Dormir con algo de luz —la tele encendida, la persiana entreabierta, el led del router— se asocia a más riesgo de infarto e ictus. El cuerpo detecta esa luz con los ojos cerrados y te desajusta el ritmo circadiano. Oscuridad total: de lo más barato que puedes arreglar esta noche.
We are officially entering “Global Water Bankruptcy”.
The UN has announced that we will start running out of clean water (drinking, cooking, showering, dishes, laundry, etc.) in the next few years.
Water won't always be free. When clean water becomes scarce, it will be privatized, priced, and controlled. You will pay for it. And those who can't pay won't survive.
Data centers don’t actually need water. Data centers need cooling system and they are using water because it’s the most cheapest way to do it. Water should be for people before profits.
The world must remember that we live in a society, not an economy.
Toca proponer una idea que parece transgresora:
¿Qué tal si los acuerdos petroleros, la deuda externa y las decisiones económicas que van a comprometer a Venezuela durante décadas se negocian con un gobierno legítimo, electo, estable y técnicamente capacitado?
Un gobierno que no esté vinculado a crímenes de lesa humanidad, narcotráfico ni gran corrupción.
Esto podría resultar hasta sexy: bajar el riesgo país, tener reglas claras y contar con interlocutores serios. ¿Se imaginan?
Puede parecer más fácil hacer negocios con un chavismo inescrupuloso y lleno de traiciones internas, dispuesto a hacer concesiones con tal de permanecer en el poder. Pero esa misma fragilidad es parte del problema, porque la racionalidad económica va de la mano con las condiciones políticas y la dictadura es un pantano pestilente difícil de blanquear.
Venezuela ya tiene una historia de expropiaciones, arbitrajes, deudas e incumplimientos. Los mismos que intentan negociar hoy con Estados Unidos son responsables de la detención, desaparición y tortura de rehenes estadounidenses. Todo su aparato represivo sigue intacto hoy.
En cambio, para atraer inversiones grandes y duraderas hacen falta instituciones, transparencia, rendición de cuentas y reglas que sobrevivan a quienes estén en el poder. Esa confiabilidad no la pueden brindar criminales.
Sabemos que construir eso es más difícil.
Pero las cosas bien hechas tienden a salir mejor.
Amigos, se los digo con inmenso cariño: disfruten la vida. No se amarguen. Sean amables, sonrían, abracen a su gente querida. Expresen el amor y la amistad que sienten. No pierdan tiempo en peleas que no valen la pena. La vida no es mañana ni después. La vida es este momento. Justo ahora.
El verano de 2026 ha sido el más cálido de la serie histórica en Europa occidental.
Supera al histórico verano de 2003 y, además, con cierto margen (más de 0,5 °C de diferencia).
El cambio climático antropogénico provoca que veranos como este sean cada vez más frecuentes.
August 2026 was the world’s warmest month on record, tied with July 2023. According to @CopernicusECMWF C3S, it was also the warmest summer ever recorded in Western Europe.
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Acabamos de sufrir el mes más cálido jamás registrado a nivel mundial (+1,65°C) junto con las temperaturas récord de la superficie del mar. Y con el Súper Niño recién asomando.
Casi toda la agenda informativa es irrelevante e intrascendente respecto a esto.
Temporada 2003. Los Patriots pierden 31-0 🆚 los Bills en la semana 1️⃣:
🔻Tom Brady: 14/28 pases, 4 INT, 123 yardas, 0 pases de TD.
New England terminó ganando el Super Bowl esa temporada 🏆
Un mal inicio no es más importante que un buen cierre. Aprender, mejorar, crecer. #OnToSteelers
[Créditos: @Brycen2047]
What a privilege it is to be able to run, afford a gym, buy healthy food, pay bills, have legs that walk, eyes that see, a brain that functions, work every day, and take our bodies to their fullest potentials.
El último Informe sobre la Brecha de Emisiones de Naciones Unidas lanza un mensaje especialmente importante: mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 °C durante todo este siglo es ya extremadamente improbable con la trayectoria actual de emisiones. Naciones Unidas considera muy probable que la temperatura media global supere temporalmente ese umbral durante la próxima década. Esto no significa que el objetivo de 1,5 °C haya dejado de tener sentido, sino que la prioridad pasa a ser conseguir que ese rebasamiento sea lo menor y breve posible.
El problema principal continúa siendo la enorme distancia entre los compromisos climáticos y las reducciones de emisiones necesarias. Incluso si todos los países cumplen íntegramente sus compromisos actuales, el planeta se encamina hacia un calentamiento de aproximadamente 2,3-2,5 °C para finales de siglo. Si únicamente tenemos en cuenta las políticas que ya están realmente en marcha, el calentamiento podría situarse alrededor de 2,8 °C.
Para mantener una trayectoria compatible con 1,5 °C, las emisiones mundiales tendrían que disminuir aproximadamente un 40 % para 2030 y un 55 % para 2035 respecto a los niveles de 2019. Sin embargo, las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero todavía aumentaron un 2,3 % en 2024, hasta alcanzar aproximadamente 57,7 gigatoneladas de CO₂ equivalente. La diferencia entre lo que estamos haciendo y lo que sería necesario continúa siendo, por tanto, enorme.
Una de las conclusiones más importantes es que superar 1,5 °C no equivale automáticamente a perder definitivamente ese objetivo. El planeta podría superar temporalmente ese nivel y posteriormente reducir el calentamiento hacia 1,5 °C durante la segunda mitad del siglo. Pero hacerlo exigiría reducciones mucho más rápidas de las emisiones y probablemente retirar grandes cantidades de CO₂ de la atmósfera mediante sumideros naturales y tecnologías de eliminación de carbono.
Por eso Naciones Unidas insiste en una idea fundamental: cada décima de grado importa. Un mundo que se caliente 1,6 °C será menos peligroso que uno de 1,8 °C, y muchísimo menos que uno de 2,5 o 3 °C. Cada fracción de grado que consigamos evitar reduce la intensidad y frecuencia de muchos fenómenos extremos, los daños sobre los ecosistemas y las sociedades y las necesidades futuras de adaptación.
También existe una señal positiva. Desde la firma del Acuerdo de París en 2015, las proyecciones de calentamiento han descendido considerablemente. Entonces se estimaba una trayectoria cercana a los 3-3,5 °C, mientras que actualmente los compromisos anunciados podrían situarla alrededor de 2,3-2,5 °C. El rápido crecimiento de las energías renovables y el desarrollo de otras tecnologías bajas en carbono demuestran que existen herramientas para reducir las emisiones. El problema es fundamentalmente la velocidad y la escala a las que se están aplicando.
#calentamientoglobal #cambioclimatico #nacionesunidas #temperatura
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