Kiryu lo que hace es observar en silencio la escena, por un momento piensa que lo que va a hacer es algún truco con el humo y poco más, pero cuando presencia el cigarrillo salir volando su entrecejo ya de por sí arrugado se frunce un poco más. Sobre todo cuando la zona +
Y le parece fantástico maravilloso, ¡de hecho, de hecho...!
—¡Mira esto, Kiryu-chan! —levanta una mano, flexiona los dedos para meterle un capirotazo al cigarro y lo manda a volar hacia arriba. Se agacha mientras lo ve dar vueltas y empezar a bajar, y justo cuando separa >
+ para sostener el cigarrillo ahora se alza para sujetar el rostro ajeno y que le de la mejilla—. No es para tanto —fijando la mirada sobre la pequeña quemadura, le pasa con cuidado el pulgar por encima para retirar cualquier trazo de ceniza.
Ademas quiera o no ha acabado +
+ personalidad del contrario por la casa, estaba claro que no pasaba mucho por aquí.
—¿No quieres un espacio para ti? Lejos del trabajo —era fácil decirlo, pero estaba claro que Kiryu entendía porqué prefería quedarse en la oficina. Había estado igual de dedicado que él hace +
+ sobre su rodilla—. Aún así lo lamento, trataré de encontrar más tiempo para poder venir a verte —no quería soltar excusas, pero desde que había empezado a vivir como un padre sus días se habían vuelto especialmente ajetreados.
Le dejó una caricia con el pulgar en la +
Su atención regresó hacia Majima al escuchar que posiblemente lo echaría, haciendo que el azabache frunciera ligeramente el ceño. En su mirada estaba implícito un “si me echas, te vienes conmigo a la fuerza”.
Por otro lado, para su interés, no había mucha cosa que resaltase la +
Se apresuró a dejar el calzado junto al de Kiryu justo después de cerrar la puerta, y la forma en que retrocedió hacia el salón para dejarle paso no solo sugirió respeto, sino diversión y quizás algo de emoción. Pero ni las paredes estaban tapizadas con patrones de serpiente ni >