Nuevo —séptimo— artículo para mi newsletter RR.II en 3D que tiene por título: Relaciones Internacionales: Un puente de intercambio entre el diálogo, la cultura y la sociedad.
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🚨🎙️🪖🇺🇦🇷🇺 Volodymyr Zelensky: "Bucha. È stato un genocidio, riconosciuto da tutti. Hanno seppellito centinaia di persone. Hanno torturato delle persone. Abbiamo trovato la fossa comune. C’erano, credo, circa 500 persone. (...) La gente ha capito che cosa fosse questa guerra e che cosa avesse fatto personalmente Putin quando abbiamo trovato quelle fosse comuni con i corpi di adulti e bambini torturati. Voglio dire, non si sono limitati a ucciderli. Li hanno torturati e uccisi. Quando abbiamo liberato Bucha, ho detto: ‘Portate qui tutti i giornalisti. Non toccate nulla, portate soltanto i giornalisti. Il mondo intero deve assolutamente vedere tutto questo’. Immaginate di trovare una fossa comune negli Stati Uniti o in Gran Bretagna, Dio non voglia, con 500 persone torturate, adulti, bambini, cani e altri animali uccisi a colpi d’arma da fuoco. Voglio dire, organizzavano vere e proprie battute di caccia a bordo dei veicoli militari. Le persone scappavano e loro sparavano. Davano loro la caccia, come fosse un gioco. Giocavano letteralmente con le vite delle persone, come se fossero schiavi. Quindi, dopo tutto questo, come si può ancora ascoltare Putin? E come si può, dopo tutto questo, perdonare?".
В 1994 году США, Россия и Украина подписали соглашение об отказе Украины от ядерного оружия. Украина отдала 4 400 ядерных боеголовок. Взамен США и Россия гарантировали Украине «независимость и существующие границы».
Спустя 30 лет один гарант напал, а другой требует капитуляции
Let me show you, through a few photos, what kind of "humanitarian" Putin is. The words spoken publicly today by Trump’s envoy are not only a betrayal but also a crime, as they will, in the long run, embolden Putin to commit the worst kinds of atrocities.
It’s horrific! Footage has been released online showing a Russian ballistic missile—equipped with a cluster munition warhead—striking Kyiv last night.
The Russians are using banned cluster munitions with the intent to kill as many civilians as possible.
Los datos verificables confirman que la cotización del petróleo Brent en torno a los 112 USD por barril está impulsada de manera directa por la escalada en el Estrecho de Ormuz y no por la campaña militar ucraniana.
Los ataques de Ucrania con drones registrados entre el 8 y el 18 de octubre contra la refinería de Omsk o la de Riazán no elevaron el precio global del crudo. Cesaron hace cuatro días y ahora no pueden ser usados para decir que impulsaron la suba del Brent o del combustible, cuyo valor depende de ese insumo básico.
En cambio, el Brent sí subió como consecuencia de los ataques iraníes contra 9 buques comerciales y petroleros en Ormuz entre el 19 y el 22 de octubre.
La correlación es clara: por el Estrecho de Ormuz transita cerca del 20 % del suministro mundial por lo que cada incidente allí dispara las primas de seguro de guerra y los fletes, contrayendo la oferta física global e impactando directamente en el precio del barril y sus derivados, a diferencia de los ataques tácticos ucranianos contra la infraestructura rusa.
Starlink sufre un hackeo político, y probablemente venga desde dentro.
Starlink comenzó como un hito de la conectividad civil, pero ahora se transformó en el centro de un debate sobre la vulnerabilidad geopolítica.
Esta preocupación es anterior al momento en que las fuerzas de Kyiv, que dependen de sus terminales para coordinar sus sistemas de defensa y guiar drones militares, sufrieran de restricciones unilaterales de velocidad y cobertura.
Esta decisión, tomada en despachos privados, encendió nuevas alarmas en el bloque occidental al evidenciar que la defensa estratégica de una nación podía quedar supeditada al arbitrio de una corporación privada.
El impacto en los aliados europeos de la OTAN fue inmediato y abrió una brecha de profunda desconfianza. Polonia, un actor fundamental que ha financiado y entregado casi 30.000 terminales Starlink a las fuerzas ucranianas desde el inicio de la invasión, lideró los reclamos públicos. Su ministro de Asuntos Exteriores, Radosław Sikorski, desafió de forma abierta los bloqueos operativos y las complejas reglas comerciales de itinerancia que imponía la compañía.
Esta molestia se fundamenta en su compromiso económico: datos oficiales del Ministerio de Asuntos Digitales de Polonia confirman que el Estado polaco ha pagado más de 121 millones de dólares por el servicio satelital que sostiene las comunicaciones críticas en territorio ucraniano.
Esta fricción no fue un hecho aislado, sino el detonante de un replanteamiento defensivo a gran escala. Italia prefirió paralizar un acuerdo de comunicaciones militares con la empresa que estaba valorado en 1.500 millones de euros. Al mismo tiempo, en el parlamento de Noruega surgieron demandas formales para vetar definitivamente el ingreso de esta tecnología en sus fuerzas armadas, bajo el argumento de que los antecedentes en el frente ucraniano demostraban la extrema volatilidad de confiar la seguridad nacional a un proveedor exterior.
Este recelo generalizado aceleró una carrera por la autonomía estratégica dentro de la Unión Europea respecto a la infraestructura estadounidense. Gobiernos como los de Francia y Alemania, respaldados por la Comisión Europea, ya reorientaron sus prioridades presupuestarias para acelerar proyectos soberanos de constelaciones satelitales a través de los programas GOVSATCOM e IRIS².
En paralelo, las potencias continentales evalúan alternativas comerciales de matriz regional como Eutelsat y OneWeb, aunque esta última cuenta con una constelación de apenas 630 satélites frente a los cerca de 10.000 activos que posee Starlink, lo que deja en evidencia el enorme reto logístico que supone lograr un reemplazo técnico equivalente.
Por su parte, el Reino Unido busca equilibrar su necesidad táctica inmediata con la urgencia de blindar su soberanía digital a largo plazo. El Ministerio de Defensa británico gastó 40 millones de dólares en terminales de la red militarizada Starshield, pero contrató simultáneamente los servicios de su propio operador de órbita baja, OneWeb.
El gobierno británico, que retiene una participación estratégica en esa firma tras su fusión con Eutelsat, firmó acuerdos paralelos de conectividad gubernamental y militar para asegurar que sus misiones diplomáticas y de defensa global dispongan de una alternativa soberana inmune a las decisiones de terceros proveedores.
Las resistencias a Starlink tampoco se limitan al flanco europeo, ya que la red enfrenta un laberinto de bloqueos en otras latitudes por motivos diversos.
Canadá canceló un contrato de banda ancha de 100 millones de dólares canadienses debido a polémicas declaraciones del magnate en el marco de una disputa comercial. El detonante directo ocurrió tras la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos y la imposición de aranceles generalizados del 25% a las exportaciones canadienses. Elon Musk respaldó estas medidas en sus redes sociales e incluso llegó a ironizar en la plataforma X sobre la posibilidad de forzar la asimilación económica de Canadá.
El peligro de este replanteamiento contractual amenaza también al núcleo de la cartera federal de SpaceX dentro de los Estados Unidos, donde legisladores del Congreso exigen auditar la concentración de adjudicaciones de la empresa. El foco del escrutinio legislativo se centra sobre los 11.800 millones de dólares en contratos federales activos Esa cifra que expone la profunda dependencia de SpaceX de las cuentas del Pentágono, la Fuerza Espacial y agencias como la USAID.
El origen de este conflicto institucional se remonta al financiamiento directo de la campaña en Ucrania, donde el Departamento de Estado aprobó ventas de extensiones de servicios para Ucrania por 150 millones de dólares, sumados a contratos militares específicos del Pentágono por 23 millones y aportes de la USAID superiores a los 15 millones para el lote inicial de 5.000 terminales, desmintiendo el carácter puramente altruista de la operación.
La filtración de directivas que alteran de imprevisto el servicio Starshield provocó que un grupo bipartidista de nueve senadores estadounidenses, que incluye a demócratas y republicanos, pida auditar formalmente estos contratos de SpaceX con el Estado.
En paralelo, los Comités de Servicios Armados y de Inteligencia de la Cámara de Representantes exigieron explicaciones detalladas sobre la cadena de mando corporativa que alteró el servicio. La bancada legislativa argumenta que las restricciones unilaterales no solo mermaron la efectividad de los drones de Ucrania, sino que, al cortar el flujo de inteligencia estratégica, impidieron recibir alertas tempranas de ataques con misiles rusos para evacuar a los búnkeres de resguardo, poniendo en peligro directo a personal diplomático, militar y de seguridad estadounidense en la región.
En otras regiones, la soberanía de los datos y el control de la información cierran las puertas a la tecnología de SpaceX. Países como China, Rusia e Irán prohíben estrictamente el uso de la red al considerarla una herramienta de espionaje o un mecanismo diseñado para burlar los apagones informáticos oficiales.
Al mismo tiempo, otras potencias de los BRICS mantienen disputas de alto perfil con la firma; India y Sudáfrica -a los que se suma Namibia por fuera de ese bloque- retienen la entrega de licencias comerciales por sus exigencias de propiedad local, lo cual obliga a la empresa a renegociar sus políticas corporativas para poder operar en esos territorios.
El impacto financiero total de estas reacciones políticas y regulatorias representa un golpe masivo para los planes de expansión de la compañía, acumulando miles de millones de dólares en pérdidas contractuales directas y el cierre de mercados clave.
Entre los acuerdos cancelados o congelados en Occidente -incluyendo los de Italia, Canadá y las inversiones polacas bajo amenaza-la cifra en juego supera con creces los 1.700 millones de dólares en ingresos institucionales inmediatos. Esto, sin contar los contratos dentro de EEUU que superan varias veces lo negociado en Europa.
A esto se le suma un perjuicio económico a largo plazo al quedar vetado o paralizado el servicio en países del BRICS que concentran a más del 40% de la población mundial, mientras que otros emergentes como la India, Sudáfrica y Brasil restringen o congelan operaciones comerciales que golpean con dureza las proyecciones de expansión global de la corporación.
El desarrollo comercial y legal de Starlink en América Latina también está marcado por la confrontación directa con los marcos regulatorios, registrando su episodio más agudo en los tribunales de Brasil. La crisis escaló cuando la Corte Suprema ordenó la suspensión temporal de la plataforma X por incumplir mandatos de moderación de contenido.
Al negarse la corporación a acatar las multas acumuladas, la justicia brasileña dictaminó el bloqueo y la congelación de los activos financieros y las cuentas bancarias de Starlink, bajo el argumento legal de que ambas empresas formaban parte de un mismo conglomerado económico de facto que desafiaba las leyes estatales.
No hay dudas de que, por su propia naturaleza estratégica, SpaceX y Starlink tienen un grado de exposición política mayor que otras empresas tecnológicas. Sin embargo, el escándalo provocado por las restricciones operativas aplicadas a Ucrania vino a confirmar y agravar los peores temores sobre la discrecionalidad en la prestación de su servicio, exponiendo de manera abierta el nivel de injerencia que las opiniones políticas de su CEO pueden llegar a tener en asuntos de estricta seguridad estatal ajenos al ámbito comercial.
No es la primera vez que la hiperactividad ideológica de Musk le pasa una costosa factura a sus imperios financieros, cerrando una suerte de fábula moderna sobre los límites del poder corporativo frente a las reacciones estatales y de los consumidores.
Un precedente se halla en Tesla, donde un estudio de mercado reveló que la marca sufrió una estrepitosa devaluación de su valor patrimonial del 36%, borrando de golpe 15.400 millones de dólares en reputación de mercado debido a las controversias del magnate y su vínculo tóxico con Trump, una tendencia que se exacerbó drásticamente en Wall Street cuando el anuncio de un proyecto electoral partidista provocó el desplome de sus acciones en un 7%, destruyendo 68.000 millones de dólares de capitalización en una única jornada bursátil.
Paralelamente, auditorías conjuntas de la Universidad de Yale y la NBER estimaron que la polarización le costó a la automotriz la pérdida comercial de hasta 1.2 millones de vehículos no vendidos por el rechazo de consumidores en mercados clave, lo que coincide con encuestas de Morgan Stanley donde un abrumador 85% de los inversores advirtió que la retórica del CEO impactaba negativamente los fundamentos del negocio.
Al final del día, el laberinto global en el que se adentra Starlink ratifica una lección financiera recurrente para los portafolios del magnate: el espacio exterior puede no tener fronteras, pero las cuestiones estratégicas sensibles pueden terminar chocando de frente contra las realidades políticas y legales de la Tierra.
Y que quedar alineado con Putin y su invasión o a una corriente política que genera polémicas globales, no son un buen emblema para una compañía que presume de mirar al futuro.
Guardate bene questa mappa. Non tanto per quello che mostra, ma per chi l’ha realizzata e per quello che potrebbe esserci dietro.
Raccoglie le proteste avvenute in Europa tra il 21 settembre e il 17 ottobre 2026. Francia, Italia, Spagna, Belgio, Austria, Portogallo. Centinaia di migliaia di persone in piazza per salari, pensioni, caro affitti, scuola, spese militari e altre questioni sociali.
A pubblicarla è Rybar, una delle più importanti strutture di propaganda filorussa, fondata da un ex appartenente all’apparato comunicativo della Difesa russa e con legami documentati con l’ambiente di Prigožin.
Perché un’organizzazione del genere dovrebbe interessarsi tanto alle manifestazioni europee?
La risposta merita qualche riflessione.
La Russia conduce da anni una guerra ibrida contro l’Europa. Cyberattacchi, sabotaggi, disinformazione, interferenze politiche e operazioni per alimentare divisioni interne. Non sono fantasie complottiste, ma attività documentate dalle intelligence occidentali.
Ora aggiungiamo qualche elemento.
L’avvicinamento di una parte dell’estrema destra europea al mondo MAGA. Il sostegno pubblico di Musk all’AfD tedesca. Le posizioni di Trump nei confronti dell’Unione Europea. I rapporti di alcuni movimenti sovranisti con Mosca.
Si comincia a intravedere uno scenario piuttosto interessante. E preoccupante.
Una protesta legittima contro il carovita può diventare, attraverso migliaia di account, influencer e canali di propaganda, la dimostrazione che l’Europa sta crollando. Che Bruxelles è il nemico. Che le sanzioni alla Russia ci stanno distruggendo. Che aiutare l’Ucraina significa impoverire i cittadini europei.
Rafforzare i partiti che contestano le istituzioni europee, alimentare la sfiducia nei governi, ostacolare le decisioni comuni, bloccare gli aiuti militari a Kyiv e indebolire progressivamente l’Unione.
E c’è uno scenario ancora più pericoloso: la sovrapposizione tra campagne di disinformazione, tensioni sociali e operazioni di sabotaggio. Una crisi reale può essere amplificata artificialmente fino a diventare una crisi politica.
Naturalmente, questo non dimostra che Trump, Musk e i servizi russi operino sotto una regia comune. Sarebbe un’affermazione senza prove. Ma gli interessi possono convergere anche senza un accordo formale, e alcuni effetti politici possono favorire contemporaneamente attori molto diversi. Ed è evidente a tutti il sorprendente avvicinamento (tradimento) di Trump a Putin di queste ora
Putin vuole un’Europa debole e divisa. Una parte dell’estrema destra vuole ridimensionare o smantellare l’Unione. Trump considera spesso Bruxelles un avversario economico e politico.
Obiettivi differenti, con possibili risultati sorprendentemente simili.
E arriviamo alla questione politica.
Chi pensa che la guerra russa riguardi soltanto qualche territorio ucraino continua a non comprendere la dimensione dello scontro.
L’Ucraina è il fronte militare. L’Europa è anche un bersaglio politico, economico e informativo.
Per Mosca non è indispensabile conquistare militarmente una capitale europea. Può essere molto più conveniente contribuire a portare al governo forze disposte a paralizzare l’Unione dall’interno.
E mentre discutiamo se aiutare ancora gli ucraini a difendersi, dovremmo cominciare a chiederci quanto siamo preparati a difendere le nostre democrazie
Rybar, presentazione ufficiale: https://t.co/KxLclkOvUu
Consiglio UE, attività ibride russe: https://t.co/fiXgDa6ZqR
OCCRP, inchiesta sulle operazioni russe in Europa: https://t.co/XmI30UFYJ3
Carnegie, AfD e relazioni internazionali: https://t.co/ZQNO9UoxIa
When I looked at this photo, I cried. Today, russians killed this baby. I have a one-year-old daughter. And russia has killed hundreds of children like this.
Yes, russia is a terrorist state. But now, I want all Trump supporters to understand that they share responsibility for what has happened to this child and what is happening in Ukraine.
The US Congress has approved funds and Patriot missiles for Ukraine, but Trump stopped them. Also, the United States once again didn't warn Ukraine about the russian attack.
Not only have Trump and his supporters stopped helping Ukraine, but they have also sided with russia. The diesel deal was just the beginning. Now, the Trump administration is preparing to further ease sanctions against russia by lifting restrictions on russian oil tankers, gas, and certain companies and individuals.
Also, Trump is exploring ways to take control of frozen russian assets. These assets should be used to compensate Ukraine for the destruction caused by russian aggression, but Trump wants to give them back to russia.
Neither history nor humanity will be kind to Trump and his supporters. They will be remembered as the enablers of russian genocide against the Ukrainian people.
A horrific Russian strike in the Kharkiv region. A “shahed” struck people directly – in a park near an ordinary café. Pure atrocity. Six people were killed, including children. A little girl was killed in a stroller – her name was Angelina, she was just over a year old, born in August 2025… Her mother’s name was Inna. She died in the hospital… Another girl who was killed was 11 years old. My condolences to their families and loved ones. Another 14 people were injured, including six more children.
I am grateful to everyone who supports Ukraine under these circumstances and helps us shoot down “shaheds,” shoot down missiles, and stop Russian assaults. These are horrific photos, but behind them are shattered lives and the truth about this war. Lives must be protected. Ukraine needs air defense. You can't think about making money with Russia as long as it continues its asinine war. We ask that sanctions on Russia stay in place as long as the killings continue. We ask America to be strong, and we ask it to apply the Lindsey Graham law. We ask Europe to continue its support. We ask that everything possible be done to bring peace and guarantee security. Ukraine wants peace. It is Russia that has insisted on continuing the killing all this time. The world has enough strength to stop the war. That strength must finally be used – against the murderers.
This photo must be everywhere today.
russian monsters struck a park in Kharkiv region, killing a baby and two women.
At least 14 more people were wounded, including 7 children.
This is the terror Trump supports.
American technology is helping russia build missiles to kill Ukrainians.
155 of the 197 components in russia’s Kinzhal missile are American-made.
Read it again.
More than 150 civilians, including many chikdren, were killed in a week in Ukraine due to terrorist state Russia's strikes as traitor Trump ordered to stop sharing ballistic missile attacks warnings with Ukraine.
These are the hands of 48-year-old Natalia and her 15-year-old daughter Polina.
They were recently killed by a russian airstrike in Zaporizhzhia.
Rescuers found their bodies beneath the rubble, still holding hands.
This is the reality of russia’s war crimes in Ukraine.
And now these war crimes are paid by Trump and his supporters.