Si supieran lo que implica sanar un trauma, entenderían que no es cuestión de olvidar y seguir adelante. Hay lágrimas que nadie ve, miedos que cuesta explicar y días en los que volver a sentirse bien parece demasiado difícil.
Qué paz me da saber que, aun con todos mis problemas, sigo siendo una buena persona. No necesito hacerle daño a nadie ni devolver el mal que me hicieron. Esa tranquilidad no me la quita nadie, ni aunque me manden toda la mala vibra del mundo.
Ibai se pronuncia sobre la situación de la vivienda en España y el desahucio de Maricarmen.
"El tema de la vivienda en España lleva siendo vergonzoso muchos, muchos años. Y Maricarmen da pena. Es una señora de 87 años que sale en silla de ruedas y, joder, un desahucio así dices: 'te impacta'. Pero el problema no es solo ese."
"Nosotros vivimos en un país donde yo tengo compañeros que tienen 30 años, que han estudiado, que tienen una carrera terminada, que tienen un máster, que trabajan, y que es imposible plantearse el comprarse una casa. ¿Cómo es posible que viva en Madrid en un piso acompañado por dos italianos que no conoce de nada, porque lo único para lo que le llega es para alquilar una habitación?"
"Un sueño es tener un Ferrari, ser CEO de una empresa, ganar una estrella Michelin, ser futbolista. Pero es tan imposible para todo el mundo comprarse una casa, que ahora mismo el sueño para mucha gente es poder comprarse una casa."
"Luego, ¿por qué los jóvenes no tienen hijos? ¿Cómo vas a tener hijos si tienes 32 años, compartes piso con dos personas que no conoces de una mierda, cobras una mierda en tu curro, y los precios de los alquileres y de las casas son una puta vergüenza? ¿Cómo cojones vas a tener una familia con treinta y pico años?"
Hay personas que lograron superar sus peores momentos gracias a un perro que insistía en salir a pasear o a un gato que nunca dejó de acostarse a su lado. No son mascotas, son familia, y no pienso discutirlo.
Qué bonito coincidir con un hombre cuya idea de diversión es ir al cine, conocer restaurantes, entrenar juntos, hacer noche de películas, cocinar, planear viajes y disfrutar de una vida tranquila… sin sentir que cada fin de semana necesita una fiesta.
Este año me hizo mirar la vida con otros ojos. Mi salud mental fue puesta a prueba como nunca antes. Mi comprensión del amor, la amistad y la familia cambió profundamente, y no creo que vuelva a ser la misma después de todo lo vivido.
Tener una mascota es de las cosas más bonitas de la vida. Estás en casa, tranquilo, sin esperar nada, volteas a un lado y ahí está tu compañero de cuatro patitas, mirándote… y de repente, eres feliz.