Cada par de zapatos es una vida, una llamada pendiente, una sonrisa que nunca volverá, un abrazo que se quedó sin destino.
Ahí están apilados los sueños, las historias de amor y el dolor de todo un país.
Los hornos crematorios en Jalisco son muchísimo peores en varios grados de magnitud que Ayotzinapa. Sin embargo todos sabemos por qué no provocarán la misma indignación ni consecuencias: están en el poder quienes más lucraban y aprovechaban esas tragedias para incendiar el país.