No siempre hice lo correcto. A veces herí sin querer, otras veces porque no supe manejar lo que sentía. Hoy lo reconozco sin excusas, porque querer ser mejor también es una forma de sanar.
hoy despediré este año aplaudiendo mi valentía, mi fuerza y mi resiliencia. Porque solo yo sé cuánto me ha costado, y solo yo sé por todo lo bueno y lo malo que pasé.