Ahora que comienza a apretar el sol, qué mejor momento para presentaros una pieza de ingeniería con miles de años de antigüedad con la que refrescarnos y combatir el calor extremo. Se trata de un perfecto y milenario diseño: el botijo. Tira del hilo 🧵👇🏽👇🏽👇🏽
Los relojes de sol romanos solían tener frases "motivacionales" del estilo:
-Largas para los tristes, las horas pasan rápido para los felices.
-Tu hora se aproxima.
-Mientras me miras, envejeces.
-Tempus fugit.
-Todas hieren, la última mata.
Y es que como decía el cordobés Séneca en el s. I, "no es que tengamos poco tiempo, es que perdemos mucho". Así que mi consejo romano para el finde que empieza, es que no desperdicies ni un minuto... sigue 2 más...
¿Te has fijado alguna vez en el numero de las carreteras? ¿Sabías que puedes saber por donde pasa una carretera solo con el número? Abro hilo y lo explico por que a mi me ha encantado descubrirlo🧵🪡
¿Conocen la expresión «a buenas horas mangas verdes»? Se origina esperando a que apareciera la Santa Hermandad para resolver algún entuerto o prender algún delincuente. Nació con los Reyes Católicos y fue disuelta 10 años antes de que se creara la Guardia Civil. (Sigue)
¿Sabias que existe un libro que nadie podrá terminar de leer en su vida y que tan solo cuenta con 10 páginas?
En 1960, el escritor francés Raymond Queneanu, presentó el que probablemente sea el libro más extenso del mundo. ¿Por qué?
Se trata de Cent mille miliards de poémes, y apenas ocupa diez páginas, que contienen cada una un soneto. Los versos mantienen todos la misma rima y están cortados en tiras, de modo que pueden combinarse con los de otros sonetos.
Así, el número total de combinaciones posibles que contiene el libro es de 10 elevado a 14, es decir, cien billones de poemas distintos.
Eso implica que nadie nunca podrá leer el libro entero por mucho que se empeñe, ya que se tardarian varios millones de años en casar todos los poemas, eso sin comer, ni dormir, ni leer revistas ni nada. ¡Todo en solo diez páginas!
Cualquier mezcla que hagamos formará un soneto con sentido, atendiendo a las estrofas, el ritmo y la rima, además, es muy probable que tomando un poema al azar el lector sea el primero en leerlo ya que, según afirmaba el propio Raymond Queneau.
Si se nos toma unos 45 segundos en leer un soneto y otros 15 en preparar el siguiente, para leer todas las combinaciones tardaríamos aproximadamente unos docientos millones de años.
¿Te atreves a tan solo empezar a leerlo?