Ups, ha visto las galletas.
Escaló con una rapidez increíble para poder llegar a donde se encontraban los dulces.
... Se complica la vida teniendo en cuenta que puede volar.
—PFF —Es como una mezcla de... ¿topo con wombat? Bueno, que es un bicho.
El bicho peludo se quedó mirando con esos ojillos negros a Nikolai. ¿Le quedaban galletas o no? Se pegó a su brazo y siguió olfateando como si no hubiese un mañana.
Seguro las tenía en el bolsillo o algo.
Trepó al chico para intentar llegar ahí.
Si cada vez que alguien le llamase furby le diesen una moneda... Sería aún más rico.
—¡PFFFF! —Eso era, un "Pffff" (no).
Movió el hocico, apreciando el olor de las galletas. Quería. Podría pedírselas directamente a Rose, pero... Nah.
Tomó la mano ajena entre sus garras.
—¿Es en serio?
Posó la mano sobre la cabeza de Hanta, solo para revolverle el cabello un poco.
Sí, le estaba comparando con un perrete.
—A ver, quiero verte colorado. Aunque creo yo que me conformo con una reacción menos exagerada, con lo pálido que eres se te notará »
ropa un poco más cómoda y práctica, ya sabes. También es como comparar una serpiente con un samoyedo, pero quitando eso tampoco es que sea taaaaaaan abismal.
—¿Cualquier cosa? Algo como... ¿Don muñequito de Nieve?
Hoy Rem no estaba muy original... En fin, alejó la mano.
—Pues no sé yo... —Se agachó un poco con intención de observar con más detalle al chico—. Creo que la diferencia es que Rose viste con ropa cara y tú con »
—¿Y qué esperabas que dijese entonces?
Alzó una de sus cejas mientras miraba lo que estaba haciendo Hanta con su mano. No le dio importancia, al menos hasta que hizo aquello.
Aún así no la apartó.
—¡Hey...! No hagas eso. Además, no he insultado a Rose, ¿por qué dices »
Remont se cruzó de brazos mientras observaba al joven frente a él.
—Perdón, no se me ocurrió nada más gracioso —hizo una pequeña pausa, encogiéndose de hombros—. Aunque si te miro bien... Un poco de parecido sí que tienes con ella. En fin, hacía tiempo que no te veía. ¿Todo »
Se mantuvo un rato más en la misma posición antes de separarse del árbol. Estaba dispuesto a largarse de allí.
Fue entonces que sintió las manos de Hanta taparle los ojos, por lo que se mantuvo inmóvil. Por supuesto que sabía quién era, esa voz la podría reconocer »
Su espalda estaba apoyada contra un árbol y el palo de un chupachups más que mordisqueado se encontraba entre sus labios.
Tenía la mirada fija sobre la moto mientras pensaba en una gran lista de cosas que podría hacer más tarde, cuando cayese la noche. No tenía que acudir »
al trabajo y tampoco estaba arrastrándose por el suelo por falta de energía, debería aprovechar; aunque no sabía qué tipo de plan escoger entre todos.
¿Ir a un club? Era un plan básico, lo que siempre hacía... Por eso fue lo que descartó primero.
Rem soltó un suspiro antes »