Habrá momentos en los que verás oscuro, te quedarás sin norte y perderás el control que crees tener en tu vida. Saldrás de tu zona de confort pero al final, por más oscuro que esté quiero que sepas que Dios nunca te abandona. Simplemente el está a cargo 💙💙💙💙
En esta noche resuena la voz de la Iglesia: «¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!». Es otro “contagio”, que se transmite de corazón a corazón, porque todo corazón humano espera esta Buena Noticia. Es el contagio de la esperanza: «¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!».
Si la lucha es grande o pequeña, si los enemigos parecen muchos o pocos, siempre, en todos los casos, es el Señor Jesús quien nos da la bendición.
Nosotros nos preparamos para la batalla, pero Dios es quien nos da la victoria.
Escribe AMÉN si confías en el gran amor de Dios.