¿Se puede bautizar a un niño de una pareja homosexual?
(tema polémico, pero quizás pueda servir el criterio).
Aprovecho una consulta que me hicieron sobre el tema.
El caso es el de dos mujeres, una de ellas madre biológica de una niña, que vive su lesbianismo de modo público. Pide el bautismo de su niña.
¿Se la puede bautizar o no?
Respuesta breve:
La niña no tiene la culpa de nada; sin embargo, el Código de Derecho Canónico dice claramente que, para bautizar lícitamente a un niño, se requiere "que haya esperanza fundada de que el niño va a ser educado en la religión católica; si falta por completo esa esperanza, debe diferirse el bautismo, según las disposiciones del derecho particular, haciendo saber la razón a sus padres" (Canon 868 § 2).
Dos mujeres que viven su lesbianismo de modo público, teniendo relaciones y sin el menor indicio de querer cambiar de vida, no parecieran estar dando "esa esperanza fundada de que el niño va a ser educado en la religión católica"; no porque no tengan Fe, sino porque no parecen estar unidas a Dios por la Caridad ("si me amáis, guardad mis mandamientos", dice el Señor Jesús en Jn 14,15).
Por esto: ¿qué le dirán a la niña cuando crezca y pregunte por el sexto mandamiento? ¿y sobre que Dios nos creó hombre y mujer?(Gén 1,27) ¿y sobre la homosexualidad? (Rom 1,24, Catecismo n. 2357).
Ahora: si ellas reconocen que no están viviendo bien su vida cristiana pero desean educar a esa niña en la Fe católica, buscando una vida de coherencia evangélica (solo una de ellas será la madre y la otra sólo una amiga que ayudará, viviendo en castidad), entonces no veo mayor inconveniente; pero eso exige que deseen convertirse, para lo cual es necesario predicarles el Evangelio que, quizás, no conocen bien o conocen incompletamente.
Alguno podrá objetar diciendo: "pero esa misma rigurosidad no se les impone a las parejas heterosexuales que viven en concubinato"; y es cierto, pero hay una diferencia: fornicarios, adúlteros o concubinarios, también cometen pecado mortal, pero no van contra la Ley natural (Catecismo 2357).
Quizás sea una excelente oportunidad para poder evangelizar a estas personas que, aún erradas, han querido el bautismo de esa pequeña.
Pero recuerden: la primera caridad es decir la verdad que libera (Jn 8,31).
P. Javier Olivera Ravasi, SE
24/6/2026
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@DanielNoboaOk@Palencia3Monica
Ecuador es un país que ama y defiende la vida, más allá de las ideologías que algunos pretenden imponernos.
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Estamos atentos, @Palencia3Monica.
Que las ideologías no perjudiquen a los niños, adolescentes ni a los demás ciudadanos de nuestros países.
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Y no solo a la selección… hoy reconocemos a quienes defienden con firmeza nuestra soberanía y legalidad con una diplomacia activa y comprometida con la seguridad y la paz.
¡Feliz día del diplomático ecuatoriano!
#FelizDíaDelDiplomáticoEcuatoriano. @CancilleriaEc
🚨 ¡Atención! La @OEA_oficial está reunida ahora en Panamá...
¡Y quieren imponer el aborto como “derecho humano” y la ideología de género en TODAS las Américas!
Burócratas no electos decidiendo por ti, por tus hijos y por tu país: Aborto, eutanasia y agenda de género en las escuelas y en las leyes.
¡El año pasado los detuvimos!
Pero este año vuelven más fuertes.
¡Firma la petición para detener esta imposición!
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🙌🏼 Misión cumplida ‼️
Hoy tuve el honor de intervenir en la 56.ª Asamblea General de la OEA, celebrada en Panamá, en representación de la coalición Vida y Familia.
Llevé la voz de quienes creemos que la dignidad humana, la vida y la familia deben estar en el centro de las decisiones que marcan el futuro de nuestro continente.
Les comparto mi intervención. 🎙️🌎🇪🇨
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#AgendaOEA
Eminencia reverendísima, Cardenal Blase Joseph Cupich:
Con respeto a su investidura y sin ánimo de ofenderlo, quiero decir algunas cosas:
1) La Iglesia primitiva quería evangelizar a todos. En eso estamos de acuerdo. La evangelización no debe excluir a nadie. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la Iglesia no debe adaptarse al mundo, sino al contrario: debe lograr que el mundo se rinda ante Jesucristo, el único Salvador del género humano.
2) El mismo Salvador, en la parábola de los cabritos y las ovejas (Mt 25, 40-45), habla de la división que habrá al final de los tiempos. Unos (las ovejas) irán a la vida eterna, y otros (los cabritos) a la condenación eterna. Si bien Dios quiere que todos nos salvemos, debemos recordar las palabras de San Agustín: "quien te creó sin ti, no te salvará sin ti". Habrá gente que no querrá ser salvada y preferirá morir en pecado mortal. Es lamentable, pero es la consecuencia del libre albedrío. Dios nos dio la libertad para elegir nuestra salvación, pero no nos obliga a salvarnos.
3) Un verdadero médico no es aquel que nos dice: "está todo bien con tu cuerpo. Tranquilo, vete a casa y disfruta de tu vida". Si mi cuerpo está enfermo y un médico no realiza la cirugía que yo necesito, entonces me hace daño, no me salva. De la misma manera, la misericordia no es dejar al pecador pecando, sino invitarlo a la conversión para que deje el pecado y vuelva su corazón y su vida hacia Dios. Se ama al pecador arrepentido, pero se odia el pecado.
4) Una cosa es la persona homosexual individual, otra cosa son los lobbies LGBT. No todos los homosexuales pertenecen al lobby LGBT. Debe recordar, eminencia, que los lobbies LGBT favorecen doctrinas totalmente anticristianas, como el crimen del aborto, la eutanasia, la ideología del género, y tantas otras ideologías contrarias al Evangelio. Como Iglesia, no podemos comulgar con estas aberraciones, ya que estaríamos aprobando el pecado y no estaríamos salvando al pecador. No hay reconciliación entre el pecado y Jesucristo, como no hay reconciliación entre Dios y Satanás. Los lobbies LGBT rechazan el Evangelio de raíz, y es por eso que bajo ningún concepto podemos comulgar con ellos.
5) Es importante amar a los homosexuales, y por eso debemos siempre predicarles la verdad. Quienes más le mienten a los homosexuales son los poderes de este mundo, incluidos los lobbies LGBT. La Iglesia los ama, porque les predica la verdad y no les miente. En el CIC podemos leer lo siguiente: "Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves (cf Gn 19, 1-29; Rm 1, 24-27; 1 Co 6, 10; 1 Tm 1, 10), la Tradición ha declarado siempre que “los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados” (Congregación para la Doctrina de la Fe, Decl. Persona humana, 8). Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso" (CIC N 2357)
6) Eminencia, no renunciemos a nuestra misión como Iglesia. Recordemos lo que dice Ezequiel 3, 18: "Si el malvado peca y tu no le adviertes, él morirá por su pecado, pero a ti te pediré cuentas de su vida". Es importante denunciar el pecado y amar al pecador. No amamos verdaderamente a las personas si no les predicamos la verdad, y si no buscamos que vivan en gracia.
7) Existe el grupo "courage" que es un grupo de personas homosexuales que viven en castidad. Ellos no tienen relaciones sexuales con nadie, ni tienen novios, ni amigos, y viven en perfecta continencia. Ellos son conscientes de que el sexo homosexual es contra natura y pecaminoso, y buscan vivir una vida de gracia, apuntando siempre hacia la vida eterna. Pensar que un homosexual, por tener tal tendencia, es incapaz de vivir en castidad e incapaz de la vida de santidad es no confiar en el poder de Dios ni en la gracia de Jesucristo. Eminencia, no fomentemos a los grupos LGBT, no fomentemos a lobbies a los cuales no les interesa ni el Evangelio ni el cristianismo. Fomentemos grupos como "courage" que quieren vivir radicalmente el Evangelio, y siendo homosexuales quieren vivir en castidad como la vivimos los religiosos y clérigos.
8) Todo grupo que fomente el sexo fuera del matrimonio o el sexo homosexual contra natura, todo grupo que fomente el crimen del aborto, la eutanasia, la ideología del género y visiones contrarias al cristianismo, o todo grupo que fomente el pecado en general no puede estar en comunión con la Iglesia Católica, ya que no hay reconciliación entre Dios y Satanás. Se acepta al pecador arrepentido que quiera cambiar de vida, pero debemos rechazar el pecado. De lo contrario, no daremos al mundo el verdadero mensaje del Evangelio, sino un mensaje ambiguo que confundirá a muchos y no reflejará al Salvador de ninguna forma posible.
9) Recuerde, es la Iglesia la que debe cambiar el mundo, no el mundo a la Iglesia. El homosexual debe vivir en castidad, no debe tener sexo contra natura. Todo homosexual que decida tener sexo homosexual o tener una pareja no puede recibir los sacramentos, no porque la Iglesia lo excluya, sino porque él mismo, al decidir vivir en pecado, se autoexcluye. Lo mismo ocurre con una pareja que vive en concubinato, o con una personas divorciada y vuelta a casar. Aquel que decide tener sexo fuera del matrimonio por la Iglesia decide pecar, y mientras permanezca en su pecado, no puede recibir los sacramentos puesto que sin arrepentimiento verdadero no hay reconciliación con Dios.
10) Usted es un cardenal y príncipe de la Iglesia Católica. Yo sé que todas estas cosas las sabe. Como sacerdote católico e hijo de la Iglesia, le pido encarecidamente que cumpla con su misión de Pastor. Hoy mas que nunca no debemos ser ambiguos en lo que predicamos. Debemos predicar la verdad con caridad, pero la verdad al fin, ya que solo la misma nos hará libres.
Que Dios lo bendiga y la Virgen lo proteja con su manto maternal.
La Declaración de Panamá, que será discutida durante la 56 Asamblea General de la OEA, aborda temas vinculados con la democracia, la libertad de expresión, la igualdad y los derechos humanos.
🚨URGENTE: La OEA quiere decirte cómo criar a tus hijos, y ha construido todo un sistema burocrático para silenciar a cualquiera que se interponga en su camino.
https://t.co/amb9MUcwhH
Cada vez resulta más evidente el choque entre dos concepciones antagónicas de la inteligencia artificial: una al servicio de la humanidad y otra al servicio de un poder dominante.
Para quienes quieran comprender el profundo significado de la cita de El Señor de los Anillos que el Papa León XIV incorporó en su encíclica Magnifica Humanitas, recomiendo escuchar este fragmento de mi podcast de Sexto Continente (del minuto 11:40 al 33:50): https://t.co/vwyeM6T8b9
No, ser homosexual no es pecado. Una cosa es la tendencia homosexual y otra cosa es el acto. El pecado es tener sexo fuera del matrimonio (acto). La tendencia es la orientación sexual. Yo soy heterosexual, me gustan las mujeres, pero vivo en castidad. Si tuviese sexo con una mujer fuera del matrimonio, ahí es donde pecaría. De la misma manera, un homosexual que no tiene sexo con ningún hombre, que no tiene novios, ni amigovios, ni nada de eso y que vive en castidad NO PECA.
El homosexual que SI PECA es aquel que tiene sexo homosexual o tiene cualquier tipo de relación homosexual. Pero no peca el homosexual que vive en castidad y que no actúa según su tendencia. El pecado está en tener sexo fuera del matrimonio por la Iglesia, y el matrimonio es SOLAMENTE entre hombre y mujer.
Para que se informe: lea los números 2357, 2358 y 2359 del catecismo de la Iglesia Católica. Aquí le facilito el link: https://t.co/wsNw0lQZLr
Y podré ser un bruto, pero si a usted lo tiene que instruir un bruto sobre lo que cree la Iglesia...saque sus propias conclusiones. Evidentemente a usted no se le cae una idea ni un argumento ni por más que lo sacudan. Lo bueno es que con defensores como usted, no hacen falta enemigos. Fuerza huguito. Cuando quieras, te presento a Bárbara Celarent.
A Somali man tried to behead a white British man on the street of Belfast last night. That is what genocidal violence looks like.
We cannot live like this. This is why we started @SaveEuropeAct. We need Remigration now and that British man needed remigration yesterday.
Enough.
El discurso del papa León XIV en el Congreso ha sido superlativo. Con serenidad y firmeza, ha alzado su «voz profética» en contra de la legislación que promueve la «cultura de la muerte». Ha apelado, de hecho, a la ley natural, recordando que hay principios inmutables y eternos que no son susceptibles de ser puestos en cuestión por la mayoría democrática del momento.
En fin, hoy Dios ha hablado por boca de León, advirtiendo a los políticos que la vida humana es un «bien fundamental» y que, por lo tanto, debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural.