre estará al lado del pueblo de Venezuela que se manifestó en las urnas en contra de la dictadura. Esperamos una transición pacífica a la democracia lo más pronto posible.