Qué forma tan cruel y cobarde de terminar una relación: no tener el valor de decir que ya no quieres continuar y, en su lugar, empezar a alejarte, mostrar indiferencia y enfriar el vínculo hasta que la otra persona se canse de luchar por algo que ya no estás dispuesto a cuidar.
No, no estoy en una relación, estoy en proceso de dejar de amar al amor de mi vida, porque aunque mi corazón le pertenece, nuestro tiempo ya terminó.
Y ayer le di fin a un amor que no quería dejar ir… como mierda duele tanto….
Mi generación no está viviendo, está sobreviviendo. Estamos desempleados o mal pagados, y cada vez es más difícil permitirnos una casa, tener hijos o casarnos.