GUSTAVO PERALTA: ¿PERIODISMO O FABRICACIÓN DE RELATOS?
En abril de 2011, Gustavo Peralta firmó en LÍBERO una supuesta entrevista a Eduardo Esidio, futbolista que vive con VIH, bajo el dramático titular «Dios me espera». La publicación presentaba al exjugador como si estuviera en fase terminal, prácticamente despidiéndose de la vida.
Seis días después, RPP recogió el desmentido de Esidio: el propio protagonista aseguró que nunca había hablado con Peralta y rechazó la historia que se había difundido sobre su estado de salud.
📌 LÍBERO, 12/04/2011:
https://t.co/FUmr4OxHmL
📌 RPP, 18/04/2011:
https://t.co/kOFY8gCfOI
¿Qué clase de ética profesional permite publicar una entrevista con declaraciones tan delicadas cuando el supuesto entrevistado afirma que jamás concedió esa conversación?
No estamos hablando de equivocarse con un fichaje o adelantar una noticia que después no se concreta. Estamos hablando de atribuirle a una persona palabras sobre su enfermedad y su supuesta muerte inminente.
La credibilidad no se exige, se demuestra. Y la ética periodística no consiste en publicar primero y preguntar después, mucho menos cuando la dignidad de una persona está en juego.
¿Hubo una explicación convincente? ¿Hubo una rectificación que estuviera a la altura de la gravedad del caso?
Ricardo Bettocchi sobre Franco Velazco.
"Se pone a hablar de deudas ajenas, teniendo una deuda que es 5 veces más grande que la de los otros 17 clubes juntos. Por lo menos es descarado y caradura para decir algo así"
🎙️Los Deportivos - Radio Yaraví