Me alegro infinito por Pubill. Qué ejemplo. Empezó no jugando nada, no se quejó, trabajó en una nueva posición y cada vez que podía alababa a su entrenador en vez de criticarle. El trabajo dio sus frutos, se salió como central y ahora va al mundial. Eterno honor a Marc Pubill.
El árbitro se acaba de reír en toda la cara del Atlético de Madrid.
Lo del penalti ha sido un robo, pero la forma de gestionar la pérdida de tiempo de la segunda parte y descuento es una vergüenza.
Ánimo a todos los colchoneros.
Lo que haría falta para sacarme de un bar con ron colas a 1,5 pavos:
El mossad, la legión española, los marines americanos, cuatro vascos, el kgb, todas las ojivas nucleares de Corea la buena, Pepe y Sergio Ramos en su prime, un gitano con un machete oxidado y el ejército chino