#SORTEO para celebrar el lanzamiento de "Nidavellir". Un juego de Serge Laget de unos 45 minutos y de 2-5 jugadores.
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para ganar un "Nidavellir". Sólo para España. El ganador será anunciado el 21/10/20
Siempre he creído que hay una distancia entre hacer las cosas bien, y hacer las cosas con corazón.
Y que esa distancia, de alguna manera, marca una infinita diferencia.
Siempre me ha intrigado que alguien intentara comer café y viera que no estaba bueno. Lo tostó y así tampoco estaba bueno, lo molió y así tampoco, lo echó en agua y tampoco así; lo hirvió y tampoco, lo filtró y entonces ya sí.
Cine de verano, agosto de 2020. Reposición de La princesa prometida.
"¿Por qué lleváis máscara?".
Wesley/Hombre de negro: "Es muy cómoda, en el futuro todo el mundo la llevará".
Carcajadas y aplausos entre el público.
¿Por qué todos los planetas giran en el mismo sentido alrededor del Sol y en órbitas elípticas, pero no muy excéntricas?
Se tarda más en explicarlo que en verlo:
¿Me estás queriendo decir que la caída del PIB en España es menor que en Francia e Italia? ¿En serio?
Con la escala no se juega... no, no, no...
¡Habeas corpus!
#TalDíaComoHoy, en 1698, #Leibniz escribió una carta Johann #Bernoulli;
“No me gusta × como símbolo de multiplicación, ya que se confunde fácilmente con x; … A menudo uso simplemente un punto e indico la multiplicación como a·b".
(Cajori, 233, p. 267)
Ojalá un carnet por puntos para la mascarilla.
¿La nariz por fuera? 1 punto.
¿En la barbilla? 2 puntos.
¿En el codo? 2 puntos.
¿Te quedas sin puntos? Confinado.
Poner signos de interrogación y exclamación abriendo las frases, norma de nuestra lengua en creciente desuso, es muy eficaz en oraciones largas porque nos permite entonar desde la primera palabra antes de que sea tarde y nos demos cuenta de que lo afirmado era una pregunta? Sí.
Ha muerto el dibujante Uderzo y me he puesto a llorar como una tonta. Le quiero aunque no le conociera, porque ha contribuido a mi felicidad. Además estoy sensiblera con toda esta locura.
Justamente para sobrellevar la cuarentena, el sábado comencé a releerme los Astérix.