Yolanda Díaz candidata a dirigir la OIT.
En vez de dejar que esta señora vuelva al ostracismo intelectual, del que nunca debería haber salido, vamos a intentar colocarla en un puesto internacional.
El puesto de Director General de la OIT está remunerado con unos 310.000 euros anuales.
A los que hay que sumar la vivienda y los gastos de representación.
Se quedaría en torno a 500.000€ anuales.
Y exentos de impuestos, cómo no.
Ahora entendemos por qué encubre la corrupción de Sánchez.
Un comunista no puede dejar de ganar pasta una vez que se coloca. Es como una adicción.
Pero eso sí, siempre es por tu bien.
La opinión de una analfabeta funcional en criminología y ciencia policial carece de toda validez. Más aún, la mera existencia política de Ione Belarra es irrelevante: ya no engañan a nadie. Un juez —de esos a los que ella llama “fachas”— le explicará sin margen de duda que no puede acusar impunemente de asesinato a policías, sin autopsia, sin investigación ni pruebas.
No busca justicia ni verdad: es puro odio hacia quienes se juegan la vida conteniendo la violencia. Señalar al que protege mientras ella blanquea al agresor es su única política.
Forma parte de una clase política que promueve la llegada masiva e incontrolada de personas procedentes de culturas donde la violencia es un instrumento normal para resolver conflictos y donde la mujer es un objeto. El resultado es evidente: más delincuencia, más inseguridad y más víctimas, especialmente mujeres y clases populares.
Fue parte del Gobierno que aprobó la ley del solo sí es sí, liberando antes de tiempo a miles de agresores sexuales. Criminales libres, policías señalados: ese es su modelo.
Y mientras demoniza a la Policía, se fotografía sonriente con Otegi, quien fuera dirigente de ETA, organización terrorista que cuenta con cientos de policías asesinados.
No es un error ni un exceso verbal. Es una forma de hacer política: proteger al delincuente, desarmar a quien nos protege y convertir la seguridad en un problema ideológico.
Las consecuencias las pagamos todos. Especialmente quienes viven en barrios que ella nunca pisa.
👮♂️👮♀️Despedimos el día agradeciendo a S.M. el Rey por presidir hoy el acto conmemorativo del 30º aniversario de la Unidad Central de #Ciberdelincuencia y el 50º aniversario de la unidad #TEDAX-NRBQ
🛡️Un privilegio contar con su presencia y tener la oportunidad de mostrar el trabajo realizado en estas décadas por estas unidades
#BuenasNoches
«Excusatio non petita, accusatio manifesta.»
Red Eléctrica ha anunciado que limitará la velocidad de conexión de las instalaciones renovables a la red de transporte para evitar nuevos episodios de sobretensión. Las plantas solares y eólicas de más de 5 megavatios deberán alargar sus rampas de subida y bajada de potencia de dos a quince minutos.
Según el operador del sistema, la medida busca «reducir las variaciones bruscas de tensión» que se han detectado en los últimos meses, antes y después del gran apagón del 28 de abril de 2025.
Pero más allá del argumento técnico, esta decisión es también una confesión implícita de su propia responsabilidad en aquel apagón y en la fragilidad creciente del sistema eléctrico. El problema no son las renovables, sino el desequilibrio que se ha creado al reducir la proporción de generación síncrona (la que aportan las centrales nucleares, hidráulicas y de gas) que garantiza el control tanto de la frecuencia como de la tensión. Estas tecnologías estabilizan la red porque están físicamente acopladas a ella: sus enormes generadores giran al mismo ritmo que el sistema y compensan cualquier desviación en milisegundos, además de añadir o absorber potencia reactiva que se traduce en control de la tensión de la red.
Las renovables, en cambio, al operar mediante inversores electrónicos, no ofrecen esa inercia natural ni ese control de reactiva. Por eso, cuando se concentra demasiada generación no síncrona, la red se vuelve más inestable y aparecen oscilaciones y sobretensiones como las que Red Eléctrica intenta ahora contener ralentizando las rampas de producción. Pero limitar a las renovables no soluciona el problema de fondo, solo lo maquilla.
Todo el sector sabe que el apagón de abril fue consecuencia directa de este desequilibrio. La solución no pasa por frenar a las renovables, sino por acompañarlas con generación firme y limpia que mantenga estable la tensión y la frecuencia sin encarecer el precio ni aumentar las emisiones. Las centrales nucleares y las hidráulicas cumplen ese papel de columna vertebral del sistema: aportan estabilidad, previsibilidad y bajas emisiones. Son ellas las que garantizan que la red siga en pie cuando el viento amaina o el sol desaparece.
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Han movilizado un buque de la Armada para hacer de niñera de esta hiena, pero mandaron al agua a David y Miguel Ángel en Barbate con una mierda de zodiac y un "salid ahí y haced lo que podáis". No sé si alguna vez se podrá hacer justicia a todo lo que hemos vivido estos años.
Ayer este compañero se quejaba de la inseguridad jurídica que tenemos a día de hoy en España con unas magnificas palabras.
Pues bien, un día después, se anuncia un acuerdo entre PSOE y BILDU en el que se va a reformar la L.O 4/2015.
¿Quiere decir eso que los jefes han recapacitado y van a dotar de mayor seguridad a la Policía? No.
Entre otros puntos se van a modificar las faltas de respeto y pasar de graves a leves la desobediencia y prohibir las pelotas de goma.
Algún día entenderéis el motivo de nuestras quejas.
Si la Policía no puede trabajar segura el mayor afectado es la propia sociedad.
A ver si lo he entendido.
Puedo decir "odio a los turistas", poner en mi bar un cartel de "no admito madrileños"; escribir en Twitter "la única iglesia que ilumina es la que arde", decir "arderéis como en el 36", llamar pederastas a todos los curas y torturadores a todos los policías. Puedo celebrar el "Ospa Eguna", día del odio a la Guardia Civil. Puedo Insultar todos los días a todo el mundo llamándole fascista, racista y nazi, puedo inventar que "la mayoría de atentados en Europa son de ultraderecha". Puedo subir a redes sociales, foros y blogs la caricatura de la familia real y decir que "haré recortes con guillotina", quemar la foto del rey y la bandera de España. Puedo llevar una pegatina en mi coche que ponga "Gora ETA". Puedo distribuir panfletos feministas radicales diciendo "castra al varón" o "si es niño, aborta" o "machete al machote". Hacer chistes sobre Ortega Lara y decir cuando fue rescatado del zulo que "Ortega vuelve a prisión". Puedo hacer chistes de Carrero Blanco y su récord de salto de altura, puedo homenajear a terroristas, vandalizar las tumbas de las victimas, acosar a vecinos hasta que se marchan del país Vasco. Puedo decir que tengo "RH diferente y hecho diferencial" y que el resto de españoles son genéticamente inferiores. Puedo negar una pandemia, después decir que "como mucho, habrá algún caso" y más tarde decir que sigo recomendaciones de expertos que, años después, jamás aparecieron. "Puedo inventarme que un "ultraderechista me ha grabado en el culo con una navaja la palabra maricon" y hacer que el presidente del gobierno y el ministro den una rueda de prensa asegurando que es verdad. Puedo decir que los "los niños tiene derecho a tener relaciones sexuales con quienes les dé la gana", puedo...
La verdad es que puedo hacer muchas cosas porque vivo en un país muy libre. Todo eso es libertad de expresión y verdad absoluta acreditada por los verificadores y los comités de expertos.
Pero no puedo decir "estoy harto de inmigración ilegal desbordada y de extranjeros que delinquen" ni que "los extranjeros cometen en proporción más delitos que los españoles" aunque los datos del ministerio del interior así lo certifiquen, porque soy ultraderecha, estoy cometiendo un delito de odio y es un bulo.
Si; lo he entendido.
Eran un español, un estadounidense y un australiano, que no se juntaron para un chiste sino para ofrecernos un momento sublime de magia musical.
No se lo pierdan; emociona de veras.
Todos lo abrazan. Fede Valverde pide ovación. Puño arriba, beso al escudo y emoción pura. Imagina terminar tu carrera así. Toni Kroos se fue por la puerta grande.