A la civilización le iría mejor, si con la misma dedicación que invierten los seres humanos, para ser más jóvenes y delgados, la invirtieran en ser menos idiotas e ignorantes.
Entrena piernas. Fortalece tus glúteos. Haz sentadillas. No para verte mejor. Para subir escaleras a los 70. Para levantarte del piso a los 75. Para seguir haciendo tus cosas solo a los 80. El cuerpo que construyes hoy es tu independencia de mañana.
Lee todos los días. Lee textos cortos y largos. Lee libros físicos. Lee más sobre lo que te interesa. Persigue tu curiosidad. Lee antes de dormir para calmar tu mente. Subraya. Recuerda. Reflexiona. Mientras más lees, más fácil se vuelve concentrarte, comprender ideas y pensar con claridad. Leer es entrenamiento de fuerza para tu mente.
Mientras el cambio siga sintiéndose como algo temporal o ajeno a quién eres, será más fácil regresar a lo conocido. El trabajo no consiste solo en cambiar una conducta, sino también en ampliar la idea de lo que crees posible para ti.
Cuando las personas dicen: “soy así”, en realidad están hablando de 𝘂𝗻 𝗿𝗲𝗽𝗲𝗿𝘁𝗼𝗿𝗶𝗼 𝗱𝗲 𝗰𝗼𝗻𝗱𝘂𝗰𝘁𝗮𝘀 𝗮𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱𝗶𝗱𝗮𝘀, y por lo tanto, son modificables y reemplazables por conductas alternativas y funcionales.
En sectores críticos del feminismo, se divulga la idea errónea de que el feminismo nunca logró ampliar derechos para las mujeres. Esto es falso, y propio de un pensamiento tribal. Una cosa es afirmar que no todo derecho para las mujeres fue conquistado por el feminismo, y otra muy distinta negar que en el pasado haya tenido alguna utilidad. Veamos un ejemplo poco conocido.
A fines del siglo XIX, las mujeres podían estudiar en las universidades de Gran Bretaña, pero les impedían obtener el título al egresar. ¿Cómo lo fundamentaban? Declarando que su formación intelectual podía enriquecer su rol de madre, pero que ingresar al universo masculino del trabajo consumía recursos de su aptitud reproductiva. Recién después de la Primera Guerra Mundial las mujeres que terminaban la universidad pudieron obtener un título habilitante, y esto ocurrió por diversas razones: el activismo del movimiento sufragista y feminista, la necesidad de reemplazar a los varones en los puestos de trabajo durante la Primera Guerra Mundial, la demanda de profesionales mujeres en algunas áreas como medicina, enseñanza y asistencia social, áreas en las que se consideraba inapropiado que un hombre atendiera a mujeres, y el hecho de que las propias mujeres crearan instituciones educativas como Girton y Newham en Cambridge.
Negar que las mujeres conquistaron derechos no es revisar la historia: es hacerle bullying al pasado hasta que coincida con la tribu.
¿Vas a vivir para complacer a todos?
Los juicios ajenos cambian cada día.
Hoy te aplauden, mañana te critican.
El estoico vive según sus principios, no según la aprobación.
Quien se conoce, no necesita gustar.
Para cárteles como el de Sinaloa, el de Juárez o el del Golfo, los cigarros de contrabando son una de las fuentes de ingresos más llamativas por su facilidad de venta, que se concentra en mercados, cruceros o tienditas.
Hay conductas con las que no hay que ser ni empáticos ni tolerantes. Hay conductas que, al observarlas, deben hacernos reflexionar seriamente sobre si queremos eso en nuestra vida.
No, no hay que aguantarlo todo.
NeuroFacto
El enamoramiento es un estado dopaminérgico transitorio: se activa el sistema mesolímbico (área tegmental ventral y núcleo accumbens), aumenta la dopamina (euforia y foco obsesivo) y disminuye la actividad de la corteza prefrontal, reduciendo el juicio crítico; neuropsiquiátricamente comparte rasgos con estados hipomaníacos y esquizofrenia. Es un desbalance funcional… pero con excelente marketing evolutivo. Feliz #SanValentín.
Hace más de 170 años ya Marx nos había advertido sobre aquellos que usan la palabra libertad en todos sus discursos.
A los argentinos no les mintieron, simplemente nunca se enteraron que la libertad de la que hablaba Milei era la del empresario.
La patologización de la timidez es el gran negocio de la década. Pasamos de aceptar que existen personalidades introvertidas a etiquetar cualquier falta de "chispa" social como un trastorno. No te falta una pieza, te sobra presión por ser el alma de una fiesta que ni te gusta.
Dormir mal es como iniciar un efecto dominó que arruinará nuestro estado de ánimo, nuestra capacidad de concentración, productividad, nuestra paciencia con otras personas y nuestras ganas de comer bien o hacer ejercicio.
Dormir debe ser nuestra prioridad