@CipresMomentum 👏👏👏 Cuando loser criticando el punto de vista, cuando España era eso en los años 50, 60 y 70 y fue la época de mayor prosperidad económica. A eso añádele el turismo y tienes un país que va como una locomotora
Cada día estoy más convencida de que uno de los mayores problemas de nuestra generación no va a ser el dinero.
Va a ser la soledad.
Cada vez veo a más gente de mi generación incapaz de mantener una relación, incapaz de comprometerse con nada y convencida de que siempre habrá algo mejor esperándoles.
Ya nada parece suficiente. Ni la pareja. Ni formar una familia. Ni tener hijos. Ni construir algo a largo plazo.
Todo tiene que ser perfecto.
Y en cuanto aparece el primer problema, la primera discusión o la primera incomodidad, se cambia de pareja.
Vivimos en la generación con más formas de conectar que nunca y, al mismo tiempo, en la generación que más sola se siente.
Porque nos han vendido que la libertad consiste en no depender de nadie. Que comprometerse es una carga. Que tener hijos es un problema. Que construir una familia te quita vida.
Y mientras tanto cada vez hay más gente que llega a los 45 años con cientos de contactos y absolutamente nadie a quien llamar cuando tiene un problema serio.
Lo peor es que muchos no se dan cuenta ahora.
Se darán cuenta dentro de 20 o 30 años.
Cuando los padres ya no estén. Cuando los amigos empiecen a hacer su vida. Cuando las fiestas ya no llenen. Cuando los viajes ya no tapen el vacío. Y cuando descubran que las relaciones humanas necesitan años para construirse.
A veces tengo la sensación de que estamos sacrificando compañía futura por comodidad presente.
Y quizá el gran problema no sea que vayamos a tener menos dinero que nuestros padres.
Quizá el problema sea que vamos a llegar mucho más solos.
@AntonioGoBe Gente que pasaba miserias siempre ha habido pero no era la norma el compartir a partir de los años 60,70,80. Si me dices que era en los años 40 o 50 aún puede ser,
Es vergonzoso ser español cuando uno comprueba lo que ya sospecha desde hace tiempo: un antiguo presidente del gobierno involucrado en casos de corrupción sistemática junto a dictaduras crueles. Que más adelante un juez pueda determinar que la evidencia está probada más allá de toda duda razonable (un criterio muy estricto) es muy diferente de la clara acumulación de evidencia que ya tenemos sobre la mesa.
Pero si esto fuera un caso aislado de corrupción, la vergüenza podría sobrellevarse. Lo preocupante es que forma parte de un patrón sistemático. Zapatero fue presidente del gobierno bajo Juan Carlos I, quien tuvo que abdicar por casos de corrupción intolerables (corrupción que, por otra parte, ha sido constante e invariable en la dinastía Borbón en España desde la regencia de María Cristina de Borbón).
Y a Zapatero le sucedió Rajoy, sí, el Rajoy de “Luis, sé fuerte”. IU y su espacio (como se llame esa semana) tampoco se han librado de estos problemas cuando han tenido pequeños resortes de poder. Moral Santín es el caso más claro.
Y en Cataluña vimos que la antigua CiU y la familia Pujol eran una mafia. El único sitio donde el sistema no ha generado escándalos vergonzosos es el País Vasco, aunque uno sospecha que es más bien consecuencia de la ausencia práctica de libertad de expresión que de su ausencia real.
En otras palabras: los españoles hemos visto cómo la Monarquía, el PSOE, el PP, IU y los grandes partidos nacionalistas han vulnerado de manera sistemática todo tipo de normas éticas y penales.
Mientras tanto, los salarios están estancados, la vivienda está por las nubes, la seguridad social está en una situación límite y la prosperidad actual es un espejismo empujado por una inmigración no sostenible que solo traerá problemas profundos a largo plazo (la figura de @SantiCalvo_Eco lo dice todo).
Quizás sea el momento de aceptar que esto no se arregla cambiando a quien gobierna, sino cambiando las reglas que hacen que casi dé igual quién lo haga.
Si ZP no hubiera sido investigado por EEUU tal vez se iría de rositas. Por ejemplo, es evidente que Bono tendrá un currículum similar y aquí nadie le pilla. Aunque también es verdad que Bono sí se levantó ante la bandera americana en aquel desfile.
Chris Hohn did a 90-minute sit-down with Nicolai Tangen and then dropped an investor letter the FT got hold of last week.
You’d think the guy who printed a record $18.9B last year would be doing victory laps. Instead he’s quietly rewiring his whole portfolio.
My favorite takes from both:
1.The most important thing in investing isn’t growth. It’s barriers to entry. Growth without a moat is the airline industry: 5% volume growth for 100 years and basically zero cumulative profit.
2.There are only about 200 companies on earth he considers high-quality and investable. His fund holds 15.
3.Average holding period: 8 years. Some positions 13. “You have to hold the company forever, because the stock market may be at very bad prices when you want to sell.”
4.His real test for a moat: can the company price above inflation? A 20% margin business that prices 1% above inflation grows profits 5% faster than revenue. Forever. Almost no companies can do this.
5. Industries he won’t touch: banks, autos, retail, insurance, tobacco, asset managers, fossil fuel utilities, airlines, wireless telecom, media, advertising. On banks: “sooner or later someone without a lot of intelligence comes to run them, and then it can be toxic.”
6.On AI generally: call centers go bankrupt. Indian outsourcing coders are next. But for everyone else, AI lowers costs and raises productivity. Companies with real moats become MORE valuable.
7. Here’s the punchline. The FT got hold of his investor letter. He cut his Microsoft stake from 10% of the fund to 1%. Roughly $8B sold. He’d held it since 2017 through a 400% rally. His reason: AI could disrupt Office and Azure faster than the market thinks.
8.He moved that capital into Alphabet. Doubled it from 3% to 5%. Now his largest tech position. The world’s best quality investor sold Microsoft and bought Google because he thinks Google’s moat is more durable in an AI world. Not the consensus trade.
9.The underlying thesis: “AI eats software.” If AI agents do the work humans used to pay per-seat SaaS licenses for, the whole SaaS model gets re-rated. Oracle, Adobe, Salesforce all ~40% off highs. Microsoft 25% off. Market is starting to agree.
10.When to sell? Not when something gets expensive. When conviction drops. Valuation is one variable, conviction is the other. What kills you isn’t being wrong, it’s permanent loss of capital.
11.He admits hardcore activism doesn’t work anymore. Too much of the shareholder base is passive index funds. And even when activism wins, you usually win in a bad business. “The business always wins.”
12.Counterintuitive take: there are more good companies in public markets than in private equity. The best businesses are too big for PE to buy. And when public companies sell something to PE, they’re selling the assets they want to get rid of.
13.On intuition: “thinking without thinking.” Pattern recognition from 20 years of reps. It’s how he sniffed out Wirecard while the German establishment was defending it. “Most investors trust authority too much.”
14.He basically stopped shorting. “You’re going to be eventually right but not be able to fund the losses.” The first guy to short Wirecard had to cover 19 years before it hit zero. Buffett told him he and Charlie studied shorting and concluded it was too hard.
15.He gives almost everything away. ~$500M a year. $10 prevents an unwanted pregnancy in Africa. $40 saves a child from severe malnutrition. $50 prevents permanent blindness.
16.Tangen asks: advice to young people? Hohn, who runs the world’s most profitable hedge fund: “Go on a spiritual path.” The guy who made $18.9B last year ends the interview saying only purpose and meaning matter.
The headline: the world’s best quality investor just sold his biggest tech compounder because he thinks AI is breaking the moat. Quietly, with conviction, on an 8-year horizon, while everyone else is still buying the AI winners of 2023.
Las facultades preparan a los chavales como si todos fueran a ser científicos. Pero el 98% va a terminar trabajando en una empresa.
Cuando acabas la carrera, te das cuenta de que sales al mercado laboral muy alejado de la realidad de una empresa.
Sales con la cabeza llena de teoría y llegas a tu primer trabajo sin saber ni por dónde empezar.
Yo acabé ingeniería sabiendo mucho de integrales y derivadas.
Pero cuando empecé a trabajar eso no le importaba a nadie.
El 95% de lo que estudié nunca lo apliqué.
La culpa es de un sistema que lleva décadas formando perfiles para un mundo que no existe.
No se dan cuenta de que la mayoría de la gente no va a ser científica. Entrará a trabajar y necesita saber buscar la aplicación de la técnica para resolver problemas reales.
Esa especialización teórica tan suprema debería quedarse para otras etapas.
Para un máster o un doctorado, pero no para la facultad.
Necesitamos mucha menos teoría y más aplicación práctica.
La universidad tiene que ser algo que te sirva para el día a día laboral.
España no tiene sólo un problema de natalidad. Tiene un problema de adultez confiscada.
La gente joven no deja de tener hijos porque haya fallado el mercado. Deja de tener hijos porque el Estado ha impedido que el mercado funcione donde más importa: vivienda, salarios, ahorro y creación de empresas.
La vivienda es el caso más claro. En España falta oferta. Se construye poco, se licencia lento, se regula demasiado, se amenaza al propietario con okupas, se interviene el alquiler y se castiga al inversor. Luego llega una demanda enorme: españoles que quieren independizarse, extranjeros que vienen a vivir, estudiantes, turistas, nómadas digitales, inmigración masiva. ¿Qué hace el mercado cuando la oferta está artificialmente limitada y la demanda sube? Sube el precio. Eso no es un fallo del mercado. Es el mercado gritando que los políticos han bloqueado la oferta.
Las casas donde podrían vivir jóvenes españoles formando familias ahora compiten por los mismos metros cuadrados con toda la demanda nueva. No culpo al extranjero ni al inmigrante: responden a incentivos. Culpo a los políticos que abren demanda sin liberar oferta, y después fingen sorpresa cuando el alquiler se come medio sueldo.
Al mismo tiempo, la inmigración masiva aumenta la oferta de trabajo en sectores de baja y media cualificación. Si entran muchas personas dispuestas a trabajar por menos, los salarios de entrada se deprimen. Si sube la oferta laboral y no sube al mismo ritmo la demanda de trabajo productivo, el precio del trabajo baja.
¿Y por qué no sube más la demanda de trabajo? Porque España expulsa a quienes la crean.
España castiga al exitoso con IRPF alto, sociedades, dividendos, cotizaciones, patrimonio, y el mal llamado impuesto de solidaridad. España es el único país de la UE que todavía insiste en gravar el patrimonio neto como si ahorrar, invertir y crear valor fuera una sospecha moral. El mensaje al empresario, al inversor y al profesional de alto rendimiento es claro: si te va muy bien, vete.
Y cuando se van los ricos no se va sólo “gente con dinero”. Se van clientes, inversores, fundadores, oficinas, restaurantes llenos, obras, empleadas del hogar, abogados, médicos privados, startups, proyectos, consumo, capital riesgo y demanda de trabajo. Se van los que convierten talento en empleo.
Entonces España queda atrapada en una pinza: más demanda de vivienda, menos oferta de vivienda; más oferta de trabajadores, menos demanda empresarial de alto valor; más impuestos, menos capital; más Estado, menos futuro.
El resultado cultural es tristísimo: la juventud se alarga hasta los 35 o 40. Los jóvenes viven con sus padres, no acumulan ahorro, no comprancasa, no tienen estabilidad, no se casan, no tienen hijos. Siguen siendo hijos cuando biológicamente deberían estar siendo padres.
España no necesita otro ministerio de natalidad ni otro cheque bebé. Necesita dejar de destruir las condiciones materiales de la vida adulta: vivienda abundante, impuestos bajos, salarios altos por productividad, libertad para construir, seguridad jurídica para invertir, empresas quecrezcan y jóvenes que puedan quedarse con el fruto de su trabajo.
La natalidad no se arregla subsidiando cunas. Se arregla devolviendo futuro.
PepsiCo just closed two Frito-Lay plants. 430 workers in California and 454 in Florida. Campbell's shut its chip factory in Massachusetts. Smucker took a nearly $1 billion loss on Twinkies. Hershey's confectionery volumes fell 5% in a single quarter. The reason is one molecule. Semaglutide. I manufacture chemicals. 23% of American households now have a GLP-1 user. Each one consumes roughly 800 fewer calories per day. J.P. Morgan estimates a $30-55 billion annual demand reduction in food. Nestle launched its first new American brand in three decades, built for people who eat less. The $12 trillion food industry employs 30% of the global workforce. A single molecule is restructuring what humans eat. The companies that ignored it got fried. Chemistry is always the bottleneck.
La vivienda en España no está cara por casualidad. Está cara porque el sistema está diseñado para que no baje.
No falta suelo físico. Falta suelo recalificado. Alrededor de Madrid hay espacio de sobra, pero no se convierte en urbanizable.
No falta demanda. Sobra gracias a la enorme cantidad de inmigrantes. Pero la oferta está bloqueada por:
– Años para conseguir licencias
– Regulación urbanística laberíntica
– Planes generales obsoletos
– Fiscalidad altísima
Y luego está el factor político: millones de votantes son propietarios. Cuando sube la vivienda, se sienten más ricos. Ningún gobierno quiere pinchar esa percepción.
Mientras tanto:
– Jóvenes sin acceso
– Alquileres disparados
– Movilidad laboral frenada
El resultado es claro: en las zonas donde la gente quiere vivir, no se construye lo suficiente.
Si quieres que baje la vivienda, hay que hacer cinco cosas:
1) Liberar suelo
2) Acelerar licencias
3) Simplificar regulación
4) derogar ley de alquileres.
5) bajar la carga fiscal a la vivienda.
Cataluña siempre quiso ser diferente. Ahora lo es.
Cuando llegué a España en 1995, Cataluña llevaba décadas insistiendo en que era una nación distinta. Pero la gente era española, se vestía igual.
Treinta años después, Cataluña sí ha logrado diferenciarse. Solo que no de la manera que imaginaban sus líderes independentistas.
Once de los quince barrios con mayor porcentaje de extranjeros en toda España están en el área metropolitana de Barcelona. El Barri Gòtic tiene hoy un 67% de residentes extranjeros, el Raval Nord un 50,5%. Los barrios equivalentes de Madrid están poblados fundamentalmente de venezolanos, colombianos y peruanos que hablan español desde el día que aterrizan. Que contribuyen a la seguridad social un 40% más que los africanos que predominan en Cataluña. En el Raval, la lengua que se escucha es el árabe y el urdu y el paro es mayor. Es más todo el dinero que Cataluña logró sacarle a Pedro Sanchez , los catalanes lo pierden dandole beneficios a los africanos y pakistanies en el paro, con el IMV o presos.
Los que soñaban con una Cataluña diferente tenían razón en una cosa: el futuro de Cataluña será muy distinto al de Madrid.