Siempre lo he dicho: lo más bonito que puede regalarte alguien es tiempo. Que una persona sea capaz de romper su rutina, cambiar sus planes si es necesario, dedicar un ratito de su día a estar contigo… lo apreciamos poco y es tan valioso. El tiempo es lo único que no vuelve.
La intimidad también es cuando el otro habla de su infancia, de su familia, de las cosas que le duelen, de lo que le hace sentirse vulnerable y de lo que más miedo le da