He estado 4 días en Portugal, y sin ser algo escandaloso, he de decir que no me he tomado ni un café malo. Me pasó lo mismo en Malta hace unos años. En España es casi imposible beberse uno que no sea una mierda (sin contar las cafeterías de especialidad).
Tu t'appelles Hans, t'as 31 ans et tu sors du match de la coupe du monde.
L'Allemagne s'est faite humilier par le Paraguay (il y a plus d'Allemands dans leur équipe que dans la tienne).
Le lendemain 6h45 tu retournes bosser, taxé à 60% pour financer la transition énergétique, les changements de sexe et les aides sociales distribuées par ton gouvernement aux migrants Érythréens qui se déclarent homosexuels pour rentrer dans les cases.
Cet été, tu le passes sous 38 degrés et sans clim clim parce que ton parti écologiste l'a qualifiée d'arme de destruction massive.
Au supermarché la bratwurst, tes saucisses préférées ont été remplacées par du soja gris KlimaFleisch subventionné par tes impôts pour sauver les Pingouins.
Dans ton open-space a 27 degrés tu as déclaré que tu étais du genre "divers" car c'est devenu le seul moyen d'espérer des promotions avec la discrimination positive et le DEI.
L'eau chaude coûte 18 centimes le litre depuis que le gaz russe est coupé, tu te laves en 3 minutes montre en main et ta propriétaire t'envoie des recommandés parce que la consommation dépasse le seuil énergétique fédéral. Tu pleures sous l'eau tiède.
À 16 ans tu manifestais contre les centrales nucléaires et t'as élu Angela Merkel qui a exécuté. Maintenant, le gaz russe est coupé, ton industrie du moteur thermique est en berne et l'électricité est un luxe: tu penses même à brûler tes meubles IKEA pour te chauffer cet hiver.
Pendant ce temps, ton cousin éloigné Friedrich au Paraguay paye 0% d'impôts, démarre son pick-up Ford V8 5 litres et s'apprête à fêter la victoire autour d'un asado en buvant de la bière allemande.
Ça va être un été de merde Hans, et c'est que le début.
A portagayola. Estoy en contra del voto universal. Estoy en contra de que quien percibe ayudas o subvenciones del Estado pueda votar. Y estoy en contra de que quien no paga impuestos pueda decidir en las urnas qué hacer con el dinero del que paga.
Los profesores de gimnasia de antes eran unos señores mayores que llevaban un pantalón gris marengo, una camisa de manga corta y una mariconera. Y fumaban Ducados mientras tú corrías como un keniata. Los maestros de gimnasia de antes no habían saltado el potro en su puta vida…
Sobre las scorts que piden ayuda para salir de Dubai, si estuviera Ábalos, ya habría ideado una Operación Dynamo-Dunkerke para llevar a un lugar seguro a todas las ingenieras del cariño.
En otras épocas había otros poderes fuera del estado. Por ejemplo, había un rey, estaba la Iglesia, nobles que plantaban cara al rey, todo tipo de corporaciones y gremios. Porque estaban fuera del estado. Ahora están todos incorporados y obedecen todos al mismo jefe. #PaleoLET
Islam is NOT a religion.
Islam is a form of government.
Islam is not compatible with western civilization.
Islam has no place in America.
It���s an oxymoron to say radical Islam because everything about Islam is radical.
Christians in America need to wake up & grow a backbone.
Ni los 50° ni los -15° los vamos a cambiar ni tú ni yo. Despierta. Deja de hacer el lila. Te engañan y te roban. Lo único que queda es favorecer el acceso a la energía económica, a la tecnología y a la ciencia a todos, especialmente los más vulnerables, para mejorar su vida. Fin.
Los socialistas tiene una inclinación enfermiza a embellecer la pobreza. Con espíritu pseudofranciscano allí donde hay escasez, encuentran virtud; donde hay carencia, descubren dignidad; donde hay sufrimientos, imaginan pureza. Su oración Ad perniciem nostram no la entonan por compasión hacia los desfavorecidos, sino porque necesitan transformar en relato heroico lo que en realidad es el resultado previsible de sus políticas. Es el viejo truco del totalitarismo de izquierdas: moldear la mirada del observador para que la penuria observada deje de parecer un fracaso y se convierta en virtud redentora.
De este modo, el socialismo logra desplazar el debate de los hechos a las emociones. No importa si la nevera está vacía, porque se nos convence de que la austeridad nos libera de los males del consumismo. No importa si el empleo es precario, porque se nos dice que así vivimos “con menos estrés” y “más tiempo para lo esencial”. La pobreza se convierte en símbolo de autenticidad, y la renuncia a prosperar en muestra de compromiso con causas más elevadas que la mera supervivencia.
El problema de fondo es que este mecanismo niega la naturaleza humana. El hombre aspira, de manera natural, a mejorar su condición, a legar a sus hijos un futuro más próspero que su presente. Esa pulsión de progreso es lo que ha levantado civilizaciones. Pero el socialismo, incapaz de gestionar esa energía creadora, decide demonizarla: nos repite que aspirar a más es materialismo burgués, que querer prosperar es una forma de egoísmo. Y así, mientras el ciudadano aprende a justificar su propia escasez, el poder político acumula privilegios y se reviste de un aura moral casi mística.
El socialismo no gobierna con datos ni con resultados, sino con ficciones. No necesita resolver problemas, sino narrarlos de modo que el fracaso parezca virtud y la frustración nuestro destino manifiesto. Su fuerza está en el mito, en ese maniqueísmo que divide el mundo entre víctimas y opresores, entre pobres virtuosos y ricos culpables. El éxito individual se presenta como sospechoso; la penuria colectiva, como prueba de pureza.
Romantizar la pobreza es, en definitiva, un modo de domesticar a la sociedad. Mientras nos enseñan a contemplar la estrechez como si fuese grandeza, quienes dictan el relato se reservan para sí las comodidades que niegan a los demás. La austeridad es solo para el pueblo; la abundancia, para los nuevos sacerdotes del poder.
Ventajas de servir té verde a tus invitados:
1. Aparentas ser una persona sana y de bien.
2. Ahorras leche, azúcar, café y pan.
3. No pedirán más.
4. No volverán.