"Cuando el gobernante se declara dueño de la verdad y no admite debate alguno, convoca a los senadores no para escuchar opiniones sino para imponer la suya. Y así, la grandeza natural del Senado degenera en espectáculo de servidumbre".
(Juvenal. Sátiras)
⭕️ÚLTIMA HORA| Armengol no permite que se vote las enmiendas de PP y Junts para pedir elecciones generales.
El PSOE se cree que el Congreso es una extensión de la sede de Ferraz.
Un millón y medio de personas en el centro de Madrid acompañando al Papa León XIV.
0 contenedores quemados, 0 cargas policiales, 0 pintadas en comercios.
España, hay esperanza.
🔴 #URGENTE | Salen a la luz los whatsapps del periodista de ABC Joan Guirado con Koldo:
Prometía lealtad a la trama corrupta y decía ser un infiltrado en la derecha: “hago de infiltrado con los malos”
¡Qué toda España conozca a este vendido!
Exclusiva de @JorgeCalabres.
ZAPATERO, IMPUTADO. TIC TAC.
Voy a analizar sin piedad todo el caso Plus Ultra, la red de influencias y los movimientos millonarios.
Empezamos en una hora. Me cansé de ser buena onda.
🔴 #ÚLTIMAHORA | La UDEF vincula la trama de Zapatero con el control de minas de oro y níquel en Venezuela para comerciar con "amarillo"
Es el principio del fin del socialismo corrupto.
Imagino que debéis pensar que a estas alturas la #LeyELA ya es una realidad y que nos riega a todos con abundancia, como hacían suponer las opulentas cifras anunciadas a bombo y platillo hace ya casi siete meses. Nada más lejos de la realidad. Para más del 99% de nosotros sigue siendo una entelequia y para muchos no pasará de ser un espejismo, un oasis al que nunca llegarán —o llegaremos—, como consecuencia de los requisitos de aplicación impuestos por quienes no entienden —o no quieren entender— cuál es nuestra situación y cuáles son nuestras necesidades.
Entre hoy —con este escrito dirigido al común de la ciudadanía— y mañana —con otro destinado a nuestros gobernantes, pero que ni siquiera leerán—, trataré de explicar dónde estamos y hacia dónde vamos. Ya advierto, muy a mi pesar, que no es a donde pretendíamos estar ni a donde querríamos llegar. Siento extenderme, pero no es fácil plasmar la situación y el sentimiento de tristeza y frustración que todo esto nos produce en un texto breve, pues tenemos la sensación de haber estado nadando sin tregua para, al final, morir ahogados en la orilla.
1. LUCES Y SOMBRAS DE LA #LeyELA.
Desde que en octubre de 2024 se aprobara la #LeyELA, el logro y su implantación han estado rodeados de luces y sombras. Lamentablemente, más de las segundas que de las primeras.
Las luces se concentran en la promesa de una garantía pública de atención y supervisión especializada de 24 horas. No me lo invento, lo manda la ley.
Esto, en la práctica, supondría que cualquier afectado que desease seguir viviendo aun cuando sus cuidados fuesen muy exigentes, podría seguir haciéndolo con independencia de sus recursos económicos y sin temor a ocasionar un descalabro financiero a sus familiares.
En definitiva, daría respuesta a la demanda que ha constituido la clave de bóveda de la reivindicación del colectivo #ELA desde el principio. De entre todas las cosas que reconoce la #LeyELA, ésta era el Santo Grial, la única a la que por nada del mundo podíamos renunciar. Las demás eran accesorias y, llegado el caso, incluso sacrificables en pro de nuestra piedra filosofal, la que garantiza el derecho a la vida de quien, a pesar de lo duro de su enfermedad, quiere seguir en este mundo para ver cada día el rostro de sus hijos, de su pareja, de sus seres queridos…
Las sombras, en cambio, derivan de la legítima expectativa en cuanto al logro anterior. Un logro que, como hemos visto, constituía la joya de la corona. Sin embargo, lo que sobre el papel parecía la más bella perla en octubre de 2024, fue mostrando taras por la larga espera, y también impurezas —a raíz de la aprobación del RDL 11/2025—.
Por lo que respecta a las primeras, las taras, no hace falta ser Séneca para comprender que unos enfermos con tan exigua esperanza de vida no pueden, porque sus días están contados, soportar la desidia de los gobernantes ni la desmesura de los tempos de la política —excepto cuando a sus hacedores interesa apretar el acelerador por causas más nobles que salvar vidas: un puñado de votos, un sillón, cuatro años de poder…—
En cuanto a las impurezas, que no solo afean la perla vista de cerca, sino que la hacen incluso repulsiva para buena parte de los afectados sin tan siquiera acercarse a ella, han venido de la mano del RDL 11/2025. Él solito ha hecho desaparecer todo el esplendor que se preveía con la #LeyELA al hacer que ésta, en buena parte, haya sucumbido engullida por el Sistema de la Dependencia.
- Un sistema que impone copagos a los beneficiarios a cambio de unas prestaciones necesarias para salvar sus vidas.
- Un sistema que insiste en cercenar las pensiones de los afectados deduciendo el importe de la prestación de sus complementos, rebañando con ello el 40% de sus ingresos aproximadamente —como si haber pasado todos estos años penando en solitario no hubiese sido ya, por sí solo, suficiente padecimiento para esas familias—.
- Un sistema cuya rigidez les dificulta —o más bien les imposibilita— la contratación de sus actuales cuidadores al eliminar de la ecuación la prestación de cuidados en el entorno familiar.
Sí, la ayuda llega tarde y mal, sin escuchar las verdaderas necesidades ni contemplar, como mal menor, una disposición transitoria que posibilite la adaptación de la ley a los enfermos que ya llevan tiempo luchando por sus propios medios y no exigir, en cambio, que sean éstos los que se adapten a aquélla desde el principio, olvidando y dejando atrás, sin anestesia, todo y a todos los que hasta ahora han contribuido a su subsistencia.
En definitiva, y para concluir, los afectados pedíamos aquella clave de bóveda, aquella joya de la corona y, sin embargo, se nos está entregando una piedra amorfa incapaz de sustentar el resto de la bóveda y, por otra parte, una joya tan dañada y marchita, que sus gastos de mantenimiento y reparación, sin superar su valor, son tan elevados que muchos afectados no podrán hacerles frente sin que su economía familiar se vaya a pique.
Hasta tal punto es así, que de no cambiar dichos términos, para buena parte de los enfermos de #ELA y enfermedades similares, no existirá diferencia entre el antes y el después de la aprobación de la #LeyELA, pues no podrán acogerse a sus beneficios al no poder hacer frente a los costes asociados o no querer desprenderse de sus cuidadores de confianza porque, cuando tu vida depende de quien te cuida, la confianza en esa persona y el conocimiento mutuo no son algo menor.
¿Dónde nos deja eso? A algunos —o a muchos— los devolverá de golpe a la casilla de salida, volviendo al tormento de tener que pensar otra vez en si tendrán que recurrir, llegado el momento de insostenibilidad de los cuidados en el entorno familiar, a dejarse llevar resignadamente —eutanasia o sedación—, como si nunca hubiese existido una ley que les reconocía el derecho a una garantía pública de atención y supervisión especializada de 24 horas.
De momento, y solo como apunte, a finales del mes pasado —un año y medio después de la aprobación de la ley— 72 afectados teníamos reconocido el grado III+ en Cataluña sin que ninguno recibiese aún la prestación prometida. Unos, por la pasmosa lentitud de la Administración. Otros, además, porque jamás la podrán solicitar bajo los actuales condicionantes económicos. Unos parámetros que gravan los servicios de índole sanitaria que precisamos para vivir como si fuesen de naturaleza social y que, por otra parte, tienen un efecto devastador en nuestras economías, pues hablamos de cuantías muy elevadas hasta ahora jamás manejadas en el ámbito de la Dependencia, un sistema que se rige por unas reglas trasnochadas para sí mismo, cuanto más para este nuevo grado y para unas prestaciones sin precedentes.
El colmo de todo lo encontramos, además, en el diferente trato por parte de las CCAA, que dan lugar a afectados de tercera división —con copago y deducción de complementos—, de segunda —sin copago, pero con deducción de complementos y, en algún caso, también con cuantías más elevadas— y de primera —sin copagos ni deducciones—. Un despropósito para hacer frente a una enfermedad o enfermedades, que no entienden de fronteras entre Estados y mucho menos de divisiones administrativas internas.
Aún no es tarde para rectificar aunque, como dice el refrán, si rectificar es de sabios, tal vez ahí esté la raíz del problema.
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Jajajajajaja ni este teatro lamentable le sirvió para ganarme el juicio. Imaginaos lo burdo que tuvo que ser lo que denunciaba. Por cierto, que vocecilla se le pone ante la jueza a la verdulera, maleducada y faltona de RTVE. La magistrada no es Javierito, se nota.
🔴 España es el único país de la UE con Impuesto al Patrimonio.
🔴 Impuestos a las empresas y al trabajador por encima de la media.
🔴 1º en paro.
🔴 PIB per cápita 4000€ por debajo.
¿Y nos hablan de “presión fiscal”?
Comparemos bien.
ESPAÑA ES UN UN INFIERNO FISCAL
La televisión pública TVE presenta un documental sobre el apagón que no es más que un ejercicio de exculpación de Red Eléctrica de España, de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia y del Gobierno, en el marco de una política energética condicionada por decisiones ideológicas y no técnicas.
El tráiler del documental titulado ’Se nos ha ido de las manos’ pone en primer plano a representantes del lobby renovable, con un evidente conflicto de intereses, que reducen todo a un mensaje simplista, casi infantil, y desvían el foco de lo que realmente falló. Nadie serio sostiene que la culpa sea de «las renovables». El problema fue otro.
Los audios filtrados entre técnicos del sistema y operadores, que Red Eléctrica no quiere que se hagan públicos, son especialmente reveladores. En ellos se describe la dificultad de gestionar una proporción elevada de generación variable sin suficiente respaldo firme, con referencias explícitas a la falta de nuclear en el sistema en momentos determinados. No es un debate teórico, es la operativa real en situaciones críticas y bajo tensión.
El sistema se operó durante muchos días con una proporción insuficiente de potencia firme frente a generación variable. Lo sabemos todos en el sector eléctrico, incluso los participantes en el documental. La potencia firme es la que puedes programar y que aporta estabilidad cuando la necesitas, como la nuclear, los ciclos combinados de gas y la hidráulica gestionable. La generación variable depende del recurso en cada momento, como la eólica y la solar.
Cuando esa relación se desequilibra, faltan inercia, control de tensión y capacidad de respuesta rápida, que es lo que mantiene la estabilidad de la red. Por eso, desde el apagón, Red Eléctrica opera en modo reforzado, con más potencia firme programada y más restricciones técnicas para sostener el sistema. Es una operación más conservadora que encarece el precio de la electricidad, pero aumenta la seguridad. Ese cambio es un reconocimiento tácito y una prueba de que antes del apagón faltaba potencia firme.
A esto se suma un fallo de diseño que se arrastra desde hace años. Red Eléctrica de España ya había advertido de la necesidad de reforzar los requisitos de control de tensión en renovables, pero la CNMC no adaptó la normativa. Tras el apagón se introdujeron cambios para exigir mayor capacidad de control, pero el sistema sigue operando en modo reforzado. Eso indica que la corrección llega tarde, que su despliegue no es inmediato y que, incluso así, no sustituye completamente el papel de la potencia firme.
La CNMC ha reaccionado abriendo decenas de expedientes sancionadores a múltiples agentes del sistema, incluidas centrales nucleares. Todo apunta a un movimiento que tarta de diluir responsabilidades y desplazar el foco. Muchos de esos expedientes previsiblemente se cerrarán sin consecuencias dentro de meses, cuando el impacto mediático sea inexistente. Aunque yo me encargaré de recordarlo.
El Gobierno adoptó una posición defensiva desde el primer momento. Fue el propio Pedro Sánchez quien afirmó que el apagón no fue culpa de las renovables y que la nuclear no lo evitó, obviando que más del 50% del parque nuclear estaba parado con autorización de Red Eléctrica, y fijando así el marco ideológico del debate desde el inicio. Ese énfasis no responde a una acusación técnica dominante, sino a la necesidad de proteger una política energética concreta de «apostarlo todo al verde».
La responsabilidad no es difusa, recae en quien opera la red, en quien regula y en quien fija las directrices. Red Eléctrica debía garantizar la seguridad de suministro, la CNMC debía establecer tiempo los requisitos técnicos, y el Gobierno es quien define la orientación de la política energética bajo la que se toman esas decisiones tan temerarias.
Desde el 24 de abril de 2024 que fue imputada formalmente Begoña Gómez, nadie le había preguntado por sus delitos de corrupción hasta hoy.
Esto es lo que realmente nos debería preocupar a todos y no que se haga la pregunta.