Escribo sobre lo que fue y lo que pudo haber sido nuestra historia.
Aquella que me enseño a amar ya no existe, físicamente no murió pero ciertamente ya no está.
El humo se alza por encima de la taza. El aroma del café me lleva a degustar tus recuerdos. Enciendo la televisión y encuentro aquella serie que solíamos ver. Una lágrima recorre mi mejilla mientras mi corazón se arruga al recordar tu compañía.
Hoy, recordándote, me convencí de que las tres mejores decisiones que he tomado en mi vida han sido haberte robado aquel beso, haberme alejado de ti aquel día de Mayo y desaparecer como fantasma, luego de aquel fervoroso reencuentro donde comprendí por qué me aparté de ti.
Tras besar sus labios y, embriagado de su sensualidad, alcancé a escuchar lo que decía:
“Regálame tu corazón.
Déjame entrar a ese lugar
donde nacen las flores...”
La locura y el arrebato se apoderaron de mis ansias de tenerla entre mis brazos, de sentirla mía y de sumergirme en su mirada.
Y es que eres ese ser angelical que enciende mi pasión y, al mismo tiempo, me llena de paz. De regalarte algo, lo daría todo por estar, aunque sea un solo instante, dentro de tu humedad, donde nacen tus pasiones y la excitación corona tu placer.
Qué borrachera
de los sentidos,
qué vida tan feroz
para lo que me duelen
los gritos.
Ya no quiero ser
feliz,
me conformo con
ver el mar los días pares.
Con tener un libro
para sanar.
Con que no me vuelva
a dañar nadie.
☕☕
Para qué cantar al viento
si mi melodía es triste cuando miro y no te encuentro,
para qué sirve mi voz
si se estremeció con frío al no sentir tu calor,
hoy no es la mejor canción
mejor escucho el rumor que el mar me trae con la brisa
y abraza mi corazón.
#LaPoesíaenelAmor