❤️🔥Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío y en Tu misericordia espero.
🌹 Inmaculado Corazón de María, sed la salvación de nuestras almas.
⚜️ Bendito Patriarca San José, protege nuestras familias y aumenta nuestra fe.
En los últimos días han llamado la atención dos imágenes.
Primero, el 𝗖𝗿𝗶𝘀𝘁𝗼 𝗱𝗲 𝗦𝗮𝘂𝗺𝗼𝘀 (Gironda, Francia), que permaneció en pie tras el devastador incendio que arrasó la zona.
Después, en el 𝗦𝗮𝗹𝗲𝗻𝘁𝗼 (Italia), una escultura de Cristo tallada en un olivo muerto por la Xylella sobrevivió al fuego mientras el paisaje a su alrededor quedó reducido a cenizas.
¿Son milagros? La Iglesia siempre ha sido prudente antes de llamar “milagro” a un acontecimiento. Y nosotros también deberíamos serlo.
Pero sí hay algo que estas imágenes nos recuerdan.
El fuego puede consumir bosques, templos o esculturas. Lo que nunca podrá consumir es el mensaje de la Cruz.
Cristo no vino a prometernos una vida sin llamas. Entró Él mismo en el sufrimiento para vencer aquello que parecía tener la última palabra: el pecado y la muerte.
Ver un crucifijo en pie entre las cenizas es, al menos, una poderosa imagen de esa verdad: cuando todo parece perdido, la esperanza cristiana permanece.
Porque, al final, no es la madera la que sostiene a Cristo. Es Cristo quien sigue sosteniendo al mundo.
✝️🙏
Hoy hace un mes del terremoto que rajó al país
Por un lado, la desgracia humana que azotó directamente a miles de venezolanos; por el otro, quedó al descubierto la ausencia de un «Estado» que esté en capacidad de cobijar a la gente.
Miles de muertos.
Miles de desaparecidos.
Miles de damnificados.
En medio del horror apareció la otra cara de la moneda: millones de personas alrededor del mundo ejerciendo ese don maravilloso llamado «solidaridad». Unos se aparecieron en el lugar de la desgracia y, con sus propias manos, se dedicaron a salvar vidas. Otros se organizaron para hacer cadenas de donación. Era conmovedor ver cómo miles y miles se conectaron con un único propósito: echar una mano a quien la necesitara.
También aparecieron los idiotas de siempre, esos que aprovechaban la desgracia para hacerse fotos, dar consejos sobre lo que ignoran e intoxicar las redes con mensajes vacíos que solo buscaban un like.
Pero la grieta más profunda de esta desgracia es aquella que se viene zanjando desde hace muchos años:
Los pobres, que cada vez son más pobres.
Los olvidados de siempre.
Ellos son los que están sufriendo más esta hora amarga. Ellos, los que creyeron que esa vivienda que les daban por lo menos tendría la dignidad de no demolerse.
La verdadera tragedia
Hace tres días acompañé a mi hija a sacarse la cédula en el centro de Caracas. Mientras la esperaba, se me acerca una señora y me pide un bolígrafo. La veo junto a un señor y otra dama discutir qué poner en una carta.
Me acerco de metiche y les pregunto qué necesitan hacer. Me comentan que vivían en el «Urbanismo Hugo Chávez» de Catia la Mar. Su casa se desplomó y perdieron hasta la cédula; necesitan hacer una carta explicativa como soporte para poder sacar una nueva, pero no saben muy bien cómo hacerla.
Me ofrezco a proponerles una redacción. Cuando empiezo a dictar, veo al señor paralizado, sin arrancar. Le pregunto si hay algún inconveniente y me dice, lleno de vergüenza, que no sabe escribir. Las señoras no me miraron a los ojos, pero por su actitud me quedó claro que ellas tampoco sabían.
Les dije, restándole importancia al asunto, que no había problema, que yo mismo la redactaba y la escribía. La cara de arrechera y frustración del señor era tan expresiva que en un momento me soltó: «Estoy tan jodido que ni escribir sé».
Yo hice como que no había escuchado mientras pensaba: esta es la verdadera tragedia de Venezuela, tan grande o más que un terremoto.
Un pueblo sin educación y sin cultura.
Un pueblo a merced de una colección de coños de madre que se han aprovechado de ellos.
Un pueblo que no puede ni siquiera escribir su propia desgracia.
No puedo olvidar a aquellas tres personas alejándose con su papelito en la mano, con la fe absoluta de que yo había escrito lo que ellos necesitaban.
Ojalá que esta desgracia se lleve también a los responsables del dolor que viven tantos venezolanos.
"Reza siempre por la curación del alma, y no tengas miedo de la enfermedad del cuerpo.
Reza por los vivos porque la mayoría de los vivos están muertos... ”
(San Charbel)
San Miguel Arcángel, defiéndenos del maligno, protege a nuestras familias, aléjanos de las personas malintencionadas y con tus alas cúbrenos de todo peligro. Amén
De todos los infiernos que ha descrito la literatura, ninguno llega al punto cruel de tener que cavar un mes entero, días y noches, para sacar los cadáveres de familiares entre los escombros, sin ayuda profesional, maquinarias ni Estado.
Hoy, mientras hay miles de venezolanos muertos bajo toneladas de escombros en La Guaira / Vargas, la cúpula del chavismo, liderada por Delcy Rodríguez, realiza un acto bochornoso de publicidad y politiquería muy barata; un show para otorgar condecoraciones a 28 caninos, así como a 6.000 presuntos rescatistas que están en esa basura de acto como si ya hubieran culminado sus labores, mientras los familiares de esos miles de venezolanos que aún están bajo los escombros siguen trabajando con las uñas para recuperar los cadáveres. Quizás un acto después de terminar las labores de recuperación de cadáveres no sería tan absurdo y bochornoso, pero un acto en pleno desarrollo de las operaciones es algo que solo refleja el mismo asqueroso accionar que el chavismo ha mantenido por 27 años.
Desde el primer día faltó la respuesta por parte de esta basura de gente que aún se mantiene en el poder, pero es lamentable que, con el paso de los días, no hayan hecho prácticamente nada y aun así realicen este tipo de eventos, como si alguien fuera tan estúpido como para creer que en algún momento han sido útiles para algo. Lo peor es que esas 6.000 personas deberían estar trabajando y no haciendo ese show; y no sé si todos realmente son rescatistas, pero si lo son y cumplen su labor, mañana estarán sobre el terreno trabajando con las uñas porque aún no tienen equipos. Por eso, todos los días los familiares siguen pidiendo que la población civil done equipos para remover los escombros de las estructuras colapsadas desde el 24 de junio.