No es justo, definitivamente no es justo. Con los servicios de emergencias casi inexistentes y el sistema de salud pública en ruinas, no podía pasarle esto a Venezuela.
Colombia está convertida en el lugar de destino del turismo sexual estadounidense y de los hombres que buscan un "paraíso legal" para hacer realidad todas las perversiones con menores de edad que su país de orígen les prohibe. Esto está pasando desde hace tiempo y es inexplicable que el gobierno colombiano no haya implementado un sistema de revisión de antecedentes a los hombres que viajan solos y que buscan ingreso al país. No puede ser que las ganas de hacer plata con el turismo nos ponga en la posición de sacrificar la seguridad de los niños. De la misma forma, ¿quién está regulando a Airbnb y las plataformas similares? ¿quién se está asegurando de que le estén aplicando las revisiones necesarias a los clientes de esta y otras plataformas?
Tanto discurso sobre la dignidad y la autonomía y estamos convertidos en un país en donde los extranjeros pueden venir a hacer lo que les dé la gana sin enfrentar ninguna consecuencia legal.