@tatosa78@elchiringuitotv@GonzaloTortosa Porque desde este año, hay un límite máximo de 6 jugadores cedidos (también cuenta la cantera) entre clubes de fútbol en España.
@RealBetisOAB Pedí la cita el día de la renovación, pero al acceder al enlace me dice que no tengo ninguna cita y que el enlace ha expirado :S. Creo que la tenía mañana, pero no estoy seguro. Espero no desplazarme para nada.
El opening de Dragon Ball Z en LIVE ACTION hecho con IA… ¡es BRUTAL!
La IA acaba de cumplir el sueño de toda una generación. Cha-La Head Cha-La nunca se vio tan épico
La regla dice que si una persona no te llama, es porque no quiere llamarte. Si no te escribe, es porque otras conversaciones son mejores que la tuya. Si te trata como si le importaras una mierda, es porque le importas una mierda. Si te traiciona, es porque no te amaba lo suficiente.
No existen personas asustadas, confusas, desilusionadas. No existen personas trágicamente afectadas por experiencias pasadas, necesitadas de ayuda, necesitadas de tiempo.
Las personas se dividen solamente en dos categorías: las que te quieren y las que no te quieren.
Todo el resto es una excusa. 🙄
Mi sueño es que WhatsApp incluya la opción de DESACTIVAR LOS MENSAJES DE AUDIO.
La persona lo enviará y aparecerá un mensaje que dice "el usuario no acepta mensajes de audio, escribe".
Esta historia es 100% real y ocurrió en 2017 en Safford, Arizona, digna de un arco de entrenamiento extremo. El protagonista es Andrew Kunz, un niño de 11 años que estaba jugando con un amigo a dispararle con pistolas de aire comprimido a un coche oxidado. Lo que no sabían es que el vehículo era el "búnker" de una colmena masiva de abejas africanizadas, conocidas como abejas asesinas por su agresividad. Al primer impacto, el enjambre se lanzó sobre Andrew, cubriéndolo por completo y picándolo más de 400 veces mientras él intentaba protegerse en posición fetal.
Aquí es donde entra el chisme nivel Saiyajin: Andrew es súper fan de Dragon Ball Z y, en medio del dolor insoportable, decidió que no se iba a rendir como un humano cualquiera. Para mantenerse consciente y soportar el veneno (al cual, por cierto, era alérgico), empezó a usar lo que él llamó la técnica de "Full Force Power" (Máximo Poder), canalizando toda su energía como lo hace Vegeta para elevar su ki. Cuando los rescatistas finalmente lograron sacarlo del enjambre y llevarlo al Phoenix Children's Hospital, el niño dejó a todos con la boca abierta al declarar ante las cámaras: "Soy Andrew, pero pueden llamarme Vegeta".
La ciencia detrás de este milagro es casi tan increíble como el anime. Los médicos explicaron que la intensa concentración de Andrew y su esfuerzo por "convertirse en Super Saiyajin" provocaron que su cerebro liberara una cantidad brutal de adrenalina natural. Esta descarga masiva fue tan potente que actuó como un refuerzo biológico contra el choque anafiláctico, permitiendo que su cuerpo resistiera las toxinas hasta recibir tratamiento médico. Básicamente, su amor por el Príncipe de los Saiyajin le dio las herramientas biológicas para sobrevivir a lo que pudo ser un final trágico.
Andrew se recuperó por completo y se convirtió en una leyenda tanto para la comunidad médica como para los otakus del mundo. Incluso recibió un festín de agradecimiento organizado por su familia para los bomberos que arriesgaron su vida para salvarlo, pues hasta el jefe de bomberos resultó picado durante el rescate. Al final, Andrew demostró que tener el espíritu de un guerrero no es solo cosa de dibujos animados.